Los Cien Pasos

Shayj Dr. Abdalqadir As-Sufi

Shayj Abdalqadir As-Sufi

TARAQQI

Taraqqi es elevación. Talaqqi es recibir.

Shayj al-Akbar define lo primero como: “Moverse en estados, estaciones y gnosis”. Y sobre el segundo término dice:
“Tu acción de tomar lo que viene de Allah”.

El gnóstico no cesa en su viaje, pero ahora el viaje es en Allah, por Allah, con consciencia, gustando y bebiendo, con éxtasis, descubrimientos y desvelamiento tras desvelamiento, según la llamada y los regalos del Amado.

Es en estos estados donde el gnóstico, al fin, halla un deleite que antes no estaba entre las cosas que anhelaba o incluso deseaba; porque este deleite es un regalo de Allah cuya existencia ignoraba y que en verdad, pudo no haber conocido. No hay medios que lo indiquen ni medios que lo delimiten. Es conocido por los que lo conocen, y es el deleite de los que en ello se deleitan. Es un descubrimiento constante. Es una renovación constante. Un continuo y fresco testimonio de la belleza y una siempre renovada reverencia ante la majestad. Así es como le llega al gnóstico un tiempo en el que se da cuenta de que hasta el hombre, con toda su perversidad, intolerancia y crueldad, no es lo que él creía que era. El hombre es vasto, capaz de un estado ilimitado.

Esto produce en el gnóstico un nuevo anhelo y una nueva alegría: transmitir a los hijos de Adam las buenas nuevas y la advertencia, e invitar a la gente al camino del conocimiento de uno mismo, del testimonio y de los prodigios.