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TRES
“Los más adelantados, los primeros
de los Muhajirun y de los Ansar y todos aquéllos que les han seguido
en excelencia, Allah está complacido con ellos y ellos lo están
con Él. Allah les ha preparado jardines por debajo de los cuales
fluyen ríos y donde residirán para siempre. Ese es el triunfo
supremo.”
(Sura at-Tawba: aleya 100)
As-salaamu ‘alaykum wa Rahmatullah.
A’udhu billahi min ash-shaytanir-rayim.
Bismillahir-rahmannir-rahim.
Estamos
desliando una madeja, o si se prefiere, estamos siguiendo una pista
y desde donde ahora nos encontramos hemos vuelto la vista atrás;
ahora queremos mirar de nuevo desde ese punto hacia acá para regresar
hasta el presente por el Sirat al-Mustaqim del taqlid de la comunidad
de los Sahaba y del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda
paz. Y esto lo vamos a hacer basándonos en Medina Al-Munawara como
prueba, manifestación y realidad demostrada del ethos Islámico
--no como sueño o ideal a alcanzar--, sino como demostración
ante la raza humana del diseño que contiene el examen armónico
y efectivo de los mandatos de Allah y las indicaciones del Mensajero,
que Allah bendiga y le conceda paz, que ha durado desde el primer grupo
glorioso de Sahaba, pasando por los Tabi’in y luego los Tabi’n
de los Tabi’in, válido para poder llegar a decisiones correctas
en todo lo que atañe a las cuestiones contenidas en el gobierno
de cada uno de los aspectos de la vida comprendidos en el nexo social
de los Musulmanes.
Hasta ahora hemos tenido que ir desmenuzando y descifrando una serie
de conceptos que añadidos, se han ido acumulando a lo largo de los
años y que eran los que nos velaban e impedían comprender
la situación, las condiciones y la disciplina intelectual Salafi.
La palabra que hemos examinado, desmenuzado y circunvalado es la palabra
madhhab. Hemos visto que su significado se había cristalizado bajo
el concepto de escuela de erudición; surge así la idea de
que cuando se habla de madhhab se trata sencillamente de una cuestión
relacionada con juicios de tipo legal, de parámetros legales, y
que de hecho, solo atañe a esto. El producto final de la cuestión
eran los cuatro madhhab.
Luego vimos como a lo largo de los cambios históricos y políticos
ocurridos en la umma, se dijo a la gente que en realidad todos los madhhab
eran lo mismo, que no debían hacerse diferencias entre ellos y
que debíamos pretender que las desavenencias no existían.
Una vez dicho esto, apareció otra voz que decía: “No
debe existir ningún madhhab. Tenemos que ser Salafi y eliminar
los madhhab”. Con lo cual nos encontramos con un grupo que dice:
“Hay que tirar todo, el agua del baño y el niño también”,
mientras que al mismo tiempo, otro grupo proclama: “Hay cuatro niños
en el baño pero en realidad hay solo uno”. Mírese
por donde se mire, el asunto es un embrollo. Esto es lo que se ha ido
acumulando a lo largo de esos períodos históricos.
Hay que desmitificar y desestructurar la imagen que nos hemos formado,
que es la que ha permitido que esos conceptos y esas evaluaciones se
interpusieran en nuestra comprensión del ethos Islámico; tenemos que recuperar
la manera en la que éste fue entendido por las primeras generaciones
presentes en la situación de Medina Al-Munawara. Fijémonos
ahora en otros aspectos del madhhab que hemos asumido como dados, hemos
heredado sin pensar y que, una vez más, nos parecen contradictorios.
Otro de los mitos sobre los madhhab es que tienen una localización
geográfica: los Shafi’is están allí, los Hanafis
aquí, los Malikis en tal sitio y la gente de Ahmad ibn Hanbal en
tal otro. Como si en un momento determinado, se hubiese dado algún
tipo de reparto territorial basado en cuatro personas que se hallaban
en cuatro puntos diferentes de la umma cumpliendo esta función;
--este es el concepto geográfico, una idea basada en que uno de
los líderes estaba acá, el otro allá, otro allí,
y el otro más allá, y todos juntos trabajando en armonía.
Paralelo a éste hay otro mito, todavía más pernicioso
que el anterior y que está notablemente enraizado. Consiste en
introducir el carácter de herencia familiar --como si el madhhab
se heredase junto con la casa paterna y un trozo de terreno. Así
nos encontramos con alguien que dice “yo soy Maliki” o “yo
soy Hanafi porque mi padre lo fue” o “porque mi abuelo lo
era”. Conozco a una persona que llegó a la casa de su familia
en Malasia y dijo: “Ahora sigo al maestro fulano de tal”.
Y ellos dijeron: “Estupendo”. Y dijo él: “En
consecuencia ahora sigo al Imam Malik”. Inmediatamente se produjo
una crisis familiar. Le dijeron: “¡Sal de esta casa. Tu padre
era Shafi’i, tu abuelo era Shafi’i y tú también
tienes que ser un Shafi’i!”. De repente, la condición
necesaria para seguir al desafortunado Imam era que tu abuelo así
lo hizo --pero incluso suponiendo que esta persona hubiese llegado por
sí mismo a la decisión de que éste era el Imam que
había que seguir, esta es una decisión que no puede tomarse
basándose en tu propio abuelo. Debe hacerse a partir de la propia
convicción de que ese es el mejor camino.
Luego nos encontramos con otra cosa que aún es peor: la existencia
de una visión sobre los madhhab al estilo “clubes de fútbol”.
Esto es algo no propiciado por nuestros ‘ulama, sino por líderes
políticos que pretendieron tener los madhhab bajo su control para,
de hecho, destruir su poder. Llegó incluso a decretarse, y con
ello entraba otra bida’ en Meca, que si te ponías enfrente
de cierta pared de la Ka’aba eras un Hanafi, si te ponías
frente a otra eras un Maliki y así sucesivamente. Se dijo que teníamos
cuatro madhhab y que a cada uno de ellos le correspondía una pared,
como si de repente esto fuera como un sello divino de aprobación
de la existencia de los cuatro madhhab. La realidad es, como bien sabemos,
que antes había habido cinco madhhab muy fuertes que tenían
a su alrededor otros más pequeños, como el de Sufyan az-Zawri
y demás. Todo el asunto tiene un aspecto místico que da
pié a una meta-historia en absoluto aceptable en la enseñanza
Islámica. ¡Tenemos que desembarazarnos de todo esto!.
No quiero que se piense que el objetivo que persigo es decir que el madhhab
Maliki es el único válido mientras que los demás
no lo son. La postura hacia la que mediante pruebas voy, insha’llah,
es la de afirmar que hay un camino Salafi, que es el Sirat al-Mustaqim,
indicado por Malik; y que su madhhab, siempre que cumpla ciertas leyes
inexorables, está en el Sirat al-Mustaqim, dejando de estarlo si
no las cumple, y ¡que los tres madhhab restantes no lo están
ni nunca lo han estado! ¡No se trata de lo mismo!.
Este es un concepto de gran alcance. Es una renovación. Es el punto
cero que pretendemos alcanzar. Para poder hacerlo tenemos que estar convencidos
de la importancia y el valor de Medina. Una vez establecida esta importancia
debemos reconocer a continuación la importancia de lo que sucedió
en Medina, de las personas que estaban en Medina y del por qué
se les prefiere antes que a ninguna otra. Empezaremos con Medina, luego
nos daremos cuenta de la importancia de Medina, y por último entraremos
en la ciudad de Medina.
Ahora, insha’llah, vamos a dar el siguiente paso Pretendo con él
llegar al terreno de lo que, pareciendo cuestiones de tipo legal, producen
un resultado final de una naturaleza política asombrosa. Después
y ya más adelante, insha’llah, demostraré exactamente
cuales han sido las implicaciones políticas de esta actitud, tanto
en el pasado como en nuestros días, en lo concerniente al dawa’
y al restablecimiento y revitalización del ethos Islámico
en el mundo de hoy.
Veamos las transmisiones del Qadi ‘Iyad, que Allah esté complacido
con él, que se ocupan de la especial excelencia otorgada a Medina
en virtud de la superioridad de su conocimiento, su iman, la Sunna y el
Corán. Dice que ‘A’isha, que Allah esté complacido
con ella, trasmitió que el Profeta, que Allah bendiga y le conceda
paz, dijo:
“Otras
ciudades fueron conquistadas por la espada, pero Medina lo fue por el
Corán”.
Se ha transmitido de Abu Sa’id al-Maqburi, de Abu Hurayra, que
el Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, dijo:
“Medina es el hogar del Islam, la residencia del Iman, la tierra
de la hijra, y el lugar donde lo haram y lo halal fueron establecidos
por primera vez”.
Esta es una declaración contundente.
“Kazir ibn ‘Abdallah trasmitió de su padre, quien a
su vez lo trasmitió del abuelo de Kazir, que el Profeta, que Allah
bendiga y le conceda paz, dijo: “En verdad que el din tomará
a Medina como asilo y como refugio”, y en otra transmisión:
“Tomará el Hiyaz, al igual que la serpiente regresa a refugiarse
en su agujero. El din se refugiará en el Hiyaz de la misma manera
que la cabra montesa encuentra su refugio en las cumbres de las montañas.
El din comenzó como algo extraño y poco común y volverá
a serlo otra vez. En consecuencia, Tuba espera a los extranjeros, a aquellos
que, cuando yo me haya ido, restablecerán correctamente lo que
la gente hubiese corrompido de mi Sunna”.
Podemos ver aquí la indicación de lo que se considera el
Sirat al-Mustaqim y quién es esa gente que se han aferrado a esta
enseñanza en toda su pureza. El proceso que esboza en este hadiz
Aquel por quien pedimos la paz y las bendiciones de Allah, es el proceso
que Malik insiste debe repetirse una y otra vez en cada nueva generación
y conforme al patrón original puesto que de lo contrario el asunto
en su totalidad podría descarrilar. Y veremos que si uno se aparta
un solo paso de Medina ese camino se destruye por entero.
“De Abu Huraira, que Allah esté complacido con él:
“Aquel por quien pedimos la paz y las bendiciones de Allah, dijo:
No llegará la Hora hasta que el Iman no vuelva a refugiarse en
Medina, del mismo modo que la serpiente regresa para refugiarse en su
agujero”. En relación a este hadiz, Abu Mus’ab az-Zuhri
dijo: “Por Allah, que el Iman no ha de volver y refugiarse sino
entre sus verdaderos seguidores y entre la gente que lo establezca completa
y justamente, la gente que lo instaure en sus propias vidas, en sus varias
leyes y preceptos y que tengan el conocimiento de su interpretación
correcta, estableciendo con firmeza las reglas con las que juzgar.”
El deber de los Musulmanes es vivir dentro de, y gobernar bajo, lo que
ha sido enviado y lo que ha sido ordenado por Muhammad, que Allah bendiga
y le conceda paz, siguiéndole en el ‘amal y en la práctica
de la gente que estaba en armonía con todo ello. “Si se hubiera
detenido con aquel por quien pedimos la paz y las bendiciones de Allah,
¡entonces no se hubiese transmitido!.”
¡Esto significaría que él no había entregado
el mensaje! Pero la última cosa que dijo en su último hajj
fue: “¿He entregado el mensaje?” Y todos dijeron: “¡Sí!”.
Puesto que lo que había sucedido es que el Profeta, que Allah bendiga
y le conceda paz, lo había convertido en algo vivo entre sus Compañeros.
No lo dio por terminado con él hasta que no fuese algo evidente
y palpable entre sus Sahaba y las generaciones posteriores. Esta era la
prueba de que el mensaje había pasado del terreno profético
a la situación humana normal y ordinaria, de su gloria y excelencia
a los seres humanos corrientes que le siguieron, deseando a Allah y queriendo
agradar a Allah.
Qadi ‘Iyad dice:
“Lo que el Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz,
ha dicho acerca de Medina, no es una mera alabanza hacia un pedazo de
terreno o un grupo de casas” --no está hablando de la baraka
de Medina como lugar en la tierra-- “más bien al contrario,
se trata de alabanzas hacia la gente de esa tierra y de esas casas, llamando
la atención hacia el hecho de que estos atributos perdurarán
en ellos, desapareciendo en otros que no sean ellos, cuando venga la época
en la que el conocimiento sea suprimido y vuelva a los Cielos hasta el
momento en que la gente pondrá como líderes a hombres ignorantes
a los que se les harán preguntas que responderán sin tener
los medios de conocimiento. Se extraviarán y arrastrarán
a los demás consigo. Ibn Abi Uways dijo: En relación con
el hadiz “Islam comenzó como algo extraño y fuera
de lo común y volverá a ser como empezó” oí
decir a Malik: Regresará a Medina de la misma manera que en Medina
fue donde empezó.”
Lo que Qadi ‘Iyad está diciendo es que esta gente es la continuación
viva con toda la frescura original de aquella transmisión. ¡La
transmisión no se detuvo en el Mensajero! Es la victoria del Islam
y la fuente de una religión mundial.
Esta referencia a Medina no es la simple apreciación de la enorme
baraka del lugar, sino que es la realidad político-espiritual de
la gente trasformada que allí habita. Estamos empezando a adentrarnos
en el área de la legalidad que nos hará comprender la necesidad
de llegar a ser algo así como una élite Islámica
--¡fuqaha!. Debéis tomar el rahma que ha llegado con vuestro
Islam e instaurarlo en el nexo social. Un hogar no tiene rahma si tu Islam
se detiene a la puerta de la casa. Este es el mensaje de Medina --¡no
eres Musulmán hasta que tu sociedad no esté a salvo! No
podréis preservar ninguna de las luces ruhani o la apreciación
de la adoración inteligente como individuo en el din del Islam
si esas bendiciones se detienen a la puerta de tu casa. No puede concebirse
un Musulmán como Musulmán privado de ámbito social.
No hay hombría sin gobierno, un gobierno que os sea aceptable una
vez que se ha aceptado el din del Islam. Esta es la definición
de “riyal” y sin esto estás tan incompleto como si
lo estuvieras biológicamente hablando.
Llegamos ahora al capítulo: “Sobre la Supremacía del
Conocimiento de la Gente de Medina, y el Establecimiento de su Prioridad
sobre el Conocimiento de Otros, y la Emulación de la Gente de Medina
por los Musulmanes de las Primeras Generaciones”. Dicho con otras
palabras: todo lo que hicieron relacionado con Medina --puesto que ellos
lo hicieron y nosotros también tenemos que hacerlo. Este es el
camino que Malik defendió y proclamó como único posible
puesto que la diferencia entre lo que él estaba proclamando y el
resto reclamando, es que la base de todo el asunto es la práctica,
es ‘amal, es comportamiento, un comportamiento aceptado por todos
que parte de esa fuente original. Donde esto se dé, allí
se dará el fenómeno Islámico, y donde no se da, lo
único que podréis esperar son noticias sobre él y
nada más.
“Zayd ibn Zabit, que Allah esté complacido con él,
dijo: Si veis que la gente de Medina respalda cierta cuestión
sabed entonces que se trata de una sunna.”
¿Os dais cuenta de lo que quiere decir? En un significado mucho
más profundo del que parece a simple vista; implica que la totalidad
del fenómeno Islámico está basado en una cálida
afección, en una auténtica confianza en tus compañeros
Musulmanes. ¡Está basado en la apreciación consciente
de que si estaban en Medina, hacían lo correcto! Y con esto se
coloca en un mismo plano la realidad Islámica y la confianza amplia
y genuina en los Musulmanes auténticos --con lo cual la seguridad
política está asegurada. Si se elimina esta política
de confianza característica de Medina, obtendremos lo que estamos
hartos de ver una y otra vez: Musulmanes que matan a Musulmanes. Lo que
descubriremos más adelante, insha’Allah, cuando lleguemos
a los apuntes biográficos de los hombres que siguieron este mandato,
incluso después de la época de los Tabi’in de los
Tabi’in, es que su empeño se convertía en algo tan
peligroso, políticamente hablando, que se enviaba a gente para
matarlos, puesto que era imposible gobernar injustamente mientras que
existiera una tal reivindicación por la justicia; y este es un
fenómeno exclusivo de la gente que sigue este camino de Medina.
“Ibn ‘Umar, que Allah esté complacido con él,
dijo: --fijaros qué cerca estamos aquí del proceso en su
totalidad, el hijo de ‘Umar-- “Solamente conque a la hora
de la contienda civil se consulte a la gente de Medina acerca de su decisión
al respecto, y dado que en cuanto llegan al consenso en todo asunto de
importancia actúan inmediatamente, el asunto de los Musulmanes
estaría a salvo.” --Esta es una declaración contundente
de Ibn ‘Umar. “Pero por el contrario, cada vez que alguien
se queja y critica, a éste es al que sigue la gente.”
“Malik dijo, que Allah esté complacido con él: Cuando
Ibn Mas’ud estaba en Iraq, se le solía preguntar acerca de
asuntos varios, y éste daba sus opiniones al respecto. Pero luego,
cuando venía a Medina y volvía a preguntar sobre las mismas
cuestiones encontraba a veces respuestas contrarias a las que él
mismo había formulado. Entonces, cuando regresaba a Iraq, no quitaba
la silla del camello ni entraba tampoco en su casa, hasta no haber ido
primero a la persona que le había hecho la pregunta para informarle
del juicio emitido por la gente de Medina.”
“Dijo también: ‘Umar ibn ‘Abdal-’Aziz,
que Allah esté complacido con él, enviaba a veces hasta
diez despachos a las principales ciudades Islámicas con el fin
de enseñarles ciertos aspectos de la Sunna y del fiqh. En otras
ocasiones, escribía a Medina preguntándoles acerca de las
prácticas que habían sido instituidas y que provenían
del pasado, por si acaso tenían algún ‘amal determinado,
o algún tipo de práctica en el legado que les pertenecía.
Escribió también a Abu Bakr ibn Hazm encargándole
que recogiera en su nombre todos los diferentes aspectos de la Sunna para
que luego se los enviara por escrito. Fue entonces cuando murió.
No obstante se dice que ¡Ibn Hazm ya le había enviado toda
una serie de documentos incluso antes de habérselos pedido.”
Esta era la forma de ver las cosas. Recuérdese que por lo general
se considera a Ibn ‘Abdal-’Aziz como aquél que hizo
regresar la justicia al gobierno después de que ésta se
había perdido. Su práctica era ésta. La razón
por la que goza de tan elevada estima por parte de todo el mundo es precisamente
por su conexión con Medina.
“Malik dijo, que Allah esté complacido con él: ¡Por
Allah! Ni Sa’id ibn al-Musayyab ni ningún otro de los habitantes
de Medina fue jamás derrotado o desarmado por las opiniones expresadas
por aquéllos que no eran de Medina” --Nunca se quedaron sin
saber qué decir-- “Y de no haber sido por el hecho de que
‘Umar ibn ‘Abdal-’Aziz había adquirido este conocimiento
en Medina, mucha gente habría tenido grandes dudas sobre su validez.”
Era tan diferente a lo que se oía fuera de Medina que de no haberlo
obtenido de Medina, de no haber sido evidente que procedía de
Medina, no lo hubiesen aceptado. Esto sirve para abrirnos los ojos con
respecto a la comunidad original.
“Abdallah ibn ‘Umar ibn al-Jatab dijo: Me escribieron Abdallah
--refiriéndose a ‘Abdallah ibn Zubayr-- y ‘Abdal-Malik
ibn Marwan, pidiéndome que interviniera como consejero entre ambos.
Les contesté diciendo: Si realmente deseáis consejo tenéis
que venir al Hogar de la Hijra y de la Sunna.’”
Si queréis consejo tenéis que acudir a nosotros. Estamos
pues construyendo una prueba que no admite controversia, una conclusión
ineludible acerca de cómo abordar las cuestiones relacionadas con
el gobierno del pueblo Islámico. Y ahora, para que no haya dudas,
daremos aún más pruebas.
“En cierta ocasión, y a propósito de cierto asunto,
una persona le dijo a Abu Bakr ibn ‘Amr ibn Hazam: ¡Por Allah!
No hay manera de saber qué es lo que debo hacer con esto y con
lo otro. Abu Bakr contestó: ¡Hijo de mi hermano! Si descubres
que la gente de Medina ha coincidido con respecto a un asunto ten la
certeza absoluta de que es la verdad.”
Esto nos da el permiso y la autoridad para tomar nuestra raíz
de Medina.
“Ash-Shafi’ dijo: Si entre la gente de Medina encuentras que
hay una cuestión en la que coinciden y a la que prestan su adhesión,
que no haya entonces en tu corazón la mínima duda sobre
su validez. Y dijo el Imam ash-Shafi’: Por lo que respecta a los
principios básicos no hay estratagema posible con la que obviar
su validez.”
El mismísimo Imam ash-Shafi’ dijo que con respecto a estas
cuestiones no hay otro camino posible; aunque más adelante podremos
ver como la gente tomó lo que él había afirmado y,
mediante malabarismos intelectuales y el alejamiento de toda responsabilidad
política, lo trasformaron en algo que acabaría negando el
asunto en su totalidad. Puesto que lo que vamos a descubrir, y este es
el tema central al que volvemos una y otra vez, es que este ‘amal
de Medina y su forma de gobierno correspondiente, están ligados
y unidos al emirato en una relación dinámica y dialéctica.
Se opone al emirato en las acciones incorrectas, lo confronta cuando se
desvía y le gobierna cada vez que proclama y ejecuta una acción
legal. Y cuando la oposición traspasa los límites tolerables
de la conciencia de los hombres involucrados en ella, cuando son perseguidos
por negarse a cambiar de actitud, entonces estos hombres se retiran y
hacen hijra de la misma manera que sucedió al inicio de este asunto,
cuando se hizo hijra desde un lugar insoportable a otro más tolerable.
Repiten el patrón Profético. Emigran a un lugar seguro y
allí establecen lo que es legal. No contentos con esto, y aquí
entra la siguiente fase de la dialéctica, en este nuevo lugar se
dedican a intensificar sus fuerzas, lo cual ocurre por el hecho de poder
vivir en armonía con la Sunna. Esto les hace poderosos, y este
nuevo poder les hace salir en un nuevo yijad de limpieza y restablecimiento
de la ley según la forma correcta de Medina.
Estoy repitiendo lo que ya dije al principio, pero ahora podéis
ver como lo que dije empieza a tomar cuerpo mediante este nuevo conocimiento
de Medina. Tenemos que ir paso a paso. El resultado final es la producción
de hombres cuyo calibre y naturaleza no es el mismo que el de los que
surgen en aquéllos lugares donde existe algo llamado Islam pero
que no tiene este vínculo con el ‘amal de Medina. Vamos a
aportar alguna prueba más sobre este tema y luego daremos otro
salto.
“Ibn Nafi’ dijo: Malik tenía la firme opinión
de que cuando la gente de los dos Harams, Meca y Medina, juraban fidelidad,
su juramento de fidelidad obligaba a todas las gentes del Islam.”
“Abu
Nu’aym dijo: Le pregunté a Malik sobre cierto asunto y éste
me contestó: Si quieres conocimiento hazte residente.” (Refiriéndose
a Medina)
¿Qué significaba esto? Quería decir que no puedes
conseguir este conocimiento a no ser que te conectes con la fuente. Abu
Nu’aym tenía que regresar a la fuente. Es una cuestión
de enorme alcance y la recordaremos una y otra vez conforme vayamos avanzando.
El trato con Medina jamás se acaba.
“Abu Nu’aym dijo: Le pregunté a Malik sobre cierto
asunto y éste me contestó: Si quieres conocimiento hazte
residente --refiréndose a Medina; y continuó diciendo--
puesto que el Corán no fue revelado en el río Eufrates”
--queriendo decir ¡que no había sido revelado en Iraq!
“Imam ash-Shafi’ dijo: Viajé a Medina y estando allí
anoté sus diferencias de opinión.” --y más
adelante en otra transmisión, declaraba-- “... sus diferencias
de opinión con respecto a la parte de la herencia que le corresponde
al abuelo.”
Cuando estaba en Medina, no dejaba escapar ni un solo detalle.
“Mis’ar dijo: Pregunté a Habib ibn Abi Zabit: ¿Quiénes
son los que más saben de la Sunna o del fiqh --la gente del Hiyaz
o la gente de Iraq?. Contestó Mis’ar: La gente del Hiyaz”.
“Dijo Imam Shafi’i: Todo hadiz que no tenga una narración
homologada en Medina es un hadiz que tiene una seria debilidad, incluso
si el isnad que tiene es completo.”
Malik, que Allah esté complacido con él, justo después
de haber repetido la shahada al haber entregado el legado de un testamento,
dijo:
“He visto que esto es lo que se practica entre la gente de esta
ciudad, así que no os quepa la menor duda de que se trata de la
verdad.”
“Abdallah ibn ‘Umar dijo: ‘Umar ibn ‘Abdal-’Aziz
envió a Nafi’ desde Medina hasta Egipto para enseñarles
las diferentes partes de la Sunna.”
“Muyahid, ‘Amr ibn Dinar y algunos más de la gente
de Meca dijeron: Cuando ‘Ata’ ibn Abi Rabah se fue a Medina,
estábamos todos al mismo nivel (de erudición). Cuando regresó
de nuevo entre nosotros, su supremacía era algo evidente para
todos.”
Pienso que a estas alturas disponemos ya de pruebas suficientes sobre
el sentido político de la importancia de Medina a la hora de establecer
lo que son las bases de la Shari’at del Islam. Llegamos ahora a
lo que podría tomarse como el sello de todo lo que hemos estado
hablando anteriormente puesto que proviene del mismo Imam Malik. Más
adelante estudiaremos, insha’Allah, su obra Al-Muwatta --qué
es, cual es su importancia y cómo esta obra está relacionada
con nuestra propia visión en cada una de las cuestiones tratadas
aquí; estudiaremos también la relación existente
entre las leyes y los hadices. Tenemos que tomar este conocimiento y aplicarlo
para determinar la dirección de nuestros estudios, cómo
estudiar, a qué conclusión hemos llegado, cual es nuestro
objetivo y en consecuencia, cómo establecer la forma de gobierno
Islámica ya que sin esto último no estaremos completos.
¡Tenemos que establecer esta forma de gobierno Islámica!
No se trata de derrocar presidentes y asaltar palacios --eso no cambiará
nada. El asunto es que la gente lo asuma, que se transformen en “gente
legal”; su incorporación de la ley hará que lo ilegal
no pueda infiltrarse entre ellos. Todo procede de la gente. No estamos
tratando inútilmente de garabatear algo que nos haga alcanzar el
ideal Profético. El Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz,
lo ha puesto a nuestro alcance dándonos los medios para imitarle
de acuerdo con los límites de nuestras propias capacidades y carácter.
¿Veis la diferencia psicológica? En este asunto no hay desesperación.
No hay persecución. No hay lamento. No hay pérdida. Vosotros
sois los califas. Podéis hacerlo, debéis hacerlo, éste
es el camino Islámico. Hay una enorme diferencia.
Tenemos ahora una carta muy breve de Malik ibn Anas dirigida a al-Layz
ibn Sa’ad. Es muy importante porque en ella resume lo que hemos
estado analizando y comentando en detalle. Dijo Malik:
“Alabo ante ti a Allah, no hay Dios sino Él. Dicho esto,
que Allah te conceda protección tanto a ti como a nosotros mediante
la obediencia a Él, tanto manifiesta como en secreto.” En
otras palabras: mediante tu carácter, tu ‘ibada y tu apoyo
a la Shari’at en el terreno social.
“Que Él nos conceda el perdón total por cada cosa
reprobable. Has de saber, que Allah se apiade de ti, que ha llegado hasta
mí que tú, al-Layz ibn Sa’ad, estás dando fatwas
a la gente sobre cuestiones que son contrarias a lo mantenido por la comunidad
de gentes que residen en esta nuestra ciudad. En virtud de tu posición
como Imam, tu gran excelencia, la preeminencia que posees entre las gentes
de tu tierra, por la dependencia que de ti tienen los que te rodean y
por la confianza que tienen en todo lo que de ti procede, debes en justicia,
temer por ti mismo y seguir aquello que, en su seguimiento, confíes
como más seguro.”
“Puesto que Allah, exaltado sea, dice en Su Noble Libro:
“Y de los primeros precursores, tanto de los que emigraron como
de los que les auxiliaron, y de los que les siguieron en hacer el bien,
Allah está satisfecho con ellos y ellos lo están con Él.
(Allah) les ha preparado jardines por cuyo suelo corren los ríos
y en los que serán inmortales para siempre. Ese es el gran triunfo”.
“Y dice también: “Anuncia a Mis siervos la buena nueva.
Aquéllos que escuchan la Palabra y siguen lo mejor de ella, esos
son los que Allah ha guiado y esos son los que saben reconocer lo esencial.” (39:17-18)
Como resumen de estas aleyas, dice Malik:
“Los que no son de Medina están, en consecuencia, subordinados
a la gente de Medina. La hijra se hizo hacia este lugar. El Corán
se reveló allí, lo lícito fue declarado lícito
y lo ilícito también lo fue; y mientras esto ocurría,
el Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, estaba con
las gentes de Medina los cuales disfrutaban a su vez de la vívida
presencia del Mensaje y del acto de la Revelación. Les ordenaba
y le obedecían. Estableció la Sunna y le siguieron hasta
que Allah puso fin a su vida eligiendo para él la recompensa que
se encuentra en Su Presencia, que Allah bendiga y le conceda paz.”
“Y cuando él se fue, aquéllos de su umma que le seguían
más de cerca, se alzaron y asumieron la autoridad. Después
de esto, cualquier asunto que surgía entre ellos acerca del cual
tenían conocimiento explícito, les hacía poner en
práctica dicho conocimiento. Cuando se trataba de cuestiones sobre
las que no tenían este conocimiento, preguntaban. En ese caso seguían
la postura de aquéllos que consideraban más fuertes en virtud
de la luminosidad de su ijtihad y de su proximidad a la época del
Profeta. Y cuando algunos mantenían opiniones contrarias a las
suyas o eran más fuertes o dignas de ser seguidas, desechaban sus
propias posiciones a fin de seguir y practicar las de los demás.”
“Este fue el mismo camino que luego adoptaron los Tabi’in,
siguiendo muy de cerca estas partes de la Sunna.”
Lo que Malik está diciendo es que lo que estaba seguro con el Mensajero,
lo estuvo con los Sahaba de Medina y lo estuvo con los Tabi’in
de Medina.
“En consecuencia, si en Medina una cuestión se considera
importante y se la pone en práctica, mi opinión es que nadie
tiene el derecho de ir en su contra argumentando las limitaciones de este
legado. Es imposible que alguien pretenda atribuirse o incluso manifestar
esta posibilidad. Y si las gentes de todas las ciudades llegasen a decir:
Este es el ‘amal que se da en nuestra ciudad o esto es lo que practicaron
y llevaron a cabo las generaciones precedentes, no tendrían certeza
ni autenticidad ni estarían haciendo lo que legítimamente
deberían hacer al respecto.” ¡Definitivo!.
“Así pues, fíjate en ti mismo con sumo cuidado. Que
Allah tenga misericordia contigo en este asunto sobre el que te he escrito;
has de saber que tengo la esperanza de haberte escrito llevado únicamente
por el deseo de dar consejo sincero en provecho de Allah, glorificado
sea. Sigo teniéndote enorme estima y la mejor opinión de
ti. Da pues a esta carta la cercanía a tu corazón que merece
puesto que si así lo haces, te darás cuenta de que no he
escatimado esfuerzos a fin de darte sincero consejo. Que Allah otorgue
a ambos la posibilidad de obedecerle y de obedecer a Su Profeta en todo
tipo de asunto y circunstancia, y que la paz, la misericordia y las bendiciones
de Allah sean contigo”. --Escrito en al-Ahad, el 9 de Safar. Y Qadi
‘Iyad añade: “He reproducido la carta textualmente
puesto que no hay asunto más importante que éste.”
Finalizamos fijándonos en la respuesta de al-Layz. Escribió a
Imam Malik, y en su carta dice:
“...llegándote noticias sobre mi dar fatwas contrarias a
lo que siguen las gentes de Medina, y de cómo debería temer
por mí mismo debido a la confianza que en mí depositan todos
los que me rodean cuando se trata de las fatwas que declaro; y de cómo
los que no son de Medina están subordinados a los de Medina dado
que la hijra fue hacia allí y el Corán allí fue
revelado.”
Al repetir estas frases no solo está manifestando que ha comprendido
sino que también está confirmando el mensaje.
“Es sin duda correcto lo que me escribes acerca de estas cosas,
insha’Allah, y he recibido con agrado lo que me has dicho. Porque
no hay nadie más dispuesto que yo a reconocer la excelencia del
conocimiento de la gente de Medina a lo largo de las generaciones pasadas
y por encima de todos los demás; y a la hora de seguir sus fatwas
tampoco hay nadie más dispuesto que yo, ¡Alhamdulillah! Lo
que mencionas sobre el haber tomado Medina como su lugar de residencia
permanente, que Allah bendiga y le conceda paz, y acerca de la revelación
del Corán allí mismo, rodeado de sus Compañeros,
además del conocimiento que Allah les impartió a través
de él haciendo que el resto de la gente les esté subordinada,
todas estas cosas son exactamente como tú las has descrito.”
Esta fue su respuesta, la absoluta confirmación de la reprimenda
de Imam Malik.
Con esto la supremacía de esta gente está garantizada. El
próximo paso que daremos será ver que ocurrió y cómo
percibieron los Tabi’in este tema, y luego los Tabi’in de
los Tabi’in. A continuación nos fijaremos en cómo
empezó a deshilacharse la cuerda --la rotura de los cabos de esta
y de aquélla manera, en grupos, sectas, conflicto y confusión,
de manera que todo se convirtió en tema fundamental ¡excepto
el cómo comportarse! Tenemos dos cosas: primeramente, la creencia
en Allah, exaltado sea, con Quien nadie ni nada puede ser asociado --ni
Profeta, wali, ángel, ni persona alguna; y tenemos la ‘ibada
y la obediencia que Le son debidas según los ritos decretados.
Después lo que sigue es comportamiento según estas reglas
que constituyen la Shari’at del Islam.
No hay ningún otro elemento añadido, ya sea batini, unión
entre los corazones, o conexiones con personas. ¡Nada! Nada sino
una forma de comportarse --’amal-- que pone a salvo al Musulmán
de tu mano y de tu lengua, y a ti a salvo con él y con todos aquéllos
que están comprendidos dentro de las mismas fronteras. Los hudud
observados en todas las cuestiones y el gobierno con justicia, no son
un ideal, son el asunto del que todo partió.
El próximo paso será ver como se fueron dividiendo los diferentes
cabos de la cuerda para llegar a comprobar que si queremos volver hacia
atrás, bastará con seguir cada cabo a través de los
diferentes estados por los que atravesó, para llegar al fin a ver
como podemos aplicar esta experiencia de forma práctica al trabajo
que estamos realizando aquí.
As-salaamu ‘alaykum.
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