
La Desviación Esotérica
en El Islam.
Umar Ibrahim Vadillo
El problema se llama capitalismo
El mundo tiene un problema y ese problema se llama
capitalismo. El mundo no puede desembarazarse del mismo. Lo intentó una
vez pero la revolución fue secuestrada
por el marxismo, falló y fue asimilada. Islam es la única
fuerza que puede acabar y acabará con el capitalismo. No fallaremos,
ya que creemos en Allah, mientras que Proudhon no. La masonería
no fue el arma oculta del capitalismo, sino que contribuyó decisivamente
a servir a los intereses del capitalismo. La filosofía de la tolerancia,
en primer lugar, y la esoterización de la religión, después,
desmantelaron la autoridad que había detrás de la prohibición
de la usura. La masonería se introdujo en el mundo musulmán,
pero el capitalismo había entrado antes con un efecto más
devastador. Los musulmanes no supieron cómo reaccionar ante el
mismo. La banca fue un poder arrollador, y nadie de los que tenían
poder en aquellos días entre los musulmanes fue capaz de lidiar
con la misma. El resultado fue el final del Califato.
Durante cien años hemos
estado sin Califato. Durante ese tiempo se ha introducido una reforma
en el Islam en dos frentes con el fin de paralizar al Islam, la única
fuerza que podría impedir que el capitalismo alcanzara su
destino final, el estado mundial. Un frente fue el modernismo exotérico
y el otro fue el tradicionalismo esotérico o perennialismo.
Ambos fueron influenciados por la masonería e incitados
por masones. En la actualidad, ambos frentes se han reunido en
uno solo. Esta desviación esotérica está preparando
al Islam para que ingrese en la fase final del capitalismo. Nosotros
lo impediremos. Este libro es el primer paso para erradicar esta
plaga de cien años. Insha'allah. Pongo mi confianza en Allah.
Este libro hará una valoración
de lo que llamamos la desviación esotérica, un intento
vano de corromper al Islam con un cierto conjunto de ideas y doctrinas
falsas. Nuestro propósito es limpiar el terreno a fin de
generar las herramientas con las cuales abandonar el capitalismo.
No queremos hacer volar los bancos; queremos hacerlos innecesarios. Ésta
es una condición previa para la guerra contra el capitalismo.
Allah ha prohibido la usura y por lo tanto ha declarado la guerra
a los capitalistas. El mundo tendrá que saber y sabrá,
de ahora en adelante, que Islam es el enemigo mortal del capitalismo.
Durante mucho tiempo en Occidente,
la economía ha sido la deidad dominante. Los corredores
de bolsa y los banqueros son los sumos sacerdotes. Por lo menos
desde que Adam Smith proclamó su idea de la 'mano invisible',
se supone que si uno busca en primer lugar el reino de Mammon,
se te dará todo lo demás (compasión social,
libertad individual, bienestar universal), así como los
derivados del libre mercado (cuando la expresión libre mercado
es en sí misma tan falsa con respecto a la realidad como
llamar a la prostitución verdadero amor). La economía
ha penetrado todos los aspectos de la sociedad: sobrepasó a
la política, transformando el estado nacional en una mera
industria de servicios; ha privatizado la ciencia y la información,
con la consecuencia preocupante de saber que todo lo que compartimos,
desde la observación del mundo hasta la medicina, es una
propiedad corporativa sujeta a patente; y las religiones han sido
universalmente redefinidas para aceptar el capitalismo y la usura.
Sólo el Islam puede venir al rescate.
¿Otras religiones? ¿Qué otras
religiones? La tolerancia las ha acabado hace tiempo. Se las ha
infiltrado, reducido y homogenizado más allá de todo
reconocimiento. Todo lo queda es un dios personal y sentimientos
personales. Tendría que existir un reino cristiano y un
Califato Musulmán, en lugar de un Imperio Mundial de Soros
(4).
El crimen es el sincretismo. Los
musulmanes sólo podemos prosperar cuando nos diferenciamos
de kufr. Los judíos y los cristianos han florecido bien
sea bajo el Islam o bien contra el mismo.
¿Y los ateos? Son cristianos
renegados que caminan hacia el Islam. El 'dios' en el que no creen
es uno en el que nosotros tampoco creemos. Han formulado la mitad
de la declaración: ' la ilaha ', que en sí misma
es absurda . a menos que añadas ' illa Allah '.
Sostenemos la siguiente ecuación:
la evolución ininterrumpida del capitalismo en los últimos
cinco siglos necesitó la abolición de las leyes contra
la usura. Eso significó la eliminación del poder
normativo de las religiones. Esto es como decirle a los musulmanes:
'La Ley de Allah no es válida o no es universal'. La consecuencia
moral para la penetración del capitalismo es: 'La usura,
aunque está prohibida por Allah, debe ser aceptada'. Esto
significa decir: Los musulmanes deben aceptar el capitalismo.
Hay tres respuestas posibles a
esto: aceptar el capitalismo, rechazar el capitalismo, o las dos
cosas. Lo primero es la simple aceptación pasiva de la vida
tal como es bajo el lema 'la religión no tiene nada que
ver con la economía'. Pero lo último es lo más
peligroso ya que acarrea un rechazo implícito del Islam
bajo el disfraz de una reforma. Se trata de quienes inventaron
la 'Economía Islámica'.
Esta reforma empezó con
Al-Afghani, 'Abduh y Reda. Y nos ha conducido al fundamentalismo
y el modernismo islámicos. Sus emblemas son 'los bancos
islámicos', 'la constitución islámica' y 'el
estado islámico'.
Un Islam post-fundamentalista
significa el rechazo del capitalismo junto con sus instituciones.
La esoterización del Islam
tuvo un plan metafísico: el monoteísmo en reemplazo
del Tawhid, y un plan social: los Principios Islámicos en
reemplazo de la Ley Islámica. El esoterismo ocurrió por
etapas:
La primera etapa del esoterismo
consistió en borrar el pasado: la eliminación de
los madhhabs ( fiqh ) y el Tasawwuf. En el campo político
esto representó una oposición al Califato Osmanli,
en particular al Gran Sultán Abdulhamid II.
La segunda etapa del esoterismo
fue la fase utilitaria, en la que la Ley Islámica fue objeto
de una re-evaluación completa bajo los parámetros
del pragmatismo social, político o económico. Se
destierra el Sufismo Real y empieza a surgir un nuevo Tasawwuf
definido como Islam esotérico (5). Desaparecen los Madhhabs
y se pone en acción un nuevo conjunto de Principios Islámicos.
Los Principios Islámicos permiten la asimilación
a la sociedad kafir: bancos islámicos, estados islámicos,
bolsas de valores islámicas, constituciones islámicas,
etc. Estas gentes, a la par que afirman que Allah es el más
poderoso, admiten que el Occidente kafir (al que ven como algo
perverso) es en verdad más práctico, y sucumben con
entusiasmo a imitar su kufr, que decían que odiaban tanto
( Un ejemplo de ello: la República Islámica de Irán).
La etapa final es la etapa de
asimilación. Su nueva metafísica es el perennialismo.
La hermandad de todos los seres humanos y la universalidad de las
religiones se aceptan ampliamente como doctrinas islámicas.
El Tasawwuf se esoteriza y acepta (6) y la Shari'ah se suaviza
por medio del esoterismo dejándola lista para convertirse
en los Derechos Humanos Islámicos. De aquí se deriva
una aceptación implícita de la Declaración
de los Derechos Humanos y del nuevo Mesías kafir: el estado
mundial. Progresivamente, todo lo que diferenciaba a las religiones
se definió como un campo exotérico (externo, accidental
y periférico) mientras que el campo esotérico (interno,
esencial y central) se convierte en aquello que las reúne.
El capitalismo exige uniformidad
y libertad para la usura. La esoterización provee ambas
cosas. Su técnica de engaño consiste en abrazar todas
las religiones. La usura se reinterpreta esotéricamente.
Primero se la redujo al 'interés' y luego a una expresión
moral sobre 'el mal del comercio'. De este modo, la usura deja
de ser una práctica existencial, y se convierte en un principio
moral. Hemos pasado de encargarnos de este hecho a proyectarlo
al campo de la ética y la moralidad, donde los principios
y derechos dominan la realidad.
La utilidad de un acto de adoración
pura ha sido devaluada y sometida a descrédito de acuerdo
con una percepción práctica de la utilidad. Este
comportamiento es parecido al del agnóstico. Es importante
remarcar, en este contexto, que hoy en día las gentes de
todas las religiones siguen más o menos el mismo tipo de
vida. Todos tenemos bancos, tenemos papel moneda; todos pagamos
impuestos bajo un sistema tributario cada vez más y más
homogéneo, con documentos de identidad y un sistema de registro.
Musulmanes, cristianos y agnósticos, en esencia, tienen
que vivir del mismo modo. La diferencia se reduce a sus actitudes
sexuales y su moral personales (lo que crea la dialéctica
liberal/puritano), así como al día de la semana en
que deciden ir al templo. La moralidad se reduce al 'Hago lo que
puedo'.
Proponemos un cambio en la mentalidad
generada por la pregunta utilitaria del '¿qué podemos
hacer?' ... Nosotros podemos actuar sólo si obedecemos a
Allah.
Las acciones del hombre no pueden
ser meramente valoradas por su utilidad. Esto significaría
el triunfo de la técnica por encima de la obediencia a Allah.
Significaría que los imperativos del sistema bancario están
por encima de los de la obediencia a Allah. Lo que los desviados
dicen es: "Allah es el más poderoso, pero los banqueros
son más prácticos. Deberíamos seguir la sunna
de los banqueros". Ésta es la ironía del dualismo
de esta gente. Llaman a los bancos 'shaytanes', y sin embargo corren
a islamizarlos (bancos islámicos). Esto muestra la impotencia
de su visión y deja en claro su sometimiento. Los bancos
son instituciones prohibidas por Allah y aceptarlos o intentar
incorporarlos en nuestra adoración es adorar otro-que-Allah.
A esto se le llama comúnmente ser práctico. Dicen "somos
prácticos", pero sólo se engañan a sí mismos.
Este modo en el que dicen que son prácticos es la prueba
de su impotencia, lo que resulta en una incapacidad de actuar de
acuerdo al Islam. Una de las ideas más comunes en el pensamiento
esotérico es que 'no podemos obedecer'( a Allah ) ya que
hay otras fuerzas que no nos permiten actuar. Normalmente se refieren
a estas fuerzas como al Shaytan. Es decir, los shaytanes -dicen-
no les permiten actuar. Los shaytanes constituyen todos sus enemigos
políticos. Pero esta gente no se da cuenta de que su único
obstáculo son ellos mismos. La prueba consiste en que cuando
finalmente se les da una oportunidad de actuar, copian a los shaytanes
que odian: los bancos . islámicos. Creen que lo halal( Aquello
declarado lícito por Allah y Su Mensajero ) no es posible,
y esta comprensión les ciega.
La acción de un musulmán
es obedecer a Allah, y esta obediencia está por encima de
cualquier objetivo, utilidad o propósito particulares. La
obediencia es el objetivo en sí. La obediencia a Allah hace
caso omiso de cualquier provecho. Es algo libre de cualquier condición
previa y de cualquier interferencia autoinducida. La acción
en la vía de la obediencia no está restringida por
limitaciones personales. Actuar en el camino de la obediencia es
querer lo que Allah quiere. La persona que se somete a Allah puede
eliminar el sistema bancario instantáneamente. El sistema
bancario no tiene poder a los ojos del musulmán. El sistema
bancario sólo tiene poder a los ojos del utilitarista esotérico/exotérico.
Esto es demencia.
El triunfo del musulmán
es obedecer a Allah. La obediencia, y sólo la obediencia,
le proporciona el sabor de lo que es la adoración y solo
entonces puede apreciar las recompensas que trae. Sin la obediencia,
la adoración se vuelve ritual, cultural, y la mezquita se
vuelve el templo del viernes sin conexión con las actividades
económicas y sociales.
El pragmatismo es un engaño
autoimpuesto y reside en el corazón mismo de la ética
humanista. Es el producto de la metafísica kantiana, la
metafísica de una razón práctica que recibe
su arquitectura de la razón pura, y de aquella theoria que
prescribe la ruta a la praxis . Ésta es la metafísica
de los principios objetivo y subjetivo. La liberación de
esta trampa fundacional es uno de los logros del Islam. El resultado
es que el musulmán puede obedecer, puede comerciar correctamente,
puede luchar fisabilillah y, por lo tanto, puede adorar. Y esto
es lo que queremos. Los kuffar han prohibido la obediencia a Allah,
han abolido el comercio (7), han declarado ilegal la lucha fisabilillah
(8) y han reducido la adoración a un asunto de utilidad.
Pero Allah es el verdadero Actor de la verdadera adoración.
Allah dice en el Qur'an: "No eras tú quien tiraba. Cuando
tirabas, era Allah quien tiraba" (8:17). Allah dice asimismo: "¡Combatidlos!
Allah los castigará por medio de vuestras manos" (9:14).
El único propósito de nuestra vida es adorar a Allah.
Nuestra obligación es obedecerLe y Allah dice claramente
en Su Qur'an:
"¡Profeta! Teme a
Allah y no obedezcas a los kafirun ni a los hipócritas.
Allah es el Conocedor, el Sabio.
Sigue lo que se te ha revelado procedente de tu Señor.
Allah está informado de todo lo que hacéis.
Y pon tu confianza en Allah. Allah basta como protector".
(Qur'an 33, 1-3)
Prefacio
(Dividido en cinco partes para facilitar la lectura.) |
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