La Desviación Esotérica en El Islam.

Umar Ibrahim Vadillo


El humanismo y su arma legal, los derechos humanos, mientras que pretendían ayudar a las religiones, en verdad las abolieron todas. Pero esto no significa que ya no haya ninguna religión. Hay una religión que es nueva. La nueva religión es el sistema bancario. Domina con un sistema basado en una moneda artificial. Un sistema económico mundial donde todo el mundo está obligado a usar dólares americanos es claramente una tiranía contra todas las otras naciones del mundo, y en especial contra los musulmanes. Todos los grupos políticos musulmanes y todas las asociaciones islámicas que durante los últimos cien años han apoyado el sistema del papel moneda, sin importar lo que digan al respecto, han apoyado el sistema tirano por el cual los kuffar gobiernan el mundo. Su comprensión del Islam estaba descarriada porque no podían comprender lo que la Shari'ah no acepta, y la razón de ello es que se contaminaron con un pragmatismo utilitarista que en sí mismo era el resultado de la metafísica esotérica. Ésta es la historia de cien años de fundamentalismo. ¿Por qué los fundamentalistas no han tenido éxito en los últimos cien años? ¿Por qué han sido vencidos en cada aspecto de sus políticas? Porque fueron serviles con la moderna religión de la usura. La creación de los bancos islámicos muestra la naturaleza corrupta de sus creencias. Estos grupos son lo mismo que aquellos pseudo-sufis que han respaldado la usura pues pensaron que la usura no afectaba su 'trascendencia'.

Un ramillete de nuevos principios morales ha reemplazado el poder normativo de las religiones. Los derechos humanos, la tolerancia y la democracia son las banderas morales que se usan para regular el mundo. Pero presentan un pseudo-discurso. En el fondo, nadie puede cuestionar la naturaleza moral de la usura, los valores de la bolsa o el papel moneda. Son algo indudable, indisputable, irrefutable, innegable. Esta certeza absoluta sobre la usura, compartida incluso por los críticos del capitalismo (Marx aceptó la usura tanto como Friedman) prueba los fundamentos sagrados del capitalismo.

El capitalismo es el modo de vida dominante de la actualidad y el Islam es la única salida. Islam es el camino para todos los creyentes; es la única estrategia que no sólo se opone sino que ofrece una alternativa al sistema capitalista. El capitalismo está totalmente basado en la usura, y esto es un crimen, ya que ha sido decretado como tal por Allah. A los musulmanes se les pide que acepten los derechos humanos, la tolerancia y la democracia, pero no se les consulta para aceptar el capitalismo; eso se da por hecho. Todo el debate humanista es una parodia para ocultar la naturaleza criminal del capitalismo.

El capitalismo no es humanista, ni tolerante ni democrático. Pero ya que no puedes criticar a los bancos con estas herramientas morales, estas herramientas no son suficientemente adecuadas. Son inútiles. La usura ha esclavizado al mundo mediante la transformación de la naturaleza del dinero, haciéndolo dinero artificialmente productivo (interés) así como artificialmente valuable (dinero 'fiat' -cuyo valor lo señala la ley, n.del t.- ). Resulta innecesario decir que esta declaración está más allá de la falsa dialéctica de derecha e izquierda, y que nosotros consideramos al socialismo marxista como otra forma de capitalismo.

La batalla que se aproxima será la de los musulmanes contra los bancos. Una información que expresa sólo a una de las partes significa que la mayoría de la gente no conoce lo que es Islam; y la práctica de los gobiernos musulmanes tampoco provee un ejemplo válido. Pero el Islam es más grande que aquello que lo encubre (kufr). Cuando Allah abra las puertas del Islam, la gente comprenderá y abrazará el Islam en grandes cantidades. El Islam no pertenece a los árabes; es verdaderamente una religión mundial y necesitaremos gente nueva que se haga cargo de este desafío junto con lo mejor de los árabes.

Mientras la usura sea permitida, ningún gobierno musulmán puede surgir. El poder económico ejercido por los bancos supera al de cualquier otra institución civil o política. Por lo tanto cualquier intento de crear una sociedad justa y decente implica la abolición del sistema bancario y su reemplazo con un nuevo sistema monetario y de pago que no implique la usura. Contra esta realidad capitalista usurera de hoy en día, sólo hay una única realidad distinta que puede eliminarla, y ésta es el Islam.

Para entender nuestra política se tiene que entender este axioma: No tener un programa económico es tener un programa económico. Todas aquellas religiones y caminos espirituales que no tienen un programa económico tienen un programa económico, que es mantener el presente status quo y por tanto preservar el capitalismo. Todas aquellas religiones y caminos espirituales contaminados por la esoterización no tienen un programa económico, ya que a sus ojos esto no es necesario. Nosotros vemos que su actitud esotérica otorga un respaldo tácito al capitalismo, y por lo tanto no nos sorprendemos al descubrir que el capitalismo ha alentado la visión esotérica. El esoterismo es la religión interna del capitalismo, del mismo modo que el capitalismo es la forma de vida del esoterismo.

De cualquier manera, Allah tiene un programa económico para nosotros. Allah dice en el Qur'an (2, 274): "Allah ha permitido el comercio y ha prohibido la usura". Esto significa que Allah ha prohibido la banca. Por ende, o bien los bancos deben ser eliminados o bien la Ley de Allah debe ser eliminada. Y puesto que la Ley de Allah no puede ser eliminada, se sigue que los que deben ser eliminados son los bancos. Es natural que los bancos hagan cualquier cosa para preservar su estatus, incluso intentar atenuar o hasta anular la Ley Islámica. Se defenderán a sí mismos diciendo que la religión de Allah no necesita implementar la Ley Islámica, esto es, que la implementación de la Ley Islámica no es esencial a la religión de Allah. O bien dirán que la implementación de la Ley Islámica no necesita de Allah, esto es, que no necesita la confianza y el apoyo en Allah y que puede ser cambiada o adaptada por la razón práctica: ésta es la gente que propondrá los bancos islámicos. La primera posición es defendida por el grupo esotérico y la segunda, por el grupo exotérico. Aun cuando estos dos grupos están en conflicto el uno con el otro, de hecho son lo mismo.

Bajo los tópicos populares de los derechos humanos, la tolerancia y la hermandad humana, la doctrina esotérica ha llegado a dominar todo el discurso político y religioso, a la par que viene ocurriendo un rápido establecimiento de un nuevo orden económico mundial. Las religiones han sido obligadas a entrar en un proceso de homogenización e introspección. Este proceso es la esoterización. Y no hay más sobre esto, salvo entender los mecanismos usados en este proceso. Este proceso fue paralelo al surgimiento o exteriorización del capitalismo, que ha invadido no sólo la totalidad de la geografía mundial sino además cada aspecto de la existencia humana. Se ha forjado la idea de una Filosofía Esotérica tratando de crear algo de la nada. Se ha dado este nombre a un tipo de síntesis entre ciencia, religión y filosofía, dirigida a proporcionar una nueva visión con la que reorganizar la forma futura de la civilización, la cultura, la política y la economía, o con la que sobrevivir a la misma mientras aquella está siendo reorganizada. Se le ha dado una historia, unos principios, unas leyes e incluso unos valores morales que pretenden conducir al despliegue del potencial humano.

La dinámica de la esoterización implica la existencia de un ámbito del que uno se retira y un ámbito hacia el cual moverse . Estos dos ámbitos se definen como el exotérico o exterior y el esotérico o interior. Estos dos órdenes se representan simbólicamente por el círculo exterior y el centro del círculo. De modo que o bien el proceso se mueve esotéricamente hacia el centro, lo que se llama la esoterización, o bien se mueve exotéricamente hacia el círculo, lo que se llama exoterización. El centro es el campo del esoterismo y de los conceptos o temas esotéricos, y el círculo exterior es el campo del exoterismo y de los conceptos o temas exotéricos. 'Ser esoterista' o 'ser exoterista' se ha definido desde esta doble dinámica. Por ende, los esoteristas son aquellos que ensalzan los temas esotéricos por encima de los exotéricos, y los exoteristas son aquellos ciegos a los temas esotéricos, o que niegan los mismos, mientras que ensalzan los temas exotéricos. Dado que se trata de procesos dinámicos, uno de ellos siempre está en reacción ante el dominante. En relación al esoterismo, el exoterismo es una 'reacción', y viceversa. De lo que tratamos aquí no es de la dirección de este proceso, de si es esotérico o exotérico, sino más bien del proceso en sí mismo.

El desarrollo del capitalismo exigió y logró la eliminación del valor normativo de las religiones, y esto fue un proceso esotérico, una esoterización. De manera implacable, las religiones, diferenciadas entre sí, así como sus implicaciones conflictivas, han sido borradas en la medida en que estas religiones han sido redefinidas en un proceso que puede ser descrito como de 'desplazamiento' hacia el centro indiferenciado. Éste es el proceso que hemos llamado esoterización. Siempre que este proceso es el dominante, en cierto momento el pasado parece exotérico y el futuro más esotérico. La reforma cristiana fue esotérica en relación a lo que había antes, pero es exotérica en relación al deísmo; el deísmo es exotérico en relación al perennialismo. En este proceso, el exoterismo es tanto el pasado como la reacción al futuro. La reacción ha sido explotada como un conflicto que encubre el desarrollo del capitalismo. Esto ha afectado nuestra percepción de la historia. Hemos tenido guerras religiosas pero nunca hemos tenido una guerra capitalista. Y sin embargo todos estos conflictos han contribuido decisivamente al fomento del capitalismo. El modo en que fueron definidos estos conflictos, incluyendo las razones del conflicto y el campo de batalla escogido, fue beneficioso para el capitalismo; más aún, fue consubstancial al capitalismo. Hasta la misma Segunda Guerra Mundial es todavía patéticamente definida por los historiadores profesionales en términos de personalidades, y se ha hecho poco o ningún esfuerzo a fin de clarificar una consecuencia clave de la guerra: el nacimiento del moderno capitalismo financiero. De esto se sigue que para liberarnos del capitalismo, la guerra debe ser redefinida. Examinaremos este asunto más adelante. Lo importante es darse cuenta de que el capitalismo exige la eliminación de todas las demás religiones o bien la esoterización de las mismas a fin de reivindicarse el dominio universal e incuestionable. El capitalismo es el único exoterismo permitido. Sólo el capitalismo puede imponer sus rituales, ya que sólo él es incapaz de generar conflictos. La paz capitalista (9) significa el dominio total del capitalismo y la eliminación por vía de reducción de todas las demás religiones.

Cuando la esoterización se aplicó al Islam, supuso romper con el pasado, lo que fue presentado con frecuencia como una reforma 'benigna'. Nosotros lo entendemos como una desviación. La reforma o desviación esotérica fue aplicada a la Shari'ah y al Tasawwuf.

La esoterización de la Shari'ah supuso la búsqueda de unos principios vistos como símbolos con los que reformular la ley de acuerdo con una escala humana. La ley de la humanidad es la formulación esotérica de la Ley Islámica. Se ve a la humanidad como una única hermandad, la 'hermandad humana'. Los elementos diferenciadores de la Shari'ah Islámica se borran gradualmente con fórmulas como 'no hay coacción en el Din' o 'hermandad humana'. Esto es inaceptable para nosotros, ya que la Ley Islámica no puede ser reformada; sólo nuestra sociedad debería reformarse. Sus formulaciones esotéricas han reemplazado o redefinido el Jihad y la Hermandad islámica.

La esoterización del Tasawwuf supuso su separación de la Shari'ah, es decir, su redefinición como 'Islam esotérico', mientras que la Shari'ah se redefinió como 'Islam exotérico'. Esto es absurdo para los musulmanes, ya que la idea del Tasawwuf sin Shari'ah es algo tan carente de sentido como una Shari'ah sin Tasawwuf. Los esoteristas pretenden que el Tasawwuf sostiene la 'unidad trascendental de todas las religiones' en el campo metafísico de la creencia en Dios. Las cuestiones 'exteriores' referidas a la acción y las obligaciones de la creencia en Dios se consideran como de segunda importancia. El campo absoluto es el metafísico y el campo contingente es el ritualista.

El simbolismo les permite a los esoteristas afirmar el Islam cuando en realidad lo están negando. Les permite decir "creemos en Allah como tú", cuando de hecho creen en otro dios. Su dios puede tener varios nombres. Es un símbolo. Según diferentes perspectivas, puedes hallar una imagen distinta. Es importante comprender que los esoteristas no niegan la creencia en Allah y que dirán que son musulmanes, aun cuando afirman que todas las religiones y caminos espirituales creen en el mismo dios. Algunos masones, por ejemplo, dicen que son musulmanes si viven en un país musulmán y dicen que son cristianos si están en un país cristiano. Esto es porque se ven a sí mismos por encima de 'las interpretaciones rígidas' de la religión. Los masones aceptan en su fraternidad a todas las religiones y todos ellos adoran lo que llaman 'el Gran Arquitecto del Universo'. Esta posición ambigua es más engañosa que la negación abierta y antagonista del Islam. Por esta razón, examinaremos en detalle más adelante la historia y las creencias de la masonería.

Los esoteristas también dicen que apoyan la Shari'ah, pero al mismo tiempo quieren reformarla, o disminuirla, o no la quieren aquí o ahora. Dicen que quieren la salvación para la humanidad, pero está claro que dicho objetivo sólo puede ser alcanzado por ellos mismos, el grupo elegido. Todas sus reformas les llevan a la filosofía de los derechos humanos, la tolerancia y la hermandad de la humanidad. La "Shari'ah reformada" que debe conformarse con estos principios esotéricos no es la Shari'ah del Islam. Es algo nuevo, pero ellos quieren usar el nombre de la Shari'ah. Por tanto, se refieren a las instituciones y los instrumentos kafir y les añaden el nombre de la Shari'ah. Dicen: "Queremos la Shari'ah Islámica, queremos un gobierno regido por la Shari'ah". Cuando se analiza, lo que ellos quieren es su nueva versión reformada, de ahí que hablen de derechos humanos islámicos y tolerancia islámica. Cuando no pueden forzar más la Shari'ah, habiendo negado ya los madhhabs y el fiqh establecido, invocan 'el espíritu de la Ley' y los 'principios islámicos'. Ésta es una técnica esotérica conocida como simbolismo. Se representa a la Shari'ah con símbolos o principios que permiten niveles ulteriores de interpretación introspectiva. En consecuencia, introducen explicaciones simbólicas de lo que significan Jihad y usura.

A fin de cuentas, lo que importa es que detrás de sus principios islámicos y sus derechos humanos islámicos está su exacerbada compulsión por preservar el sistema bancario. Su tarea es 'islamizar' los bancos, por lo tanto preservar el capitalismo y, más aún, inducir a los musulmanes a aceptar el capitalismo. Niegan la banca pero afirman la banca islámica. Afirman los males del capitalismo pero están prestos a 'islamizar' el capitalismo. De acuerdo con ellos, los bancos no son instituciones capitalistas sino simplemente servicios. De acuerdo con ellos, el capitalismo está equivocado, pero el capitalismo islámico será aceptable. Su capitalismo islámico es un capitalismo con valores morales islámicos, donde los bancos islámicos han reemplazado a los bancos no-islámicos. Según ellos la usura es un símbolo que, sin importar lo que la Shari'ah dice, significa simplemente interés. El resultado de todo esto es que la práctica cruel, intolerante e inhumana de la usura, es decir el capitalismo, se ve preservada por esta esoterización de la religión. Por esta razón es importante identificar quién es esta gente y qué es lo que dicen, a fin de reconocer de una vez por todas las diferentes caras de lo que es una creencia común. Kufr es un único sistema.

Hay otro elemento característico del esoterismo: el mesianismo. El mesianismo es la exoneración de los fracasos y las responsabilidades actuales. El Salvador Mesiánico que viene a solucionar todos nuestros problemas de la actualidad puede tener múltiples caras: desde el Mesías cristiano, hasta el Mahdi, la democracia y el estado mundial. En la práctica, esto es decir: "no actúes ahora, estamos esperando". El Mahdismo, es decir, esperar al Mahdi como el acto de posponer o retrasar o desalentar de cualquier manera nuestras obligaciones actuales, es parte de lo que llamamos la desviación esotérica. El uso político de la doctrina shi'a de la 'espera del Mahdi' a lo largo de la historia de los musulmanes ha servido para justificar la insurrección bajo uno de los varios Mahdis o lo que es aún peor, para retrasar el establecimiento del Islam hoy en día a causa de 'la espera del Mahdi'.

Prefacio
(Dividido en cinco partes para facilitar la lectura.)