Esoterismo y constitucionalismo.
Las constituciones han sido una herramienta esencial de la esoterización.
Las constituciones desafiaron la validez de las leyes religiosas y dieron al
estado la justificación política requerida. Redefinieron la libertad
en términos de docilidad política. Sus nuevos principios morales,
como la tolerancia, la paz y la seguridad se convirtieron en valores subsidiarios
con respecto a los imperativos categóricos del estado y el desarrollo
del capitalismo. Las constituciones se convirtieron en las herramientas esenciales
del capitalismo.
¿Qué es el constitucionalismo?
La constitución en sí sólo es el resultado sobre el papel
de la deliberación de un grupo de gente, que puede ser alterado o enmendado
de tiempo en tiempo según se requiera. La constitución, por lo
tanto, descansa sobre el consentimiento, ya sea que éste se establezca
por referéndum o por aprobación tácita o incluso por la
fuerza. El objetivo de la constitución fue el de limitar la acción
arbitraria del gobierno, garantizar los derechos de los gobernados y definir
la forma de operar del poder soberano.
La esencia del constitucionalismo es la afirmación
de que la religión
o las religiones no tienen una ley, y que incluso si tienen una, las leyes
hechas por el hombre son mejores que aquellas originadas por el profeta o los
profetas. Las constituciones surgieron contra un trasfondo de leyes consuetudinarias
y religiosas y vinieron para reemplazarlas. Ésta es la razón
de que en el constitucionalismo se encuentre implícita una hostilidad
a la religión o más bien a la religión tradicional organizada.
Todo el proceso fue condensado por Figgis en la frase: 'La Libertad Política
es el legado residual de las animosidades eclesiásticas'. Los defensores
de la constitución ciertamente presentaron la constitución
como una defensa de la religión, en nombre de la libertad religiosa.
Pero lo que de hecho protegía era una diversidad religiosa que garantizaba
que ninguna tuviera validez absoluta. Mas si la religión no es absoluta
no es religión en absoluto, sino que se convierte en el mejor de los
casos en un conjunto de sentimientos e inclinaciones del pensamiento sin ninguna
relevancia práctica para los principales aspectos de la vida política
y económica. Y así es como las constituciones transformaron las
religiones bajo su control.
Para comprender el constitucionalismo es importante comprender el valor relativo
asignado a sus valores simbólicos. Es interesante que la idea de igualdad
expresada en todas las constituciones haya surgido bajo la forma de una protesta
contra lo que se percibía como desigualdades. Así, la exigencia
de la constitución fue un reclamo de abolición de los privilegios.
Fue la respuesta de una clase o gente oprimida o despojada del goce de sus
derechos por otra clase o gente.
Los hombres que compusieron la Declaración de Independencia en los
Estados Unidos, que estableció como una verdad evidente que todos los
hombres eran iguales, eran dueños de esclavos. No se propusieron afirmar
una proposición abstracta que implicara que sus esclavos eran iguales
a ellos mismos. Lo que de hecho quisieron decir fue que ellos mismos eran tan
buenos como el Rey Jorge y tenían tanto derecho a gobernarse a sí mismos
como sus parientes en Inglaterra.
De manera similar, la Declaración de los Derechos del
Hombre aprobada por la Asamblea Nacional de Francia en 1789 fue una respuesta
vigorosa a la supuesta aseveración de Luis XIV: "L'Etat c'est moi" ,
y un repudio a su pretensión de tener un control absoluto sobre la vida,
libertad y felicidad de sus súbditos. Fue 'considerando que la ignorancia,
negligencia o desprecio de los derechos humanos son la sola causa de los infortunios
públicos y la corrupción del gobierno' que la Asamblea Nacional
resolvió expresar en una declaración solemne los derechos 'naturales,
imprescriptibles e inalienables' del hombre y afirmó que 'los hombres
nacen y continúan siempre libres e iguales con respecto a sus derechos'.
Lo que estos ejemplos demuestran es que la llegada del constitucionalismo
no fue una búsqueda abstracta de valores abstractos perfectos, sino
una búsqueda del poder político contra el poder existente, búsqueda
que usó estos valores como herramientas para la obtención y justificación
de sus propósitos terrenales distorsionando el significado simbólico
de estos valores para su propia conveniencia. El constitucionalismo es parte
del proceso de devaluación de los valores que llamamos nihilismo. Es
importante afirmar que los valores constitucionales son instrumentos para justificar
instituciones y propósitos políticos. Sin la validez religiosa
en las sólidas palabras de un Profeta, los valores se venden a la especulación
racional. Este uso de los valores se observa claramente en la actualidad en
la voz de políticos que reclaman sin cesar justicia, paz, orden, etc.,
identificando éstos con el programa de su propio partido político.
La banca requirió el dominio de la religión y la eliminación
de su poder normativo. La lógica capitalista necesitaba una esfera de
acción indiferenciada y un número cada vez mayor de mercados
y consumidores. De esta manera ser contribuyente se convirtió en una
identidad más fuerte que la afiliación religiosa. El resultado
es la necesidad de asimilar las diferencias religiosas. El medio para la asimilación
del rol de contribuyente es el principio de la tolerancia. La tolerancia se
movió gradualmente de la indagación filosófica al campo
de la política y se convirtió en legislación en la forma
de constituciones. Fuera de romanticismos, lo que las constituciones significaron
fue la eliminación de la identidad religiosa a favor del ciudadano,
definido inescrupulosamente como el contribuyente. Recordamos lo que Thomas
Paine dijo:
"Más allá de lo que la constitución pueda ser en otros
aspectos, ha sido sin lugar a dudas la más productiva máquina
de imposición tributaria que jamás haya sido inventada". (164)
El constitucionalismo es un fenómeno demasiado reciente
como para que pueda dársele la universalidad que pretende. El gran surgimiento
del constitucionalismo no ocurrió sino hasta la segunda mitad del siglo
diecinueve. Este movimiento se originó en los movimientos de unificación
de Italia y Alemania que fueron, a su vez, responsables de la constitución
republicana promulgada en Francia después de la guerra de 1870 (165). En el
Islam, el Sultán Abdulhamid II, rahimahu'llah, bajo imperativo legal
había
proclamado en 1876 la primera Constitución Otomana, sólo para
derogarla en cuanto tuvo oportunidad de hacerlo, dos años después. No
fue sino hasta 1908 que los Jóvenes Turcos pudieron deponer al Califa
Sultán Abdulhamid y proclamar a Turquía como una monarquía
constitucional. Es importante recordar que todo el movimiento que separó a
Europa del Sur de Dar al-Islam había adoptado el constitucionalismo
político como principio y medio de su 'emancipación'. Esto es
importante para entender la incongruencia de la idea del constitucionalismo
islámico.
Esoterismo y estado
El primer estado moderno apareció en Inglaterra. No fue la centralización
lo que hizo al estado moderno, sino la transformación del gobierno al
fusionarse con la banca y la transformación del súbdito en ciudadano.
Para mediados del siglo diecisiete Inglaterra se había convertido en
la primera nación moderna en la que los factores lingüísticos,
políticos, económicos y religiosos se habían unido para
unir a la gente. La banca le había dado a Inglaterra un lugar preponderante
en el comercio así como alentó la ciencia.
Es importante distinguir entre estado y gobierno así como entre estado
y nación.
Gobierno y estado
La diferencia esencial es que el gobierno no es un banco y no realiza actividades
bancarias o las permite bajo su autoridad. El estado es gobierno más
banca e implica el otorgamiento de validez a las prácticas bancarias,
es decir, la validación del crimen de la usura.
Nación y estado
Estos términos han venido a usarse como sustitutos taquigráficos
alternativos. Aunque estos conceptos están íntimamente relacionados,
representan realidades diferentes. La nación se refiere a la gente mientras
que el estado es uno de los muchos sistemas de límites sociales con
una personalidad legal en el que se organiza la nación.
El nacionalismo y el socialismo han usado al estado como medio
para afirmarse, y de esta manera desde los años 1860 la relación
entre gobierno y gobernado en la mayoría de países desarrollados
fue claramente alterada en dirección al modelo del estado. Los dos fabricantes
del estado más famosos, Cavour y Bismarck, fueron responsables de hacer
del estado la idea central de la nación. Esta identificación
elimina la distinción entre nación y estado, lo que significa
que el ser miembro del estado pasó a ser idéntico a ser miembro
de la nación. Así, el término nacionalidad, aunque todavía
conserve un cierto significado en su espíritu, pasó en términos
legales a denotar la ciudadanía. Asimismo el término ciudadano,
de significar 'el habitante de una ciudad libre' en la Edad Media, se convirtió en
la condición del individuo de ser miembro del estado. La confusión
continúa en la actualidad con organizaciones tales como las Naciones
Unidas, que no reconoce como miembros a las naciones sino sólo a los
estados. Lo que prevalece en esta confusión es que el estado es la única
forma de organización que puede tener una nación o un grupo de
naciones.
'Nación' viene originalmente del latín natus ,
el tiempo pasado perfecto de nasci , que significa nacer, y de nascor ,
que significa nacimiento. Natio se usó de manera sinónima
con la palabra gens para denotar nacimiento o raza y significando
una tribu o agrupación social basada en una comunidad real o favorecida
de sangre y que poseía presumiblemente un lenguaje idéntico.
Con el surgimiento de dignidades reales dinásticas centralizadas al
final de la Edad Media, formadas de aglomerados de gentes de tradiciones y
lenguajes diversos, el concepto de nación adquirió un significado
político. Empezó a unirse con la pertenencia a un reino
dinástico. Pero la idea de nacionalidad, y la creación de la
conciencia de ella, sólo surgió con la llegada del estado. Así,
la 'conciencia nacional' apareció primero en el primer estado moderno,
Inglaterra. Tanto en Inglaterra como en Francia el estado precedió al
nacionalismo. Esto es importante para comprender que el nacionalismo es esencialmente
estatismo, y que el nacionalismo árabe, por ejemplo, fue en esencia
una búsqueda de la creación de un estado.
Ahora bien, el estado no es la única forma de organizar una nación,
y ciertamente no es un modelo islámico. La idea de un estado islámico
en consecuencia es enteramente inconsistente con el significado tanto del estado
como de Islam. Ignora la existencia específica de un modelo de gobierno
en el Islam que precede al estado y está divinamente ordenado. Dicha
idea identifica asimismo sin ninguna justificación el interés
del estado con el interés de la nación.
A lo largo del siglo diecinueve los términos nación y patrie se
invocaron persistentemente como lemas en la oposición a cualquier forma
de absolutismo, lo que en el mundo islámico tomó la forma del
anti-colonialismo. En este caso no se trató del estado existente identificado
con la nación, sino de la formación de uno nuevo, alrededor de
nuevas fronteras y varias identidades culturales. El movimiento nacionalista
fue conducido con frecuencia por la clase media, que era la que más
deseaba la libertad, mediante organizaciones tales como la masonería,
las asociaciones literarias (como en la Edad Media), los sindicatos y los clubes
deportivos. Sus métodos para alcanzar la independencia iban desde la
revolución hasta el constitucionalismo. Mientras que la reacción
del estado existente al nacionalismo fue la asimilación, aquí esto
dio por resultado la ausencia de diferenciación del modo de vida (cultura
e instituciones) principalmente mediante la tecnología y la invención
de nacionalismo liberal (otra contradictio in terminus ). Bajo esta
característica podemos definir el pan-arabismo promovido por los reformadores
islámicos.
Hobbes, Locke y Rousseau desarrollaron la idea contractual
del estado. Lo que Rousseau llamó la soverain état nationale se
refería
a toda la población del estado. En Inglaterra la Revolución Gloriosa
y el Acta de Tolerancia de 1689 compendiaron la libertad, el individualismo
y el patriotismo de la actualidad. Habiendo perdido el brillo de la religión
y de las identidades nacionalistas internas, el estado inglés se convirtió en
una máquina fría, calculadora y racionalista. Ésta fue
la Inglaterra en la que Hobbes concibió su Leviatán, un estado
secular basado en el racionalismo, la conveniencia y la indiferencia con respecto
a las costumbres tradicionales y los precedentes históricos. Hobbes
vio el estado como el policía que garantiza la ley y el orden, y a los
ciudadanos como a la gente que tendría esto en vez del caos. Locke
se apoderó de
la idea del contrato con una teoría del gobierno como un cargo de confianza
moral por el que se responde ante las personas. Bentham, inspirado por Hobbes
y Locke, vio el estado en términos del bien mayor para el mayor número
posible de gente. Rechazó la costumbre y la ley natural. Su afirmación
del estado fue asimismo una afirmación de la ética y los valores
de la tolerancia y la defensa incondicional del capitalismo.
Por encima de todo, el experimento del estado ha sido un desastre
completo, por diversas razones. La más importante es porque su raison
d'être,
el capitalismo, es un fracaso; en segundo lugar porque la fuerza de la nación
está en conflicto constante con la formación de grupos según
una orientación económica que realiza el estado; y en tercer
lugar, porque el capitalismo está disponiendo del estado nación
a favor de una contradicción aún mayor, la de una nación
mundial, una consumada contradicto in terminus . De hecho, la misma
evolución del capitalismo está invocando ahora el universalismo
como su nuevo propósito, lo que está superando la dimensión
cultural nacional. El nuevo universalismo se identifica con el concepto emergente
del estado mundial.
La idea de una nación musulmana es más apropiada
dentro del significado original del término ya que hace referencia a
una familia, considerando a los no musulmanes como ajenos y diferentes. En
el Islam, esta alianza es más fuerte que la relación de sangre.
Esto no significa que no se le da importancia a los diferentes pueblos basados
en el lenguaje y la cultura. Pero estas identidades no conducen a la separación
del cuerpo principal, en la medida en que son formas jerárquicamente
de menor identidad.
Esoterismo y democracia
El constitucionalismo moderno se ha desarrollado a partir de la doble base
del nacionalismo y la democracia representativa. En la creación de un
estado constitucional la definición de la nación se determina
por la del ciudadano circunscrito en de un territorio definido, independientemente
de la raza o la religión. En las condiciones actuales el estado constitucional
se entiende como un estado democrático nacional, que 'garantiza la soberanía
del pueblo'.
Parte de la justificación de la democracia es que la
misma es parte integral del espíritu europeo, que tiene sus raíces
en la Grecia Antigua. La así llamada democracia griega, tal como fue
vista por Aristóteles,
fue concebida dentro de unos ciertos límites físicos: uno de
ellos es que debía ser lo suficientemente amplia como para ser económicamente
auto-suficiente y lo suficientemente pequeña como para permitir a todos los
ciudadanos reunirse en un mismo lugar. Podemos concluir de esta noción
de la participación de los ciudadanos que la idea griega original de
la democracia no conllevaba ninguna representación política sino
más bien verdaderamente la participación de toda la población.
Aunque continuamos diciendo que la democracia nació en Grecia, la
idea de la representación política fue del todo desconocida para
los griegos. Un ciudadano griego era, de hecho y en persona un soldado, un
juez y un miembro de la asamblea gobernante. La ciudad estado griega no estaba
restringida por el territorio o el número de personas y más aún
la democracia griega presuponía la institución de la esclavitud,
de la que la moderna democracia se espanta. Para los griegos el estado era
un lazo espiritual, no una mera maquinaria de gobierno. Comprendía dentro
de sí toda organización social, económica e incluso religiosa.
En la visión tanto de Platón como de Aristóteles la anarquía
había resultado del desarrollo desenfrenado de la democracia en Atenas.
En respuesta a esta degeneración, formularon sus filosofías políticas,
la República de Platón y la Política de Aristóteles.
Las instituciones representativas fueron el invento de los
Anglosajones. Hasta el final mismo de la Segunda Guerra Mundial dichas instituciones
no habían
terminado de echar raíces ampliamente fuera del mundo anglosajón.
Se admitía generalmente en el período entre las dos guerras que
el sistema británico no encajaba con el pueblo alemán. J. H.
Oldman (166), un escritor británico cristiano, afirmó en los
años veinte:
"Un escritor alemán (167) ha emprendido recientemente, con una riqueza
enorme de conocimiento, un estudio de las instituciones británicas con
la visión de descubrir lo que Alemania puede aprender de su victoria
[de Inglaterra] en la última guerra. Cuando llega a tratar de las instituciones
parlamentarias, a la par que reconoce que Alemania necesita adquirir tanto
como pueda el 'sentido político' de los británicos, es enfáticamente
de la opinión de que el sistema político británico no
puede ser transplantado a Alemania. Todas las prédicas y exhortaciones
del mundo no harán que la disposición alemana sea diferente de
lo que es, y consecuentemente resulta cierto que el sistema parlamentario inglés
en la forma en que existe en Inglaterra no tendrá éxito en suelo
alemán. Nadie supondrá que el Dr. Dibelius considera la raza
inglesa superior a la de los alemanes, pero reconoce que los alemanes con constitutivamente
incapaces de hacer funcionar con éxito instituciones que han sido creadas
y desarrolladas por cualidades anglosajonas peculiares". (168)
Si la democracia representativa es anglosajona, no es lo mismo
que decir que es griega. La Grecia Antigua supuestamente representa la esencia
de Europa. Al presentar la democracia como un fenómeno griego en vez
de británico,
los británicos estaban declarando su deseo de imponer una validez universal
a lo que de hecho era un proceso de homogenización anglosajona de la
política para así extender su influencia política. Visto
desde esta óptica, la rápida extensión de constitucionalismo
democrático es también la extensión de la economía
capitalista de la que Inglaterra era la líder exitosa durante el siglo
XIX. Antes del siglo XIX las únicas constituciones eran las de Gran
Bretaña (una constitución no escrita) y la de los Estados Unidos.
Soberanía
En 1793 los representantes del pueblo de Francia pusieron a su rey, Luis XVI,
en prisión arrollando la ficción constitucional que garantizaba
la inviolabilidad de la monarquía. Los representantes del pueblo sintieron
que habían sido por demasiado tiempo las víctimas del egoísmo
monárquico y pensaron que el modo de liberarse era proclamarse a sí mismos
los soberanos. Pero, ¿qué era la monarquía? La soberanía
de un hombre. Y ¿qué era la democracia? La soberanía del
pueblo o más bien de los representantes políticos del pueblo
o, más bien, de la mayoría de los representantes políticos
del pueblo. En cualquier caso, siempre se trata de la soberanía del
hombre en lugar de la soberanía de la Ley.
La mejor democracia no puede defender la libertad de la gente. Porque, ¿qué es
la soberanía? Se dice que es el poder de hacer las leyes. Dicho poder
en las manos del hombre es un absurdo que sólo sirve al despotismo.
Los políticos revolucionarios que crearon la democracia y que vieron
la injusticia hecha por los reyes usando su poder de hacer las leyes porque
así era su voluntad, quisieron tener el placer de hacer ellos mismos
las leyes. El juego sólo cambió de manos, pero seguía
siendo el mismo.
En el momento en que el musulmán dice "ésta
es la Ley de Allah" el
juego se termina. Las definiciones de soberanía que empiezan con una
definición tal como 'la voluntad del rey' o 'la voluntad de los representantes
de los partidos políticos' son, sin que importe el número de
voluntades involucradas, dos sistemas idénticos. En ambos, el error
es el mismo: la afirmación de que la ley es la expresión de la
voluntad de los hombres. Esto es así porque la ley no es la voluntad
de los hombres, sino que es un hecho. Allah ha hecho Su Ley un hecho en este
mundo debido a Su Voluntad. La voluntad combinada de todos los hombres del
planeta no pueden cambiar la Ley de Allah; sólo Él puede. ¿Cuál
es el interés de discutir la legalidad de la usura en el parlamento si la usura
ya está prohibida? Podemos crear un nuevo código de tráfico,
pero incluso este código de tráfico debe de someterse a la Ley
de Allah. Allah dice en el Qur'an:
El juicio pertenece solamente a Allah.
Su orden es que se Le adore únicamente a Él.
Ése es en verdad el Din recto,
sin embargo la mayor parte de los hombres no saben.
(Qur'an 12,40)
La constitución es la expresión del mencionado absurdo político,
y hace una burla de la gente al pretender que los representantes de sus partidos
políticos pueden hacer la ley última. Este absurdo es una abdicación
de la razón. Un estudiante musulmán de derecho de la Universidad
del Bósforo lo puso de esta manera: "¿Democracia? ¿Y qué pasa
si la mayoría de la gente está equivocada?" La democracia se
encuentra en el corazón del mundo moderno. Constituye la base que justifica
el absolutismo del estado y justifica su control total sobre la sociedad más
allá de lo que hubiera sido aceptable por cualquier tirano.
¿Tiene la gente autoridad sobre lo que Allah ha ordenado? La respuesta
es no, pero el esoterismo provee la base filosófica desde la cual definir
la religión de modo separado a los asuntos mundanos exotéricos
del estado, y por tanto defiende la legitimidad de que la democracia gobierne
los asuntos mundanos. Desde este punto de vista, Dios ha hecho su labor y ahora éste
es un asunto humano, algo que da un sentido último de existencia basado
en lo que llamaríamos una 'realidad humana'. La realidad humana es la
realidad del ego cogito , que puede aún afirmar que Dios es
el más poderoso pero la actuación requiere ser más práctico.
En este modo de pensar, el poder técnico -incluyendo la democracia-
establecido como un horizonte ontológico, domina el proyecto existencial;
Dios está más allá de todo eso, en un marco metafísico
que sostiene el delicado y frondoso pensamiento de los temas puros trascendentales.
La obediencia a Dios se transforma en un sentimiento de búsqueda propia
de la culpabilidad que se traduce en un comportamiento censurador puritano
centrado en uno mismo, vinculado inextricablemente a una auto-indulgencia social
y política que no puede ser distinguida de la del mero pragmatismo del
agnóstico.
Uno de los musulmanes más influyentes del subcontinente
indio, Abul A'la Maududi, sostuvo que "el nacionalismo, el secularismo y la
democracia contradicen la Aqida de la religión que abrazan los musulmanes" y
sin embargo se rindió a
la creación de un partido político en Pakistán al que
llamó Jamaat al-Islamiyya. La rendición a la utilidad práctica
de los partidos políticos por parte de alguien que aparentemente los
odiaba es una indicación reveladora del tipo de desafío presentado
por la democracia y los partidos políticos en este tiempo. El gran heredero
de Maududi y traductor de la mayor parte de sus trabajos, Khurshid Ahmad (169),
alguien que asiste regularmente a los encuentros inter-religiosos, participó en
junio del año 2000 en un encuentro en la Universidad de Georgetown titulado
'Teoría
y Práctica de la Democracia en el Islam', organizado por el Centro para
el Estudio del Islam y la Democracia (CSID) [siglas en inglés] . En
su discurso clave, enfatizó "la necesidad del desarrollo económico
a fin de facilitar el gobierno democrático" (170).
Los musulmanes reformistas fueron traídos con engaños a la democracia
como medio para la reforma: todas las demandas políticas e islámicas
vertidas por los partidos políticos invocaron el poder del estado como
el único medio para reformar la sociedad. Así, quedó implícitamente
claro que la sociedad había abdicado a favor del estado legislativo.
El intento del miembro del parlamento de legislar otra cosa que lo que Allah
ha legislado es un intento de hacerse a sí mismo asociado con Allah
en Su Rububia. Allah es el único legislador para la humanidad. Allah
dice en el Qur'an:
¿O es que tienen asociados que les han establecido
un din
al que Allah no ha dado ninguna autoridad?
(Qur'an 42,19)
Allah dice que los kuffar hacen otro din (religión) distinto que el
Islam. Esto queda claro de la siguiente línea:
Vosotros tenéis vuestro din y yo tengo el mío
(Qur'an 109,6)
En esta ayat se pone en claro que los kuffar no derogan simplemente la religión,
sino que crean una nueva religión. Incluso los ateos siguen una religión.
Cuando se refiere a los cristianos y a los judíos Allah nos dice que
ellos asocian a sus rabinos y a sus sacerdotes con Allah.
Allah dice en el Qur'an:
Han tomado a sus rabinos y sacerdotes como señores
junto a Allah.
(Qur'an 9,31)
¿Cómo asocian sus rabinos y sus monjes como señores junto
a Allah? El Imam Ahmad y el Imam Tirmidhi narraron en su colección de
hadices las siguientes palabras de Rasulullah, sallallahu 'alayhi wa sallam:
"Adey bin Hatim, que Allah esté complacido con él, que era un
cristiano y luego abrazó el Islam, dijo: Fui donde el Mensajero de Allah,
sallallahu 'alayhi wa sallam, mientras estaba recitando la Surah at-Tawbah
hasta que llegó al verso: 'Han tomado a sus rabinos y sacerdotes como
señores junto a Allah'. Entonces dije: 'Oh Mensajero de Allah, nosotros
nunca los hemos tomado como señores. Él [el Profeta, sallallahu 'alayhi
wa sallam] dijo: 'Sí [lo han hecho]. ¿Acaso no han hecho ellos
legal para ustedes lo que Allah les prohibió, y ustedes han ordenado
ello? Yo dije: 'Sí, ciertamente'. Él dijo: 'Eso es adorarlos'".
Lo que esto significa es que las decisiones de los parlamentos
son nulas para los musulmanes. Sus decisiones están contra nuestro Din,
les guste o no. No podemos aceptarlas porque no podemos adorar personas. Sólo
los mushrikun harán eso. Aunque pueda parecer que estamos obligados
a obedecerles contra nuestra voluntad y nuestros deberes de musulmanes, el
hecho es que no podemos aceptar las ideas ni de democracia ni de libertad.
Todo eso no es sino una imposición temporal de gente que han sobrepasado
sus capacidades y sus poderes. Lo más importante es que el musulmán
nunca puede someterse de buena gana a tales decisiones, lo que significa que
debe estar trabajando para el cumplimiento de la Shari'ah. Éste es el único
propósito para el que ha sido creado.
El enfoque esotérico sigue dos tendencias:
1] Ser gobernado por algo distinto a la Shari'ah es permisible bajo ciertas
circunstancias, como aquella en la que estamos viviendo.
2] Deberíamos islamizar el estado y la constitución, y dejar
que los partidos políticos islámicos creen un estado islámico,
con una constitución islámica y un parlamento islámico.
Ambas tendencias abogan por la naturaleza y continuación del estado
técnico. El estado es parte del mundo y no está inerte. Ningún
estado puede desarrollarse fuera de un sistema económico, político
y técnico dado. Cuando aceptas la máquina estatal estás
aceptando la totalidad de un sistema que mantiene una homogeneidad básica
fundada sobre algún aparato común de organización, información,
memorización y preparación de la toma de decisiones.
Esta mega máquina llamada estado funciona implacablemente con muy poco
respeto por el significado de la libertad individual. En su lugar el significado
de la libertad y todo lo que tiene valor social -como la religión- se
ha desplazado a un nivel abstracto con una intensa conciencia de la irrealidad
(principios y derechos) y una intensa ausencia de conciencia de la realidad
(robo y usura). Ahora bien, la naturaleza de este cambio en las relaciones
se debe al estado mismo. El estado sobrevive presentando lo irreal como real
a la vez que oculta del examen ciertas realidades. Esto se hace con total frialdad,
indiferencia y anonimato como parte del proceso de gobernar, dándose
por hecho. Simplemente no puede ser de otra manera.
El estado islámico no falla en tener su constitución, que naturalmente
abraza y defiende las actitudes básicas de la filosofía de los
Derechos Humanos en la que se basan las constituciones. Decir que las constituciones
son una ingeniería masónica no es una exageración. De
hecho es verdad respecto a la más importante de todas, la Constitución
de los Estados Unidos que dio licencia al primer estado democrático
usurero en la historia. Por lo menos puede decirse que aquella constitución
fue creada por una mayoría de masones. Esto sólo es interesante
porque la filosofía sobre la que se basa la masonería está en
el corazón de la idea de los derechos humanos. Los derechos humanos
y el constitucionalismo son filosofías idénticas. Fue sólo
cuestión de tiempo antes de que todas las constituciones del mundo hubieran
adoptado la Declaración de los Derechos Humanos como parte integral
de su legislación estatal. Esta uniformidad es sorprendente cuando tenemos
en cuenta que la misma incluye a estados comunistas al igual que estados cristianos
y musulmanes. Ya que todos tienen su constitución, debe ser que el constitucionalismo
y los derechos humanos son partes integrales del concepto de estado moderno.
La ley del estado sólo sirve para perpetuar el estado. El individuo
está al servicio del estado. Esto queda de manifiesto cuando comprendemos
que la maquinaria y el alcance del estado no pueden dar marcha atrás
por sí mismos. Siguen su propio desarrollo lógico. En este proceso
de auto desarrollo, el estado se convirtió en un estado total. El estado
total ocurre cuando cada aspecto de la vida humana está sujeto a control
y manipulación, experimentación y observación. Esto se
hace sin consideración alguna por la libertad individual; sólo
en el nombre abstracto de la libertad. En nombre de la libertad, se aumentan
los impuestos. La imposición de impuestos es parte de la guerra en el
Islam. El gobierno musulmán -distinguimos del estado el gobierno, del
mismo modo que distinguimos de la usura el comercio- está autorizado
por Allah para requerir la Jizya del kafir que se rehúsa a aceptar el
Islam. Primero se le pide al kafir que se vuelva musulmán. Si se rehúsa,
se le pide que pague la Jizya y si no la paga se le combate. Imponer un tributo
al kafir es parte de humillarlo ante los musulmanes. Ellos tienen no tienen
elección. Es algo que se les impone (e incluso así, no es tan
malo como el IVA). En comparación con el sistema estatal, la Jizya es
muy insignificante y no llega a ser en absoluto como el tipo de interferencia
con el individuo ejercida por el estado. El estado de igual manera primero
encarcelará a la persona que se rehúsa a pagar, y le matará si
rechaza la prisión. La legislación tributaria del estado es una
de las más duras en términos de los poderes que le concede al
estado contra el individuo. La naturaleza violenta de la imposición
tributaria estatal es algo real. Y sin embargo, el estado hace todo esto 'en
nombre de la libertad'.
Los musulmanes pagan el zakat, lo que es parte de su 'ibada. Pero el zakat
no es un impuesto estatal. No guarda beneficio alguno para el gobierno. El
gobierno está obligado como parte de sus deberes a tomar el zakat y
distribuirlo en 24 horas entre las categorías establecidas de beneficiarios.
Esto es algo que está fijado así y no puede ser cambiado. Los
esoteristas han mantenido que los impuestos pagados al estado son zakat. Están
totalmente equivocados. Esto es tan absurdo como decir que mirar la televisión
es hacer el salat. El zakat no puede cambiarse porque está claramente
regulado como uno de los pilares del Islam. El zakat y el salat están
vinculados el uno al otro. El estado no puede imponer impuestos a los musulmanes.
No hay tributos sobre las ventas o los salarios en el Islam excepto para los
dhimmis. El único propósito por el que se conoce que se haya
impuesto un tributo entre los musulmanes es la guerra, es decir, sólo
cuando la integridad de Dar al-Islam estaba en riesgo la imposición
de tributos entre los musulmanes fue aceptada, y sólo para ese propósito.
Los esoteristas se las han arreglado para asimilar el estado como parte de
la 'naturaleza de las cosas'. Esto no ha interferido con su condición
de esoteristas, sus creencias y sus doctrinas. Se han convertido en esoteristas-en-el-estado.
Más aun, han contribuido a su sostenimiento al mantener a la gente apartada
de la realidad. Una afirmación esotérica de esta naturaleza es "la
economía no tiene nada que ver con nuestros problemas". Al enfocar los
problemas en un nivel abstracto o psicológico, ayudan a que el estado
se sostenga a sí mismo. Cuando se trata de los mecanismos legales del
estado resulta claro que el vocabulario ha sido en gran medida apropiado por
los esoteristas que han incorporado asuntos doctrinarios claves como la tolerancia
en el corazón mismo de la legislación. La abolición de
las religiones mediante un desplazamiento esotérico de los valores se
encuentra en el centro mismo de la validación racional de los parlamentos.
El estado aún continúa evolucionando hacia su conclusión
final. Eso implica la creación de un estado mundial que es el episodio
final de su evolución. El estado mundial implica la eliminación
de las naciones estado y el establecimiento de un banco mundial con una moneda
virtual mundial. Todo está listo para alcanzar este nuevo nivel. La
siguiente mega-crisis, que podría ser el resultado de la explosión
de la burbuja de derivados financieros -la más grande burbuja que la
historia del capitalismo jamás haya visto- barrerá la última
resistencia a la abolición efectiva de las naciones estado. Los esoteristas
ya están trabajando al nivel de la unidad universal de las religiones,
el estudio comparado de las religiones, el diálogo religioso y demás.
A otro nivel, han creado en el Din del Islam las concesiones necesarias para
incorporar las Naciones Unidas y la legislación de los derechos humanos
como parte de su din. Han ido tan lejos como definir el Dinar Islámico
como un medio de cambio equivalente a la moneda del Fondo Monetario Internacional,
el Derecho Especial de Giro, que fue el primer intento de los kuffar de crear
una moneda mundial artificial. Si pueden transformar el Dinar, que está mencionado
en el Qur'an, en un puro instrumento artificial de kufr y usura, esto significa
que ya han consentido en la idea del estado mundial.
Parte
2. El Fenómeno Esotérico.
(Dividido en 7 partes para facilitar
la lectura) |
|
|
|
|
|
|
Siete |
Notas |