La Desviación Esotérica del Islam

Umar Ibrahim Vadillo


Parte 4. La Masonería.


Introducción

En la librería hay más publicaciones disponibles sobre masonería que nunca.Las logias parecen haber perdido su interés en mantener sus asuntos en secreto y una oleada de ‘exteriorización’ ha invadido la Hermandad.La razón principal de este fenómeno es que no tienen ninguna razón para mantener sus asuntos o algunos de sus asuntos en secreto.Sus actitudes tolerantes y seculares, la defensa de la igualdad, la representación política, la democracia o los derechos humanos, todo esto ya no se percibe como un crimen.Esa vieja sociedad europea que los acusó de anticlericalismo y de subversión política ya no existe más.La sociedad actual no necesita de sociedades secretas para propagar la necesidad de una República Universal.En lugar de ello, las instituciones estatales del mundo se están desarrollando rápidamente bajo una política que una vez fue propia de la masonería.

La globalización ha sido casi abiertamente declarada y generalmente aprobada.La masonería no creó la globalización.El capitalismo lo hizo.Esta fuerza económica llamada capitalismo ha convertido fervorosamente a nuestro mundo.Ha aplastado lo que se le oponía y ha proclamado su doctrina universalista: ninguna diferencia importa bajo el capitalismo.Ésta es una doctrina que también podríamos llamar “tolerancia-bajo-el-capitalismo”, pero estas ideas no surgieron de la noche a la mañana.Sin duda, estas ideas parecieron muy extrañas al mundo que dio nacimiento a la masonería, un mundo en el que la gente peleaba por creencias en vez de pelear por yacimientos de petróleo.En aquellos días, la masonería se las arregló para crear una sola hermandad entre las varias religiones y denominaciones, de forma paralela a aquello que el estado capitalista estaba formulando como ciudadanía bajo el constitucionalismo secular.El Gran Arquitecto del Universo fue el nombre simbólico que representaba y abarcaba a todos los demás nombres del Espíritu Supremo o Espíritu Universal.Y un culto simbólico intentó representar la ‘religión común’, es decir, la religión en la que todos podrían concordar, mediante la técnica de separar el culto de la ley, esto es, mediante la formulación de un dominio de principios esotéricos por encima de un dominio exotérico.

Estas ideas universalistas de la masonería ya no son una cosa extraña.La tolerancia-bajo-el-capitalismo es ahora un hecho.El triunfo del capitalismo neutralizó la religión, que se vio reducida a una asociación pedante sin fuerza alguna.El capitalismo creó una metodología compartida y un vocabulario compartido.La tarea de unificar a unas personas con una identidad religiosa disminuida se volvió un asunto más fácil para las logias.Y sin embargo la plena realización del capitalismo puede ser una de las razones por las que hay cada vez menos masones en Occidente.Los masones han perdido su filo político en favor de un mero elitismo político, para el que no se necesita un gran número de personas.De ahí que la masonería se esté reinventando a sí misma, en gran medida gracias a René Guénon (que se hizo musulmán con el nombre de Abdalwahid Yahya), quien aportó una tesis esotérica, conocida como el tradicionalismo, para renovar sus doctrinas y sus símbolos.De suerte que ahora un espíritu tradicionalista está reescribiendo las antiguas políticas de la masonería.

Todas las religiones originales condenaron el capitalismo.El cristianismo y el judaísmo lo hicieron.Pero después todas las denominaciones cristianas y judías aceptaron, una por una, el nuevo, omniabarcante y dominante capitalismo.La reinvención que hizo el siglo XX del hinduismo y el budismo ni siquiera se tropezó con una oposición intelectual al capitalismo.Ahora, sólo queda el Islam.Naturalmente, también se hizo el intento de ajustar el Islam a la ortodoxia capitalista, y el propósito de este libro es analizar este asunto.El método de adaptación consiste en una técnica y esta técnica es el esoterismo.La gente que usó por primera vez esta técnica, es decir, los personajes clave de la desviación esotérica en el Islam, fueron masones; de allí la razón de ser de este capítulo.La masonería, poco conocida fuera de sus propios círculos, es objeto entre los musulmanes de un sentimiento indefinido de odio general que vela la comprensión de sus verdaderos peligros y su rol en la historia y los asuntos de la actualidad.En las siguientes páginas intentaremos capturar la esencia de la masonería poniendo énfasis en el intento de comprender qué hay en la masonería que atrajo y creó los reformadores musulmanes.Adicionalmente, se destacarán algunos elementos distintivos de esta institución a fin de resaltar algunas de sus características esenciales.

La clave para entender la masonería es comprender hasta dónde la misma se origina y es parte del ambiente protestante anglosajón.Aquí es importante tener una idea de lo que significó el protestantismo, es decir el reformismo, para la sociedad cristiana europea a fin de comprender plenamente el simbolismo y los puntos de vista políticos característicos de la masonería.

En el tiempo de la reforma, los protestantes ingleses veían a su país como una nueva Sión.Para llegar al verdadero significado de las escrituras decidieron ir de nuevo a los orígenes en Jerusalén, ya que la palabra se originó allí, aunque se trataba de la Jerusalén espiritual, no la geográfica.Por esta razón el Templo de Jerusalén, símbolo de tan gran importancia en la masonería, tiene fundamental importancia para el reformismo inicial.Dentro de la idea general de un regreso a los orígenes, esto es, a Jerusalén y al Templo, varios otros símbolos relacionados con éstos se volvieron centrales para la masonería, tales como el Arca de la Alianza, los dos Pilares, la Puerta de Oro, el cedro, el olivo, el mármol blanco, entre otros.Éstos no son símbolos judíos; son símbolos de los primeros tiempos del protestantismo.

Desde un punto de vista político, el protestantismo fue una ‘protesta’ contra el catolicismo romano, su jerarquía, su liturgia y sus leyes; la justificación de todo esto era la fidelidad a la escritura.La cadena humana de tradición representada por el papado fue totalmente rechazada.Otro aspecto significativo es que mientras Alemania era luterana, en Francia y Gran Bretaña, los lugares de nacimiento de la masonería, el calvinismo era la voz dominante de la reforma.

Dos ministros jugaron un rol fundamental en la redacción de la primera constitución masónica.El primero, Anderson (1680-1738), estudió en Aberdeen y en tanto calvinista creía en la predestinación y la trinidad. El segundo fue Jean-Théophile Désaguliers (1683-1744), un hugonote (calvinista francés) de La Rochelle, que se refugió en Inglaterra y fue ordenado en la Iglesia de Inglaterra.Fue un discípulo y propagandista de las ideas de Newton así como un devoto unitario (negaba la trinidad).Las ideas de Newton estaban en boga y su visión mecánica del universo indujo a una visión de Dios en términos del Gran Arquitecto del Universo, el renombrado término masónico que, de conformidad con Daniel Ligou (227), ya había sido usado por Calvino.

Hay dos aspectos cruciales en la filosofía política calvinista de gran importancia para la historia de la reforma cristiana.El primer aspecto es la cristianización del parlamentarismo.El Parlamentarismo había existido en Europa durante siglos pero nunca había entrado al dominio del dogma religioso.El dogma religioso no era tema de debate popular; tenía un origen sagrado y su sacralidad estaba preservada por la transmisión (para nosotros falsa) de la iglesia católica.Hilaire Belloc, un católico inglés, captó perfectamente esta idea y la expresó con las siguientes palabras:

“Calvino concibió un esquema de autogobierno.Las unidades de este esquema, las iglesias individuales, elegían a sus dirigentes, los que tenían así competencia para reunirse en asambleas y decidir respecto a la disciplina de la iglesia y la regla de fe.Pero los dirigentes, o ministros, una vez elegidos, tenían autoridad sobre sus electores.Allí reside todo el principio del parlamentarismo, una parodia o imagen falsa y engañosa de la democracia: un truco para hacer creer que se están gobernando a sí mismo, una falacia en la que es muy fácil que los hombres caigan, al considerar a su representante como si fuera idéntico con el representado”.(228)

El segundo aspecto de la reforma calvinista fue la cristianización del capitalismo.Belloc observa críticamente:

“La Reforma confirmó y en muchos sectores incrementó monstruosamente males ya presentes en la última parte de la Edad Media.El estatus (229), que había garantizado el sustento del hombre, fue reemplazado por el contrato.Se dejó libre a la usura a la escala más grande, hasta que se volvió universal.Se permitió una competencia sin freno hasta que ésta cubrió casi todo el campo de las acciones humanas.La banca, basada en la usura, y unidades comerciales más y más grandes basadas en la competencia, continuaron el proceso … Los bancos centrales se pusieron en funcionamiento … El más grande comía al más pequeño en el comercio”.(230)

Otra consecuencia del capitalismo fue la desaparición del orden tradicional de la sociedad civil basada en los gremios.

“Las bases económicas del gremio fueron sacudidas por la agitación religiosa, ya que el gremio estaba inextricablemente mezclado con la observancia religiosa.La Reforma empobreció los gremios, minó la autoridad moral de los mismos y, a largo plazo … el gremio menguó hasta convertirse en una ‘pieza de museo’”.(231)

Multi-confesionalismo

Las primeras logias en Inglaterra fueron multiconfesionales.Los fundadores británicos se proponían pasar por encima de toda la confrontación religiosa y crear un foro que destacara los elementos comunes en vez de la oposición.En Francia, las élites protestantes que soñaban con un clima de liberalismo económico y tolerancia religiosa hallaron en la masonería un vehículo apropiado para manifestar y dar remedio a sus preocupaciones y proclamar sus esperanzas.Este multiconfesionalismo explica por qué los masones fueron vistos por sus enemigos como ‘cripto católicos’ en la Gran Bretaña protestante y como ‘protestantes sediciosos’ en la Francia católica.De hecho no eran ni lo uno ni lo otro; más bien representaban la tolerancia religiosa.La tolerancia religiosa se desarrolló hasta ser la religión de la tolerancia, la cual convirtió en la ortodoxia de los nuevos tiempos constitucionalistas.La masonería y su experiencia fueron las precursoras en la formulación de esta nueva religión de la tolerancia.

La Revolución Francesa permitió la emancipación total de los protestantes.La libertad de conciencia fue oficialmente aceptada por el Acta del 24 de diciembre de 1789.El discurso liberal fue evocado en las publicaciones masónicas con un lenguaje de condena de la intolerancia, la superstición y el fanatismo.La masonería percibió su rol como el de la reunión de todos los creyentes bajo el culto del Gran Arquitecto del Universo, pero el elemento característico de la masonería no es la creencia en dios, ya que hay muchos deístas y ateos anticlericales entre sus seguidores, sino más bien el rechazo del fanatismo sin ninguna mayor definición específica.El anti-fanatismo se presenta como tolerancia.La tolerancia, junto con un acercamiento liberal al parlamentarismo y el capitalismo, son las características más importantes de la masonería.Estas ideas consiguieron el éxito y se han convertido en los símbolos de nuestro mundo civilizado.

Y sin embargo cuando los reformadores musulmanes miraron al Occidente con envidia e incomprensión, buscando entender el continuo éxito económico de esa parte del mundo, llegaron a toda clase de respuestas menos a la más obvia: el poder de la usura mediante el capitalismo.Este poder no fue producido por la masonería, pero la masonería creó un mito de reforma que dio por sentado el capitalismo y creó una falsa línea divisoria con respecto a las diferencias y elementos comunes de las religiones.

Humanismo masónico

La idea del humanismo desde un punto de vista masónico proviene de su sentimiento antidogmático.En cierto momento a finales del siglo XVIII, en algunos círculos ilustrados, el dogma religioso se convirtió en el chivo expiatorio de todos los vicios y los conflictos humanos.¿Qué podría ser mejor para la humanidad que eliminarlo del todo o, para aquellos con una visión más romántica, hacerlo ascender por encima del dominio vil de los asuntos políticos y económicos del hombre al campo de la divina metafísica?En la ética capitalista el dogma sólo es tolerable en el ámbito privado.La filosofía de esta escuela puede entenderse mejor mediante la comparación de dos realidades en contraste: el dogmatismo religioso versus el relativismo religioso.Cada una de estas realidades afirma ser la ortodoxia y ambas acaban siendo un dogma.Pero el tema del dogmatismo es diferente al del relativismo.El dogma religioso se interesa por el origen divino de su mensaje y, en consecuencia, de una u otra manera, está vinculado a lo divino.Esto no es necesario desde el punto de vista del relativista religioso.El centro de la atención de este último se dirige al derecho del individuo a la libertad de pensamiento independientemente de la naturaleza o el origen de sus creencias.Ésta es la doctrina “qui prend l’homme comme fin et comme valeur superior” (232) (Sartre).El relativismo es humanismo.El relativista cree firmemente que está en lo correcto y su postura correcta adopta la forma de una metodología estructural en lugar de un dogma.La devoción a una metodología que prueba que todas las religiones tienen idéntico valor los hizo unos cruzados en la gran batalla contra todos aquellos que declararon la exclusividad de su verdad religiosa, a quienes se les ve en general como fanáticos.El asunto, sin embargo, es que el relativista es tan fanático y dogmático como cualquier otro.La sustitución del pensamiento religioso dogmático por el pensamiento racional es en sí mismo un ilimitado, inexplicado y desagradable dogma.Un dogma capitalista.

El Islam, o la sumisión a Allah, es el centro de la existencia humana.Esto es verdad independientemente de que a uno le guste o no.El Islam es el eje de todos los demás conocimientos referidos a Allah y a Su creación.Toda lo demás que encubre esto es kufr.No hay dos o tres kufrs.Kufr es sólo uno.Islam es sólo uno.La aparente división entre el dogmatismo religioso y el anti-dogmatismo no afecta el que sean parte de kufr.Nosotros, sin embargo, distinguimos a la gente del Libro como gente que sigue, dentro de kufr, sus libros como dogmas religiosos.En contraste, la tesis anti-dogmática enfatiza la idea de que todas las religiones tienen el mismo valor, independientemente de si son todas verdaderas o falsas.Lo que esto niega es que una pueda ser verdadera con exclusión de las demás.

La masonería dejó perfectamente establecida su tesis en el famoso Capítulo 1 de las Constituciones de 1723 (233), en el que aspira a crear, a pesar de todas “las denominaciones y confesiones”, un “centro de unión”.Esta aspiración masónica fue la base para el desarrollo y elaboración posteriores de las ideas humanistas: libertad de pensamiento, tolerancia y fraternidad universal, y sus expresiones políticas, esto es, las instituciones que podrían garantizarsu plena práctica: la democracia, la república, los derechos humanos, el constitucionalismo y el estado secular.Comprendidos en la idea del anti-dogmatismo hay una serie de grupos de palabras interrelacionadas con significados asociados entre sí, tales como universalismo, ecumenismo y fraternidad universal, simbolismo, libre interpretación, separación de la iglesia y el estado, laicicismo­ y secularismo, así como la libertad de pensamiento, la tolerancia y el pluralismo.

La aspiración del proyecto humanista y masónico de hacer de su propia clase individualista y universalista de fe una fe aplicable a todos los valores humanos y todas las finalidades éticas tiene el peligro de llevar la noción de verdad a un completo final, y abre la inevitable posibilidad de reinterpretar las nociones de libertad y razón bajo la dirección y el control de la racionalidad capitalista.¡Cuán confusa se vuelve esta filosofía humanista cuando trata de vender al resto del mundo la noción de libertad y razón bajo el marco del capitalismo global!¡Cuán obsceno es vender estas ideas con una insistente modestia superior!El capitalismo, disfrazado con esta liturgia humanista de palabras obsesionadas montadas sobre la culpabilidad es aún más repugnante.Y es mucho peor aún cuando el capitalismo se vacía sobre las gargantas de las comunidades en todo el mundo con una auto-proclamada creencia en su no superioridad y un supuesto espíritu de tolerancia y hermandad.La publicidad del Banco Mundial es el mejor ejemplo de esta falacia.Desde esta perspectiva, la violencia capitalista, ejercida por medio de la deuda, la inflación y la bancarrota, es vista como una herramienta educacional para civilizar a las sociedades no ilustradas, frecuentemente dogmáticas.

Parte 4. La Masonería.
(Dividido en 7 partes para facilitar la lectura)
Siete Notas