El carácter esotérico de la masonería
Por ‘carácter esotérico de la masonería’ nos referimos a la tendencia a la esoterización que es constante en la historia de esta asociación y que ha afectado a esta misma asociación así como, lo que es más dramático, a su entorno.Este carácter ha influido de la forma más decisiva en la manera en que se percibe a las religiones hoy en día. Esta evolución esotérica tiene su inicio en las logias cristianas y termina en la aproximación nihilista del perennialismo.
Los mandatos que regulaban las constituciones cristianas (góticas) de la masonería operativa pueden resumirse como sigue: “La primera obligación es ésta: que seas sincero con Dios y con la Santa Iglesia y no incurras en error o herejía” (260).Todo masón, de conformidad con la antigua constitución, estaba obligado ante todo a ser sincero con Dios y la Iglesia, evitar las herejías y cumplir sus deberes ‘religiosos’.Con la llegada de la masonería especulativa los mandatos de las nuevas constituciones se redujeron esotéricamente a la observancia de la ‘ley moral’ resumida prácticamente en las reglas de ‘honor y cortesía’ sobre las cuales ‘todos los hombres concuerdan’.Esta ‘religión universal de la humanidad’ que eliminó gradualmente las divisiones accidentales de la humanidad debidas a las opiniones particulares o ‘prejuicios’ religiosos, nacionales y sociales, se convertiría en el lazo de unión entre los hombres en la sociedad masónica, concebida como el modelo de la asociación humana en general.‘Humanidad’ es el término usado para designar el principio esencial de la masonería (261).
Otros lemas esotéricos son ‘tolerancia’, ‘no sectario’, y ‘cosmopolita’.El carácter cristiano de la sociedad bajo el régimen operativo de los primeros siglos fue cambiado por las regulaciones no sectarias que habrían de incluir bajo su ala a los devotos de todas las sectas, sin que importen sus diferencias de color o de clima, siempre que se observaran las simples condiciones de moralidad, edad madura y la aprobación de una balota (262).En la masonería continental, se enfatiza el carácter universal y no cristiano de la masonería y las mismas nociones se expresan por las palabras ‘neutralidad’, ‘laïcité’, ‘Confessionlosigkeit’ y más tarde ‘libertad de conciencia’.
Deísmo y tradición
La actitud no dogmática hacia la religión que se desarrolló mediante los escritos de gente como Locke, cuando se detenía muy cerca al escepticismo absoluto -como frecuentemente ocurrió-, habría de encontrar para sí el nombre de ‘deísmo’.Anunciado por escritores tales como Bodin (263) y Montaigne (264), el deísmo fue denunciado por Bossuet (265) como un ‘ateísmo disfrazado’.Si bien el escepticismo, la ciencia y la tolerancia minaron la fe de los pensadores ilustrados en los dogmas de la religión, éstos en su mayor parte no se aventuraron a desafiar la idea de una deidad.El deísmo nació del compromiso entre la razón y la auto-evidente existencia de Dios.
Muchos masones adoptaron el deísmo como doctrina racional que corroboraba el universalismo masónico de la religión.El deísmo es esotérico en relación al cristianismo pero exotérico en relación al perennialismo.El deísmo está basado en que ‘todas las religiones son igualmente falsas’ (266).Éste ingresó en Francia por medio de Montesquieu y Voltaire, viniendo tal vez de Inglaterra, como un intento de establecer una religión natural libre de dogmas y autoridades tales como la Iglesia.Por el mismo tiempo, Martines de Pasqually se encontraba al centro de una moda teosófica que conmovió la masonería francesa.Fue el fundador de la Orden de los Caballeros Masones de los Cohens Elegidos del Universo y fue el autor del libro Traité de la réintégration des êtres (1772-3) en el que defiende las invocaciones mágicas como medio para entrar en contacto con Dios (267).
Franklin, Washington, Jefferson, Paine y la mayor parte de nuestros demás patriarcas eran en el mejor caso deístas, que creían en el motor inmóvil de Aristóteles, pero no en el Dios del Antiguo y el Nuevo Testamento.Adams escribió a Thomas Jefferson el 28 de junio de 1813:
“Los principios generales en base a los cuales los Padres alcanzaron la independencia eran los únicos Principios sobre los cuales esa bella Asamblea de jóvenes caballeros podían unirse … ¿Y cuáles eran esos principios generales?Yo respondo: los principios generales del Cristianismo, en los que todas estas sectas están unidas: … Declaro ahora que creí entonces, como creo ahora, que esos Principios generales del Cristianismo son tan eternos e inmutables como la existencia y los atributos de Dios, y que aquellos Principios de Libertad son tan inalterables como la naturaleza humana y nuestro sistema terrestre y mundano”.(268)
Desde el año 1860 en adelante las manifestaciones de anticlericalismo se hicieron más y más enfáticas, y los masones deístas y positivistas eliminaron la obligación de creer en Dios de sus constituciones, así como incluso la mención del Gran Arquitecto del Universo siempre presente hasta entonces (269).En 1897 el masón Gadaud, ministro francés de comercio, dijo: “La Masonería es la República en estado de clausura; la República es masonería divulgada”.En 1901 los masones al poder en Francia proclamaron la Ley de Asociaciones, que requería la autoridad del estado para la formación de una congregación religiosa.Como resultado de ello, más de catorce mil escuelas cerraron y veinte mil monjes y monjas fueron echados (270).En 1905, se aprobó una ley que establecía la separación entre la iglesia y el estado.
Contra este trasfondo surgieron dos personalidades que intentaron recuperar el terreno perdido en el pasado: Oswald Wirth (1860-1943), que intentó rehabilitar la importancia de los rituales y el simbolismo, y especialmente René Guénon (1886-1951) que criticó a la masonería por haber despreciado el valor de la iniciación y el esoterismo.Ambos representaron una vuelta a alguna forma de despertar espiritual.La Gran Logia de Francia refleja hoy en día este giro al respaldar la tradición esotérica y la reflexión sobre los símbolos (271).La perspectiva tradicionalista de Guénon rechaza el deísmo y la teosofía sobre la base de su heterodoxia y su falta de tradición.El regreso a la tradición no implica ninguna fórmula sincrética o racional sino una pura fórmula metafísica que muestra que todas las religiones provienen de la Tradición Primordial.Éste es la etapa final en la evolución del esoterismo.A partir de aquí sólo puede alcanzar el nihilismo y la desintegración.El nuevo perennialismo está alineado con las Naciones Unidas y el diálogo inter-religioso patrocinado por las Naciones Unidas.Todo lo que tiene para ofrecer es diálogo.El capitalismo continúa.
¿Qué es la Tradición?
Luc Benoist, autor guenoniano, escribe:
“Haríamos bien en entender lo que quiere decirse con el concepto de tradición, ya que este concepto normalmente es rechazado, malentendido o comprendido erróneamente.La tradición no tiene nada que ver con el colorido local o las costumbres populares ni con actividades locales curiosas recogidas por algunos estudiantes de folclore.La tradición se refiere a los orígenes: es la transmisión de un conjunto de medios establecidos para facilitar nuestra comprensión de los principios inmanentes del orden universal, toda vez que no le ha sido dado a la humanidad comprender sin auxilio el significado de su existencia”.(272)
La palabra tradición evoca la idea de la transmisión de un conocimiento.Este conocimiento consiste de ‘los principios inmanentes del orden universal’.La idea es que el conocimiento original enseñado a la humanidad y periódicamente renovado por maestros espirituales, como los Profetas, degeneró.La degeneración ocurrió en la forma de una polarización del conocimiento entre los aspectos literales externos, expresados en el ritual, y el significado original, el cual devino cada vez más y más oculto u oscuro.Esta división entre lo esotérico y lo exotérico supuestamente ha afectado a todas las religiones en diferentes grados.Consecuentemente, se dice que el descubrimiento de la ‘Tradición Original’ otorga los medios para regenerar las religiones o para regresarles su coherencia y validez perdidas.
¿Cómo puede ocurrir esto?Benoist explica: “Sólo en cuanto regresamos a los principios básicos podemos obtener un entendimiento comprehensivo sin suprimir nada”.Ésta es la clave hacia la Tradición; el regreso a los principios básicos universales.Los principios le permiten a uno “establecer lazos entre las ramas aparentemente más diversas del conocimiento”.Esta búsqueda de principios es la búsqueda que en términos religiosos hemos llamado esoterismo.Ese reino de principios es percibido como un centro desde el que se derivan todos los demás conocimientos.Con el uso consumado de símbolos y analogías pueden establecerse toda clase de relaciones.Ellos nos dan “un depósito inagotablemente rico en posibilidades”.Este método puede darnos un modo entretenido de vincular a todas las religiones e interpretar sus iconos y símbolos de la manera más perspicaz, pero en verdad no nos puede dar conocimiento.Estas especulaciones no tienen fundamento alguno, como lo podemos ver a partir de la gente que las sigue.
El conocimiento es Islam, es decir, la sumisión a Allah.Las religiones anteriores al Islam perdieron su mensaje original.El Islam abrogó a todas las religiones previas, y por tanto la única posibilidad de que un cristiano sea seguidor de Sayyiduna Isa, ’alayhi salam, es hacerse musulmán.No hay regeneración del cristianismo.Un estudio esotérico de los textos y símbolos antiguos del cristianismo no llevará al estudiante al Islam (aunque Allah puede guiar a cualquiera por cualquier medio), sino que el Islam te llevará a comprender a Sayyiduna Isa, ‘alayhi wa salam, por medio del último Mensajero de Allah, sallallahu ‘alayhi wa sallam.
La actitud hacia el ateísmo y el racionalismo
Madame Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teosófica, escribió que un deísta es “uno que admite la posibilidad de la existencia de un Dios o de dioses, pero afirma no saber nada de ello, y niega la revelación.Un agnóstico de los tiempos antiguos” (273).
Las Constituciones de Anderson declararon que los ateos y los libertinos irreligiosos están excluidos de las logias, suscribiéndose a la religión natural de la gente de buena voluntad definida como la religión ‘sobre la que todos los hombres están de acuerdo’.Es interesante notar que las logias inglesas estaban esencialmente formadas por altos miembros de las iglesias católicas y anglicanas así como por judíos sefarditas (274).Ellos crearían el espíritu del deísmo que habría de caracterizar a la masonería: el respeto por una moralidad natural y la tolerancia hacia todas las religiones.
La esoterización de la masonería fue iniciada por cristianos; de hecho, los creadores de esta tendencia en la masonería fueron cristianos devotos.Éste fue el caso con el Caballero de Ramsay, Willermoz, Saint-Martin y de Maestre.Sólo Martines de Pasqually, que probablemente fue un judío, cae fuera del grupo; con todo, ocultó este hecho a sus discípulos y sus doctrinas -aunque cargadas con elementos judaicos- estaban envueltas en metáforas bíblicas y cristianas.Estas personas fueron masones y no quisieron renunciar a su masonería al igual que no quisieron renunciar a su cristianismo.Desde 1738, el tiempo de la primera condena de la masonería por parte de la Iglesia Católica, esto se convirtió en un serio asunto.Estas personas se esforzaron por reconciliar las dos cosas y al hacer ello introdujeron nuevos elementos en la masonería que tuvieron serias implicaciones para el futuro.
El tipo de masonería llamada mística o iluminista alcanzaría con el tiempo el siglo XX y habría de influir el pensamiento del autor tradicionalista René Guénon, sobre el cual trataré en detalle más adelante.
Los orígenes de la masonería esotérica
André Michel Ramsay, Caballero de Ramsay (1686-1743)
Fue un escritor francés nacido en Escocia.Su padre fue calvinista y su madre anglicana pero él se convirtió al catolicismo en 1710 por medio de Fénelon (275), con quien vivió por cinco años (276).En 1723 sería hecho caballero de Saint-Lazare por el Gran Maestro de la Orden, el Duque de Orleáns, Regente de Francia.Desde 1728 fue masón (277).Su Discurso se convirtió en uno de los pilares de la Masonería (278).Escribió asimismo Vie de Fénelon (1723) y Les Voyages de Cyrus (1727).
Martines de Pasqually (1727-1774)
Por el mismo tiempo en que Voltaire propagaba los ideales deístas, Martines de Pasqually estaba al centro de una moda teosófica que conmovió la masonería francesa.Guénon pensaba que probablemente era un judío (279) disfrazado de cristiano, como lo eran muchos judíos en su época.Sus doctrinas están llenas de elementos judíos.Fundó un sistema de altos grados integrado por la mejor gente que conoció en las logias, en un esfuerzo por elevar los templos masónicos, y lo llamó la Orden de los Caballeros Masones de los Elus-Cohens del Universo (280).Fue gran soberano de la Orden.Esta orden estaba basada gnóstica y cabalísticamente en el esoterismo judeocristiano.La estructura de la orden era masónica y los rituales eran teúrgicos conforme a una doctrina que llamó ‘la reintegración de los seres’, la misma que proporcionaba la liberación espiritual mediante invocaciones mágicas a Dios (teurgia) (281).
La reintegración está basada en la comprensión de que (algunos) seres están capturados en un mundo material.Pero la materia es creada por Dios; no emana de Él por lo que en consecuencia la materia es una ilusión.Martines afirmaba que la reintegración de los seres es una tarea universal entregada al hombre.A Adam se le dio el poder de rehabilitar a aquellos espíritus caídos, pero a causa de su orgullo él mismo fue parcialmente materializado.En el curso de la historia, un grupo de Cohens (sacerdotes) fue elegido para reintegrar a todos los demás seres humanos y a todos los demás espíritus.Estos sacerdotes elegidos, por medio de una teurgia particular, tuvieron éxito en pedirle a Dios la restitución de los poderes primitivos que tuvo originalmente Adam antes de su caída.
El señuelo del uso de la Biblia como base de sus ideas le permitió atraer a algunos devotos cristianos hacia sus fantásticas doctrinas.Éste fue el caso de dos de sus discípulos más distinguidos, Saint-Martin y Willermoz, que fueron absorbidos, al menos inicialmente, por la ceremonia y la pomposidad de Martines.
Jean Baptiste Willermoz (1730-1824)
Masón y ferviente cristiano, fue iniciado en la masonería en 1753 (282).En 1766 ó 1767 fue recibido por Martines en una solemne ceremonia en Versalles como Commandeur d’Orient et d’Occident de sus Elus-Cohen.En mayo de 1768 fue ordenado Réau-Croix.Willermoz quedó atrapado.En los siguientes años se le pediría estudiar los grandes secretos de las operaciones teúrgicas de Martines.Al mismo tiempo, Martines estaba desarrollando su propia tesis del ‘Traité’ como una exégesis bíblica, de un modo que se conformaba al cristianismo de Willermoz.
Después de 1772, cuando Martines se fue a Santo Domingo (de donde nunca regresaría), Willermoz se aproximó más a la masonería.Se dio cuenta de que los Cohens no habían sido capaces de formar un movimiento comparable al de la masonería.Empezó a profundizar su investigación masónica encaminada a redescubrir la masonería como un medio de ‘liberación espiritual’.
Entró en relaciones con el Rito regular, masónico y alemán de la Estricta Observancia del Baron von Hund.Juntos emprendieron la tarea de reformar la masonería, introduciendo los objetivos y las doctrinas martinistas.En 1772, crearon el Rito Escocés Rectificado.Más tarde, en 1778, Willermoz creó la Orden de los Caballeros Caritativos de Ciudad Santa.
En 1783 se encontró con el así llamado Conde de Cagliostro, quien fundó una masonería llamada ‘egipcia’ basada en el misticismo y la magia, pero se desalentó rápidamente cuando se dio cuenta de que el Conde de hecho no creía en ‘su’ Cristo.Después se encontró con Mesmer, el hombre que fundó el mesmerismo, otra quimera.En 1783 se creó en París una logia para propagar el mesmerismo, L’Harmonie, e ingresó a ella.Lo mismo hizo Saint-Martin.El mesmerismo se convirtió en una gran moda en París hasta que la comunidad científica empezó a examinar el caso.Desde 1785 hasta 1799 se dedicó al sonambulismo (el caminar dormido) con el auxilio de una médium, Madame de Vallière, como una forma de exploración metafísica para descubrir los secretos del ser.Dedicó el resto de su vida a la exploración psicológica, la misma que combinó con una prodigiosa actividad masónica.Su principal contribución a la obra literaria de la masonería fue introducir, con diversos grados de éxito, una concepción espiritualista de la vida humana.
Louis-Claude de Saint-Martin (1743-1803)
En sus tempranos años veinte, aproximadamente (probablemente en el año 1765 ó 1766), fue iniciado en los misterios de la Orden de los Caballeros Masones de los Elus-Cohens del Universo.En 1768 se puso en contacto con Martines de Pasqually que se volvió su primer maestro.En 1772 de Pasqually le ordenó ‘Réau-Croix’, el último grado del rito de de Pasqually.Saint-Martin fue admitido después en varias sociedades paramasónicas y se afilió al Rito Escocés Rectificado (283).Al final abandonó todos los ritos masónicos, incluyendo los Elus Cohens.Abandonó la teurgia ceremonial y adoptó una actitud mística especulativa (284) centrada en la deidad de Sayyiduna Isa, ‘alayhi salam.Fue un gran escritor masónico y su doctrina de teosofía fue conocida más tarde como martinismo (285), aun cuando él mismo no creó ninguna orden martinista.
La Orden de los Caballeros Masones de los Elus-Cohens del Universo creada por Pasqually desapareció luego de la Revolución.Papus (286) sostuvo mucho después que los Elus-Cohen era una orden viva y que ellos eran los herederos de la orden martinista.Esto ha sido negado por Guénon (287) que conoció a Papus muy bien.
Joseph de Maistre (1754-1821)
El Conde Joseph de Maistre fue uno de los hombres más controvertidos de su tiempo.Era un hombre de la Ilustración y fue influenciado por la filosofía de Louis-Claude de Saint-Martin.Fue un defensor del trono y del altar místico, un masón y un reformador de la masonería.Consideraba que la religión tenía una doble doctrina:
1: profana y vulgar
2: secreta e iniciática.
Imaginó que la unidad de los cristianos podría alcanzarse en el catolicismo por medio de la masonería, percibiendo a la masonería como la ciencia del hombre por excelencia.Concibió la base de la masonería por medio de dos conceptos relacionados con los diferentes grados de iniciación: Humanidad (1er grado de iniciación) y Religión (2do y 3er grados) (288):
El primer grado descansa en la fraternidad, el bienestar, el estudio de la moral y la economía política, y los rituales de la discreción y la obediencia.El segundo grado está dedicado a la instrucción de los gobiernos y la reunión de todas las sectas cristianas, católicos y protestantes.El tercer grado trata de ‘la revelación de la revelación’ en la unidad bíblica y la investigación de los ‘hechos’.
De Maistre afirmaba que en todas las personas hay “restos de la Tradición Primitiva” (289).Asimismo, que la herencia de la masonería provenía de los orígenes del mundo.Escribió: “La verdadera religión es más antigua que dieciocho siglos y nació el día en que nacieron todos los días” (290).De Maistre alabó la masonería británica, pero a diferencia de Robertson que veía a todos los iluministas como igualmente malos, él distinguía entre los buenos y malos iluministas.Malos iluministas: los iluministas de Baviera (291).Buenos iluministas: los martinistas.Los iluministas de Baviera tomaron su plan político y social de Rousseau y su religión la tomaron del deísmo.El secreto de la orden consistía en “dar a todos los hombres su libertad e igualdad originales” y que “la humanidad se vuelva una sola familia”.Ésta era la verdadera moral cristiana de Sayyiduna Isa, ‘alayhi salam, pervertida por las iglesias, y los iniciados podían llegar a la misma mediante el camino esotérico.De Maistre caracterizó a la Masonería como una organización que participó en los hechos pero no en los excesos, y esbozó su antipatía por todo orden jerárquico y clerical.
Parte 4. La Masonería.
(Dividido en 7 partes para facilitar la lectura) |
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