Libro XIV
EL LIBRO DE
LA QIBLA
14.1 La prohibición de hacer las propias
necesidades dando la cara a la Qibla
14.2
Permiso para dar la cara a la Qibla cuando uno está orinanado o
defecando
14.3
La prohibición de escupir hacia la Qibla
14.4
Acerca de la Qibla
14.5
Acerca de la Mezquita del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz
14.6
Acerca de las mujeres al salir de la mezquita
14.1
La prohibición de hacer las propias necesidades dando la cara a
la Qibla
1
Yahya me relató de Malik, de Ishaq ibn Abdullah ibn Abu Talha,
que Rafi ibn Ishaq, un mawla de la familia de Ash-Shifa, al que se conocía
como el mawla de Abu Talha, oyó a Abu Ayyub al-Ansari, uno de los
compañeros del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, decir, estando en Egipto: "¡Por Allah! No sé qué
hacer con estos retretes." El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga
y le conceda paz, dijo: "Cuando vayáis a defecar o a orinar
no expongáis vuestros genitales hacia la Qibla, ni tampoco le deis
la espalda."
2
Yahya me relató de Malik, de uno de los Ansar, que el Mensajero
de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, prohibió defecar
u orinar de frente a la Qibla.
14.2
Permiso para dar la cara a la Qibla cuando uno está orinanado o
defecando
3
Yahya me relató de Malik, de Yahya ibn Sa'id, de Muhammad ibn Yahya
ibn Habban, de su tío paterno, Wasi ibn Habban, que Abdullah ibn
Umar dijo:
"La gente dice: "Cuando te sientes a hacer tus necesidades no
des la cara a la Qibla o al Bayt al-Maqdis."
Abdullah continuó: "Yo me subí encima de una casa nuestra
y vi al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, (en
cuclillas) encima de dos ladrillos sin cocer haciendo sus necesidades,
cara al Bayt al-Maqdis."
Ibn Umar añadió: "Quiza tú eres uno de esos
que reza doblado por las caderas."
Wasi respondió: "No lo sé, por Allah."
Malik se refería a alguien que, cuando se postraba, dejaba su cuerpo
cerca del suelo.
14.3
La prohibición de escupir hacia la Qibla
4
Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Abdullah ibn Umar, que el
Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, vio un escupitajo
en la pared de la Qibla y lo raspó. Después se dirigió
a la gente y dijo: "No escupáis al frente cuando estáis
rezando, porque Allah, el Bendito, el Exaltado, está en frente
de vosotros cuando rezáis."
5
Yahya me relató de Malik, de Hisham ibn Urwa, de su padre, de A'isha,
la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, que el Profeta,
que Allah le bendiga y le conceda paz, vio un escupitajo, o moco o flema,
en la pared de la Qibla y lo raspó.
14.4
Acerca de la Qibla.
6
Yahya me relató de Malik, de Abdullah ibn Dinar, que Abdullah ibn
Umar dijo: "En una ocasión cuando la gente estaba rezando
Subh en Quba, un vino a ellos y les dijo: "Le ha sido enviado al
Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, una parte del
Qur'an la noche pasada, y se le ha ordenado dar la cara a la Ka'ba, por
tanto volveos hacia ella." Habían estado mirando hacia Ash-Sham,
de modo que se dieron la vuelta y se pusieron mirando hacia la Ka'ba."
7
Yahya me relató de Malik, de Yahya ibn Sa'id que Sa'id ibn al-Musayyab
dijo: "El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz,
rezó mirando hacia Bayt al-Maqdis durante dieciséis meses,
después de llegar a Madina. Después se cambió la
Qibla, dos meses antes de la batalla de Badr."
8
Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Umar in al-Jattab dijo:
"Cualquier dirección que se encuentre entre el este y el oeste
puede tomarse como Qibla si la persona que reza está de cara a
la Casa."
14.5
Acerca de la Mezquita del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz
9
Yahya me relató de Malik, de Zayd ibn Rabah y Ubaydullah ibn Abi
Abdullah Salman al-Agharr, de Abu Hurayra, que el Mensajero de Allah,
que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Una oración
en esta mezquita mía es mejor que mil oraciones en cualquier otra
mezquita, excepto la Masyid al-Haram (en Makka)."
10
Yahya me relató de Malik, de Jubayb ibn Abd ar-Rahman, de Hafs
ibn Asim, de Abu Hurayra o de Abu Sa'id al-Judri, que el Mensajero de
Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Lo que hay entre
mi casa y mi mimbar es una de los praderas del Jardin, y mi mimbar está
encima de mi estanque (al-Hawd)."
11
Yahya me relató de Malik, de Abdullah ibn Abu Bakr, de Abbad ibn
Tamim, de Abdullah ibn Zayd al-Mazini, que el Mensajero de Allah, que
Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Lo que hay entre mi casa
y mi mimbar es una de las praderas del Jardin."
14.6
Acerca de las mujeres al salir de la mezquita
12
Yahya me relató de Malik que él había oído
que Abdullah ibn Umar dijo:
"El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:
"No les prohibáis a las esclavas de Allah (entrar a) las Mezquitas
de Allah."
13
Yahya me relató de Malik que él había oído,
de Busr ibn Sa'id, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le
conceda paz, dijo:
"Ninguna de vuestras mujeres debe usar perfume cuando estén
presentes en la oración de Isha."
14
Yahya me relató de Malik, de Yahya ibn Sa'id, que Atika bint Zayd
ibn Amr ibn Nufayl, la esposa de Umar ibn al-Jattab, solía pedirle
a Umar ibn al-Jattab permiso para ir a la mezquita. El guardaba silencio
y entonces ella decía: "Por Allah, saldré a menos que
me lo prohibas", y él no se lo prohibía.
15
Yahya me relató de Malik, de Yahya ibn Sa'id, de Amra bint Abd
ar-Rahman, que A'isha, la esposa del Profeta, que Allah le benidga y le
conceda paz, dijo: "Si el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga
y le conceda paz, hubiera visto lo que las mujeres hacen ahora, les hubiera
prohibido entrar en las mezquitas, del mismo modo que se les prohibió
a las mujeres de Bani Isra'il."
Yahya ibn Sa'id dijo que él le preguntó a Amra: "¿Sé
les prohibió a las mujeres de Bani Isra'il entrar a las mezquitas?"
y ella dijo: "Sí."
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