
CINCO
“Y de los primeros precursores, tanto de los que emigraron como
de los que les auxiliaron, y de los que les siguieron en hacer el bien,
Allah está satisfecho con ellos y ellos lo están con Él.
(Allah) les ha preparado jardines por cuyo suelo corren los ríos
y en los que serán inmortales para siempre. Ese es el gran triunfo”
(Sura at-Tawba: aleya 100)
As-salaamu ‘alaykum wa Rahmatullah.
A’udhu billahi min ash-shaytanir-rayim.
Bismillahir-rahmannir-rahim.
Llegamos
ahora al núcleo de la cuestión --estoy afirmando que lo
que se conoce como madhhab y madhhabismo es de hecho inaceptable, y que
si uno se queda con ash-Shafi’i o con Abu Hanifa, o con cualquier
otro madhhab, nombre o declaración de principios, lo ha escogido
como si se tratase de una religión --puesto que no es lo mismo
que lo que está basado en el ‘amal de Medina. Y si a pesar
de enarbolar el nombre de Malik, algo no está conectado con el
‘amal de Medina por convicción, afiliación y aplicación,
ese algo tampoco pertenece a la enseñanza original.
Estamos diciendo que sólo hay un Islam y que Islam no es algo estrecho.
No estoy siendo sectario. No estoy haciendo como los Jawarich. No estoy
afirmando que somos los únicos que lo tenemos y que nadie más
lo tiene. Lo que digo es: ¡Esto es todo lo que hay! Y lo que hay
no es estrecho; es amplio, vasto y no se ha detenido jamás. Tampoco
digo que, en cierta manera, el ‘amal, el comportamiento, está
desconectado del hadiz. La cuestión es que todo el ‘amal
de Medina que admitimos como aceptable es la prueba de los hadices, es
la evidencia del hadiz llevado a la práctica. El conocimiento hadiz,
el conocimiento usuli, tal y como lo definíamos anteriormente si
os acordáis, está engarzado en este tema central donde el
‘amal de Medina aparece gozando de la preferencia que le otorgó
Imam Malik. Si lográis comprender los principios básicos,
los detalles legales y los aspectos más sutiles os vendrán
a continuación. Esta es la cuestión: si conseguís
estos principios, descubriréis después que todas las disquisiciones
legales sobre el uso de qiyas, taqlid, istihsan y similares --son términos
que terminarán ocupando el lugar que les corresponde. Lo encontraréis
demostrado y probado de forma que no ofenda al intelecto. Pero debe tenerse
clara esta tesis fundamental puesto que si se rechaza, una vez presentada
de esta manera, se está abandonando lo que los Sahaba heredaron.
Nos acercamos ahora al momento en el que vamos a hablar de Imam Malik.
Y tenéis que esforzaras para comprender la gran importancia que
le corresponde. Veréis que, hablando con propiedad y en lo que
respecta al futuro de los Musulmanes, no hay nadie que, después
de los Sahaba y los grandes de entre los Tabi’in, pueda pretender
una posición más elevada que la de Imam Malik. Estoy diciendo
que nos acercamos a Malik como aquél que lo tomó todo y
lo transmitió. Todos los demás tomaron de él, le
reconocieron y le respetaron.
Hablar sobre Imam Malik es un deleite, tan dulce, fragante y agradable
que es inconcebible hablar así de alguien a no ser del Mensajero
de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz.
Vamos
a fijarnos primero en algunas declaraciones de Qadi ‘Iyad para luego
llegar a otro nivel en nuestro examen de la cuestión que nos llevará
a al-Muwatta de Imam Malik. He aquí un homenaje en boca de al-Mahdi:
“Una de las personalidades más relevantes de los Mu’tazila
de al-Qarawiyyin, dijo: Fui a Malik ibn Anas y le pregunté en presencia
de la gente acerca de una cuestión determinada relacionada con
la predestinación” --uno de los temas presentes en los debates
Mu’tazili-- “Me hizo un gesto con la mano indicándome
que estuviese callado hasta que la sesión hubiese terminado y la
gente se marchase. Luego me dijo: “Pregúntame ahora” puesto
que le disgustaba profundamente responder a mi pregunta en presencia
de la gente.”
Este Imam, que en aquella época era Mu’tazili, declaró
que no dejó de preguntarle a Malik ni una sola de las cuestiones
que se plantean los Mu’tazili. Malik respondió a todas y
cada una de las preguntas estableciendo argumentos irrefutables que demostraban
la absoluta falsedad de la escuela Mu’tazila. Llegó un momento
en el que ya no tenía más preguntas y tuvo que levantarse
e irse.
Y si, continuando con el tema Mu’tazila, queréis la prueba
definitiva sobre la cuestión, sin tener para ello que entrar en
el terreno de la ‘aqida, de las escuela filosóficas de los
mutakallimun o incluso sin tener que acudir a al-Ash’ari, encontraréis
en al-Muwatta, en el “Libro del Qadr” la totalidad del asunto
definido de forma completa y exhaustiva. Básicamente este capítulo
es un resumen de todo lo que este hombre cuestionaba. No es necesario
caer en el juego y la trampa Mu’tazila, que he comparado a la de
los judíos cuando en el sura al-Baqara y después de tanto
preguntar acerca de la vaca, llega un momento en el que el propósito
de la acción casi se pierde por completo.
Dice
Qadi ‘Iyad alabando a Imam Malik:
“Fue partiendo de esta posición, de su gran estima por Imam
Malik, que ash-Shafi’i pudo argumentar convincentemente en contra
de Muhammad ibn al-Hasan ash-Shaybani, el discípulo de Abu Hanifa,
manteniendo la supremacía del conocimiento de Malik por encima
del de Abu Hanifa cada vez que ambos discutían sobre este tema.
Le dijo Ash-Shafi’i: ¿Quieres lo justo o quieres simplemente
exaltar a un hombre por encima del otro en virtud de su afiliación?.
Contestó: Quiero ser justo. Entonces dijo ash-Shafi’i: Te
ruego pues que me contestes, jurando por Allah: ¿Quién conoce
mejor el Libro de Allah --lo que está abrogado y la aleya abrogante?.
Dijo Muhammad ibn al-Hasan: Por Allah, ese es tu hombre. Dijo Shafi’i:
Contéstame, jurando por Allah. ¿Quién conoce mejor
la Sunna del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz?.
Contestó el otro: Por Allah, ese es tu hombre. Dijo ash-Shafi’i:
¿Quién conoce mejor las opiniones de los Compañeros
del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz?. Contestó:
Por Allah, ese es tu hombre. Dijo ash-Shafi’i: Ya sólo nos
quedan las qiyas (analogías). Muhammad ibn al-Hasan dijo: Nuestro
hombre es más propenso a usar qiyas. Respondió ash-Shafi’i:
Pero las qiyas sólo pueden hacerse basándose en lo todo
lo anterior. ¿En qué os basáis vosotros para hacer
las qiyas?’ Y continuó diciendo ash-Shafi’i: ‘Y
sin embargo, en lo que se refiere a nuestro hombre y con respecto a este
tema, nosotros estamos muy lejos de pretender lo que vosotros decís
con respecto al vuestro.”
Dice Qadi ‘Iyad:
“Que Allah tenga misericordia de ash-Shafi’i y de Muhammad
ibn al-Hasan, los cuales sin duda alguna, son gente justa. Lo que ash-Shafi’i
ha mencionado es la verdad acompañada de la certeza absoluta. El
ijtihad, las qiyas y las reglas subsecuentes sólo pueden obtenerse
basándose en el usul. En consecuencia, las reglas obtenidas por
quien sepa más usul, son las que tendrán mayor validez y
sus qiyas serán las más certeras. Si no se da el caso, cada
vez que sea deficiente el conocimiento que el mujtahid tenga del usul,
estará haciendo qiyas basadas en el engaño, haciendo como
quien construye al borde de una sima.”
A continuación sigue diciendo que, apoyándonos en este examen
y siguiendo este principio, descubriremos que Malik no depende de nada
en absoluto puesto que dispone de un usul completo, establecido más
allá de toda duda y reconocido por toda la gente de su época.
Qadi ‘Iyad entra luego en una serie de materias en las que no vamos
a entrar en detalle pero que esbozaremos a continuación. Consiste
en un examen profundo de la postura de Abu Hanifa, la de ash-Shafi’i
y la de Ibn Hanbal. Y hace este examen con la cortesía Islámica
más exquisita y con una capacidad y un esplendor intelectual dotados
de sagacidad, perspicacia e incluso deleite con los que, para expresarlo
con suavidad, aniquila la validez de las pretensiones de estas escuelas.
Una vez aniquiladas, reconoce cortésmente sus exquisitas maneras,
su buen carácter y sus buenas intenciones. Pero la conclusión
a la que llega finalmente, es que el Islam no puede estar basado en la
capacidad idiosincrásica y personal de estos distinguidos eruditos
a la hora de demostrar sus dones; Islam no puede basarse en esto. Y el
Islam tampoco puede reducirse a una cuestión de tinteros --¡Sigue
siendo un asunto basado en las espadas, en la sangre y en la ‘ibada!
¡No os confundáis en esto! Y Qadi ‘Iyad afirma que
con Imam Malik este es el caso. Tenemos la evidencia histórica
que lo prueba, y más adelante, insha’Allah, llegaremos a
la continuidad del fenómeno post-Maliki, siempre siguiendo este
patrón Islámico que reconoceréis como algo totalmente
ajeno a lo que, en nuestros días y por todas partes, se presenta
como algo que llaman el fenómeno Islámico. Podréis
reconocer la continuidad de lo iniciado por Imam Malik porque es algo
que, desde el tiempo del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda
paz, pasa por Malik y llega hasta nuestros días constituyendo una
cadena nunca rota. Un Islam que jamás se ha “perdido”,
sino más bien un Islam “en movimiento.” Un Islam que
no proclama ni establece imperios o estados ni que tampoco institucionaliza
estructuras de poder; funciona como una planta que se arraiga en el suelo,
crece y se desarrolla, para finalmente decaer y desaparecer.
De Sufyan ibn ‘Uyayna, de Ibn Jurayj, de Abu Zubayr, de Abu Salih,
de Abu Hurayra, que Allah esté complacido con todos ellos:
“El Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, dijo:
Llegará un tiempo en el que la gente reventará el hígado
de sus camellos en la búsqueda de conocimiento, y no podrán
encontrar un ‘alim con más conocimiento que el ‘alim
de Medina.”
“De Ma’n ibn ‘Issa Abi al-Mundhir at-Tamimi, de ‘Abdallah
ibn ‘Umar, de Abu Musa al-Ash’ari: Aquel por quien pedimos
la paz y las bendiciones de Allah, dijo: La gente vendrá de oriente
y occidente buscando conocimiento y no encontrarán un ‘alim
con más conocimiento que el ‘alim de la gente de Medina”
En otra versión procedente de Yabir ibn ‘Abdallah, el Mensajero,
que Allah bendiga y le conceda paz, dijo:
“No se acabará el mundo hasta que aparezca un ‘alim
en Medina; y la gente reventará los hígados de sus camellos
para llegar hasta él. Y no aparecerá
en toda la faz de la tierra un hombre que tenga más conocimiento.”
¡En este gran hadiz todo el mundo está de acuerdo que se
refiere a Imam Malik! No se le atribuye a ninguna otra persona y constituye
una especie de punto final del asunto. Al mencionar este hadiz, dice Qadi
‘Iyad:
“Tomando como referencia la autenticidad de su transmisión
y su total credibilidad en el terreno del análisis intelectual,
no puede decirse nada más al respecto.”
Luego dice:
“Vamos a mencionar algo sobre los Salaf de los Imams y lo que éstos
han comentado, el testimonio sobre la Imama de Malik y su supremacía
sobre todos los demás.”
“Dijo ash-Shafi’i: Si te llega una transmisión procedente
de Malik, agárrala firmemente con tu mano y no la sueltes jamás.
Y en una ocasión dijo: Cada vez que te llegue una transmisión,
has de saber que Malik es la estrella que conduce. Cada vez que se mencione
a los ‘ulama has de saber que Malik es la estrella que sirve de
guía. Ningún otro obtuvo el nivel de conocimiento alcanzado
por Malik debido a su prodigiosa memoria, la precisión y perfección
de todas sus acciones y la absoluta meticulosidad con la que procedía
en todos los asuntos. Todo aquél que busque los hadices auténticos
no tiene otra alternativa que ir a Malik.”
Dijo ash-Shafi’i:
“Malik ibn Anas era mi maestro, Malik ibn Anas era mi maestro. No
hay nadie que llevado por la amabilidad y la generosidad haya hecho más
por mí que Malik. De él tomamos nuestro conocimiento. Yo
sólo era un niño entre los jóvenes que servían
a Malik. He hecho de Malik la prueba de mi justificación en todo
lo concerniente a lo que hay entre Allah y yo.”
Puede verse claramente el gran amor que ash-Shafi’i sentía
por Imam Malik, lo cual es extremadamente importante. Ibn ‘Abdal-Hakam
dijo:
“Malik y Sufyan ibn ‘Uyayna eran dos amigos inseparables,
pero Malik era la estrella radiante cuya luminosidad deslumbrante jamás
podía ser alcanzada. De no haber sido por Malik y Ibn ‘Uyayna,
el conocimiento del Hiyaz se habría perdido para siempre. ‘Abdallah,
el padre de Mus’ab az-Zubayri, dijo: Que no quepa la menor duda:
Malik ibn Anas es el señor de todos los Musulmanes. Cuando Al-Layz
ibn Sa’d pensaba sobre Malik decía: ¡Malik, Malik,
Malik!.”
“Muhammad ibn ‘Abdal-Hakam dijo: Habéis de saber que
cada vez que Malik formula una opinión no mencionada anteriormente
es de por sí una prueba irrefutable que exige de ti ir en contra
de toda opinión contraria, puesto que Malik es un Imam. Y alguien
dijo: ¿También es esto cierto en el caso de las opiniones
manifestadas por ash-Shafi’i? Contestó: ¡No!”
“Ibn al-Mubarak dijo: Si me dijeran: escoge un Imam para esta umma,
yo escogería a Malik.”
“Abu Ishaq al-Fazari dijo: Malik es una prueba irrefutable. Es un
hombre querido por todos con quien se puede estar completamente tranquilo,
que sigue muy de cerca las transmisiones (es decir los hadices) y las pautas
de los que le precedieron.”
“Le preguntaron a Ibn Mahdi: ¿Quién tiene más
conocimiento, Malik o Abu Hanifa?. Contestó:
¡Malik tiene más conocimiento que incluso el maestro más
importante de Abu Hanifa!”
Al-Muwatta de Imam Malik, obra que hemos traducido al inglés por
primera vez en la historia --y que tiene básicamente el tamaño
de un libro normal-- es un libro que puesto junto al Corán, tras
el Corán, contiene toda la documentación necesaria para
la educación Islámica y la forma de gobierno Islámica
desde nuestros días hasta la hora de la tumba, después de
la tumba e incluso en la tumba misma. Puede ponerse en las alforjas del
asno, en la silla de montar o en la bolsa de viaje. El Corán de
Allah, glorificado sea, no comparable a ningún otro libro, y a
su lado, al-Muwatta de Imam Malik del que Imam ash-Shafi’i dijo:
“Después del Libro de Allah no hay otro libro más
digno de confianza.”
Con esto tenemos el patrón completo de la guía Islámica,
patrón al que no le falta de nada y con el que es imposible equivocarse.
Se trata de algo extremadamente importante y debemos comprender su trascendencia.
Descubriremos su importancia en cada una de las áreas a que lo
apliquemos; no contiene nada caduco. ¡Veréis como en sus
páginas no deja sitio para la banca! Contiene todos los elementos
de una economía sofisticada. Descubriremos también que la
esclavitud es una parte necesaria e incesante de las transacciones humanas,
es parte de la transacción política de la vida. ¡Nunca
ha sido ni puede ser abolida! De lo que se trata únicamente, es
de si se practica según las leyes misericordiosas, sabias y provechosas
establecidas por el fenómeno Islámico con la aparición
del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, y con el descendimiento
del Corán al-Karim, o de si por el contrario va a continuar siendo
una esclavitud sin reglas que degrada, humilla y destroza a la gente sin
que sea puesta en tela de juicio --¡puesto que la esclavitud se
está practicando en nuestros días!
Se
practica en toda Africa, se practica en los Estados Unidos, se practica
en Europa, se practica en la Península Arábiga --excepto
que hoy no se la llama de esa manera. Pero la gente está esclavizada,
están más atados por la esclavitud que en la época
de los peores excesos perpetrados por los traficantes cristianos y judíos
que trajeron los esclavos a los Estados Unidos de América. Y comprobaréis
que a pesar de todo no hay forma de evitar la esclavitud porque es una
parte necesaria de la sociedad. Y la fantasía, la mentira cristiana
de auto-presentarse como humanistas que desean abolir la esclavitud, cuando
al mismo tiempo son ellos los traficantes de esclavos, se pone de manifiesto
de inmediato. De manera que al-Muwatta tiene una gran importancia para
todos nosotros, para nuestra ‘ibada, para la unidad de nuestra gente,
para el gobierno de nuestros asuntos y para el adab entre nosotros, entre
los hombres, entre las mujeres y los hombres e incluso el adab para con
los niños y con los ancianos, dándole a cada uno el lugar
que le corresponde y tratando a todo el mundo con la máxima cortesía.
El próximo paso consistirá en comprobar a dónde fue
a parar todo esto después de la época de Malik. Lo que quiero
hacer es mostrar esta nueva fase y demostrar que el camino de Malik continuó
andándose y que nunca se dejó de hacer, puesto que si lo
olvidamos, caeremos en la desesperación y seguiremos caminos que
nos desviarán del Sirat al-Mustaqim.
Debe recordarse también que, básicamente, al-Muwatta lleva
la marca del propio ‘Umar, y que este es el triunfo de la forma
de gobernar Islámica. Es una relación del comportamiento
de ‘Umar, ese extraordinario ser dotado de una poderosa identidad
personal, rebelde, enérgico, impetuoso e impaciente que puso a
un lado todo lo que no consideró correcto. Cosas que hacen incluso
sollozar, pues en su corazón no encontraremos otra cosa que no
sea amor por su Profeta. Obediencia ciega hacia el Profeta al que prestó
fidelidad absoluta con una conexión y cercanía tales que
Aquel por quien pedimos las bendiciones de Allah y la paz, llegó a
decirle:
“Oh ‘Umar, sea cual fuere el valle en el que entres, Shaytan
jamás podrá seguirte.”
Esos lazos que ‘Umar tenía con los Sahaba, con ‘Ali,
Abu Bakr y el resto de los Sahaba, esa estrecha relación basada
en el amor que fue la que produjo el asombroso fenómeno de su forma
de gobernar --que a su vez es la victoria del Islam-- fue lo que permitió
la incontenible expansión del Islam en el resto del mundo como
si fuera una explosión tal que no ha habido historiador racionalista
capaz de explicarla a no ser aduciendo que fue llevada a cabo por medio
de la espada, por mero expansionismo o por cualquier otra razón.
No pueden explicarlo de forma racional. La verdad de todo ello es que
se logró gracias a la luz de ‘Umar quien a su vez la había
tomado de su Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz.
Paralelo a todo ello, y esto es de enorme importancia tanto política
como espiritualmente, al-Muwatta es el registro de la Medina no sólo
de ‘Umar sino también de ‘A’isha, que Allah esté
complacido con ambos. ‘A’isha es el prototipo de la mujer
Islámica. Ella es la Umm al-Mumunin. ¡Allah es quien la llamó
de esta manera! Ha sido especialmente destacada en el Corán por
el Creador del Universo a fin de proteger su reputación y mantenerla
a salvo debido al gran amor que Allah le tiene.
‘A’isha, que Allah esté complacido con ella, es la
mujer Islámica. Y lo más significativo es que ‘A’isha
aparece como esposa, no como hija o como madre; aparece como esposa, como
la esposa del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz.
Y sabemos que su propia historia es en sí una prueba de este “ser
esposa” por encima e incluso en contra de cualquier otro tipo de
relación. Como ya sabéis, ‘A’isha pertenecía
a la familia de Abu Bakr as-Siddiq, y cuando llegó la hora de su
entrada en la casa del Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz, su
madre la subió a un camello para dirigirse hacia allí. Cuando
llegaron --recordar que era una niña-- el camello se inclinó
y ellas descendieron cubiertas de polvo del camino. La madre cogió
un poco de agua para lavar la cara de ‘A’isha y embellecerla,
le arregló el pelo, le puso el pañuelo y le dijo: “¡Ven,
ven conmigo!” Entraron en la casa y la madre dijo al Profeta, que
Allah bendiga y le conceda paz: “En este momento cojo a mi hija
y la pongo a tu cuidado.” Luego volviéndose a su hija le
dijo: “De mí vienes y hacia él vas. Has dejado nuestro
hogar para entrar en el suyo.” Y de nuevo se dirigió a él
diciendo: “Protégela y dale todo lo que necesite; dale seguridad
y protección como nosotros se la hemos dado. Nuestro contrato aquí
termina y el tuyo empieza ahora.” La madre se marchó y esto
fue todo.
A partir de este momento asistimos a la saga completa de la niña
que se convierte en mujer, luego en esposa y por último en Umm
al-Muminin. Y a través de los años vemos a alguien que ríe,
empuja y tira al suelo a su marido dando lugar a todo eso que forma el
alboroto propio de un hogar feliz. Asistimos a las dificultades y trabajos
de los años que vinieron después, y en ellos la vemos absorbiendo
el din del Islam. Por último la vemos a lo largo de los últimos
años cuando llegaban todo tipo de delegaciones y aquél por
quien pedimos la paz y las bendiciones de Allah estaba exhausto. Es de
ella de quien obtenemos el conmovedor y extraordinario retrato en el que,
aquel por quien pedimos la paz y las bendiciones de Allah, se esforzaba
hasta tal punto que ni siquiera podía ponerse en pié a la
hora de rezar. Así que el famoso dicho: “La mitad del din
viene de ‘A’isha” no es mera adulación, puesto
que podemos ver en al-Muwatta cuantas cosas contiene que proceden de ella,
al tiempo que, en este conjunto podemos ver el retrato de la condición
de “ser mujer” Islámica.
Todo lo dicho está en al-Muwatta en el que se nos brinda la posibilidad
de obtener una imagen precisa de un Islam completo y en funcionamiento
con su califa, el Emir al-Muminin a la cabeza junto a la presencia, guía,
observancia y comportamiento de ‘A’isha, Umm al-Muminin.
Estos son elementos esenciales en al-Muwatta.
Para rematar el tema veamos algunas declaraciones más sobre Imam
Malik.
“Yahya ibn Ma’in dijo: Malik es una de las pruebas manifiestas
de Allah, por encima y frente a todos los seres humanos creados por Él.
Dijo: Malik era un Imam en los hadices y Yahya ibn Sa’id solía
darle la supremacía a Malik por encima de todos los demás
estudiantes de az-Zuhri.”
“Ayyub ibn Suwayd dijo: Malik es el Imam de la morada de la hijra
y de la Sunna. Es un hombre cuya integridad y confianza están fuera
de toda cuestión. Es absolutamente veraz. Y dijo también:
Jamás he conocido a nadie que, en lo que respecta al hadiz, fuera
más excelente que Malik. Incluso después de los Tabi’in
no ha habido en el hadiz alguien que fuera más veraz que Malik.”
“At-Tustari dijo: Cuando discutíamos y estudiábamos
entre nosotros los diferentes madhhabs, ‘Abu ‘Abdallah az-Zubayr
ibn Ahmad az-Zubayri dijo: Teniendo el madhhab de Malik se puede prescindir
de todos los demás madhhabs, pero ninguno de esos madhhabs es
suficiente como para poder prescindir del madhhab de Malik.”
“Humayd ibn al-Aswad dijo: Malik dijo: Tras la muerte de ‘Umar
ibn al-Jattab, el Imam de nuestra gente aquí en Medina fue Zayd
ibn Zabit; el Imam siguiente a Zayd ibn Zabit fue ‘Abdallah ibn
‘Umar’ --y luego continúa diciendo-- y de estos hombres
todo pasó a Malik.”
Todo
el conocimiento de las gentes anteriores pasó a través de
tres hombres --Ibn Shihab az-Zuhri, Bukayr ibn ‘Abdallah ibn al-Ashajj
y Abu Zinad ibn Abi Dhakwan. El conocimiento de estas tres personas se
convirtió en el legado exclusivo de Malik ibn Anas.
“Abu Ishaq al-Yabnayani dijo: El único madhhab es el madhhab
de la gente de Medina, el madhhab de Malik. Malik, dijo Ibn Waddah, Malik
es todo lo que necesitáis. Luego dijo Abu ‘Ali ibn Abi Hilal:
Le preguntaron a an-Nasa’i sobre Mu’awiya y contestó:
El Islam es una residencia pura y única y los Compañeros,
que Allah esté complacido con todos ellos, son las puertas de esta
morada. Quienquiera que hable mal de uno de ellos ha allanado esa morada.
Abu ‘Ali ibn Abi Hilal continuó diciendo: Y mi opinión
manifiesta es que Malik es el picaporte con el que se abre esa puerta.
Que Allah esté complacido con todos los Compañeros sin excepción
alguna.”
Y así es como llegamos a al-Muwatta. El poder de continuidad de
esta enseñanza Salafi es que en al-Muwatta encontramos reunidos
estos tres elementos vitales: el usul, que nos permite emitir juicios
legales sobre todos los aspectos necesarios de la vida o que, si se prefiere,
permite abrir el camino hacia un juicio claro sobre las cosas que surgen
en nuestros días y que no están contenidas en la enseñanza
original. En al-Muwatta encontramos un conjunto de hadices compilados
por el muhaddiz que está por encima de todos los demás muhaddizun,
un muhaddiz reconocido por todo el mundo, que considera suficiente que
Malik lo haya dicho para que todos lo acepten. Cada vez que aparece un
hadiz en al-Bujari, por el mero hecho de aparecer ahí, constituye
una prueba aceptable; lo mismo acontece con Muslim. ; pero si además
es Malik quien le presta credibilidad, entonces todo el mundo lo acepta.
De manera que para empezar, es suficiente que tomemos los hadices del
al-Muwatta para tener con esto todo lo necesario. Cuando partimos de aquí,
lo hacemos desde una base sólida.
La gente solía funcionar con al-Muwatta solamente, con los hadices
que contiene. Recordemos que había muchos hadices, pero Malik sólo
consideró necesarios los contenidos en su obra. Solo hay ocho hadices
atribuidos a Ya’far as-Sadiq. Cuando Malik murió, encontraron
una habitación con una de las paredes cubierta de libros hasta
el techo, y todos eran de hadices. Malik los conocía todos, los
había examinado uno por uno y al redactar al-Muwatta había
puesto los que consideraba necesarios. Creo que en la primera versión
del libro había tres veces más hadices que en la versión
definitiva. Al final dijo: “Esto es todo lo que necesitáis.”
Conocía todos los hadices, pero decidió prescindir de ellos.
Dijo: “Esto es suficiente.” De esta manera entraba dentro
de las posibilidades de la gente el tomar este conocimiento y aplicarlo.
Este es EL elemento necesario en toda la cuestión.
Mas adelante nos fijaremos en cómo la gente percibió este
asunto como si se tratase de un río que estrechándose llegaba
hasta Malik y a partir de él se ramificaba y extendía por
todo el mundo Islámico.
Creo que en este momento ya estamos en disposición de decir cómo
hemos llegado hasta Malik. Hemos visto también la gran estima en
que se tiene al Imam Malik. Y hemos visto sobre qué basaba este
conocimiento. Un conocimiento que trata sobre un fenómeno social
vivo que abarca toda una galaxia de gentes, una ciudad completa --está
basado en la historia de una ciudad, una ciudad digna de su aceptación,
que le es agradable y a la que honra y confirma. Sin esto sólo
hay amargura en el corazón, retraimiento, apartarmiento de la sociedad
y criticismo; a no ser que te abraces a Medina no puede decirse con honestidad
que has abrazado también al señor de Medina, el Mensajero
de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz. Amarles a ellos es amarle
a él, es su prueba y es la prueba de su victoria.
No hay Musulmán que una vez tomada la enseñanza completa
del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, y que al encontrarse
con Malik también la haga suya, sin que al mismo tiempo no sienta
la necesidad de dejar su hogar para salir en hijra o en jihad involucrando
en ello a su familia y a su propia descendencia. Si retorna a su casa
es porque no ha recibido el Mensaje.
As-salaamu ‘alaykum.
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