La desviación esotérica
El esoterismo se ha convertido en la filosofía
kafir más común
e influyente en la actualidad. Ha tenido una influencia de trasfondo en nuestras
constituciones, nuestra forma de gobierno, la política, la economía,
nuestra moral. Desde una primitiva filosofía de tolerancia religiosa,
evolucionó hasta los derechos humanos que después, finalmente desarrollaron
hasta entrar en el cuerpo principal de la legislación mundial.
El esoterismo se convirtió gradualmente en
un cuerpo doctrinal durante el siglo XVIII, con el trasfondo de una crisis
de identidad religiosa en las nuevas y emergentes naciones estado. La reforma
cristiana (150) había
destruido la homogeneidad religiosa en Europa al extremo que la identidad religiosa
no podía valer durante por más tiempo como identidad del ciudadano
nacional. En lugares como Francia, minorías religiosas influyentes se
habían convertido en una fuerza a tomarse en cuenta y demandaban un
estatus de igualdad. Lo más importante, debido a sus posteriores consecuencias,
fue el hecho que algunas de estas minorías, especialmente los calvinistas
y los judíos, se habían hecho más fuertes en base a la
nueva y triunfante industria de la banca, siguiendo el notable ejemplo de los
Países Bajos en el siglo XVII. La Leyes Religiosas que prohibían
la usura o discriminaban de modo particular a los súbditos no católicos
empezaron gradualmente a ser removidas. El pago de los impuestos se convirtió en
la nueva identidad práctica. La introducción de técnicas
de imposición tributarias nuevas y más efectivas, en especial
el sistema del papel moneda, alentaron a las naciones estado a eliminar todas
las otras diferencias. En este ambiente se desarrolló una idea de 'tolerancia':
'nosotros toleramos a cualquiera que pague impuestos y obedezca la ley'. Esta última
se convirtió en la ley por encima de la ley religiosa: la Ley del Estado.
El pago de impuestos estaba por encima de la religión. La Ley Religiosa
ya no podía satisfacer por más tiempo las necesidades del estado.
Las agrupaciones masónicas y pseudo-masónicas desarrollaron un
cuerpo esotérico de doctrina esotérica. Esta doctrina esotérica
suministró al estado la filosofía con la cual justificar su nueva
identidad. El esoterismo se convirtió en la religión indisputada
del estado moderno, por encima de todas las demás religiones, simplemente
toleradas. La constitución se convirtió en la Biblia de la nueva
religión esotérica.
El esoterismo adquirió otro grotesco pero muy poderoso aliado: el sistema
bancario. El sistema bancario, más que nadie, necesitaba la eliminación
de las leyes religiosas que habían prohibido tenazmente la usura durante
siglos (la Ley Islámica y las antiguas leyes cristianas no permitían
la usura). El esoterismo suministró un nuevo marco moral con el cual
justificar el cambio. Filósofos morales tales como Jeremy Bentham (1757-1831),
padre del utilitarismo, defendieron con vigor la usura. Éste ignoró las
leyes religiosas y simplemente mezcló beneficio con justicia, justificando
esta mezcla para los que querían el confort moral con la idea de 'si
algo es beneficioso, debe ser justo'. Hay una extraña relación
entre el economista y la filosofía inicial de la tolerancia. Los economistas
trajeron los primeros principios de la tolerancia religiosa. La misma gente
que justificó la banca y la intolerante imposición del papel
moneda creó los medios de respaldo de la carta de los Derechos del
Hombre . Esta relación aún continúa.
El estado y la banca son el sello del esoterismo. El esoterismo es la dimensión
espiritual de la economía. J. P. Proudhon (1809-1865) habló de
los economistas como de una secta, y esto es correcto. Los economistas son
una secta esotérica. Desprecian todas las leyes religiosas y proclaman
un nuevo orden con orígenes secretos y un liderazgo secreto. El estado
y los bancos como modos de vida tienen una religión y esa religión
es el esoterismo. Dondequiera que uno les vea, ve el sello de la religión
esotérica.
El esoterismo está presente en nuestras vidas por medio del sistema
legal. Todas las constituciones tienen un origen esotérico, incluyendo
la Constitución Islámica de Irán. Si Irán siguiera
la Ley Islámica no necesitaría una constitución. Sólo
el estado, los bancos y su papel moneda necesitan una constitución.
Todos los estados que son parte de las Naciones Unidas han aceptado la autoridad
del esoterismo. Aceptar las Naciones Unidas es una renuncia automática
al Islam. En efecto, la igualdad de todas las religiones proclamada por los
derechos humanos significó la abolición práctica de todas
las religiones. Nosotros no aceptamos todas las religiones porque sabemos que
la única religión aceptable por Allah es el Islam. Europa trató durante
siglos de librarse del cristianismo. Pero ese espíritu de liberación
anti-cristiano de los europeos que les habría conducido inevitablemente
al Islam, como está ocurriendo hoy en día, fue desviado hacia
el esoterismo, una doctrina falsa de fundamentos dualistas, que paralizó a
la gente con valores nihilistas y una voluntad despojada de sabiduría.
La masonería jugó asimismo un
rol fundamental en el desarrollo del esoterismo. El triunfo de la masonería
es también el triunfo
del esoterismo. Estamos tan rodeados de simbolismo masónico y participamos
tan profundamente en estructuras legales masónicas que estonodebería
causarnos sorpresa. J. P. Proudhon,
que decidió ingresar
en la masonería entendiendo que la misma, de cualquier manera,
estaba por todas partes, planteó el tema de la siguiente manera:
"Las sociedades masónicas, colocadas
bajo el poder y el patronazgo de altos dignatarios, ya no son secretas. Sus
palabras de pase, sus términos
cabalísticos, sus signos y tocamientos, todo esto es conocido, se
encuentra impreso y publicado y se habla de ello en las calles. En cuanto
a la doctrina, después de que la tolerancia se convirtiera en un principio
del derecho público
en todo el mundo y el deísmo se convirtiera en un alojamiento provisional
para todos aquellos que han renunciado a la religión de sus padres,
podemos decir que la doctrina ha entrado en circulación general".
(151)
Continúa sosteniendo que "el deísmo y la tolerancia son ahora
la enseñanza oficial". Estar contra la masonería es estar contra
la constitución del estado: es negar el mismo estado; es negar los derechos
humanos. La masonería perdió el glamour de una buena teoría
de la conspiración porque se convirtió en un gran éxito.
Proudhon señala asimismo que a mediados del siglo diecinueve la doctrina
de la masonería estaba dominada por dos conceptos: la tolerancia y el
deísmo. Ambos tienen un fundamento esotérico.
El esoterismo encontró formidables
aliados durante su desarrollo que le permitieron convertirse en la filosofía
más dominante de nuestros
días. El esoterismo tuvo también un encuentro con el Islam. Cuando
llegó a nuestras tierras se vistió adecuadamente para convertirse
en una desviación esotérica en el interior del Din del Islam.
Los mismos aliados que la promovieron en Europa lo hicieron en las tierras
musulmanas.
La orden esotérica
Cuando tras la Primera Guerra Mundial los despojos del Imperio Otomano se
dividieron en veintitrés grandes y pequeños nuevos estados, y
a la gente se le dio finalmente su así llamada independencia, no estaban
en verdad siendo liberados. En lugar de ello, su 'independencia' significó la
obligación implícita de aceptar el marco legal de las Naciones
Unidas. A medida que se hacían independientes, simultáneamente,
en un único acto, eran admitidos en las Naciones Unidas. Su aceptación
como miembros de las Naciones Unidas se tomaba como prueba de su independencia.
Tácitamente, la soberanía esencial -es decir el poder de decidir
en casos excepcionales (152)- fue entregada a un nuevo organismo; no a la clásica
metrópolis colonial sino a los miembros del Consejo Permanente de Seguridad
de las Naciones Unidas. Así, las Naciones Unidas se convirtieron en
el nuevo marco legal destinado a suplantar el orden imperial colonial anterior.
Esta idea del nuevo orden mundial (153) basado en las Naciones Unidas fue concebida
por primera vez y promovida por los Estados Unidos y fue modelada a su propia
imagen y semejanza. El criterio de 'democracia, derechos humanos y una economía
de libre mercado' que se ha determinado que sean las piedras angulares del
nuevo orden mundial cuya construcción se quiere que esté finalizada
en el siglo veintiuno, se ha vuelto, en la actualidad, la prioridad indispensable
del mundo contemporáneo. De esta manera, vivimos ahora en el orden regulado
por un sistema legal y político creado por las Naciones Unidas y todo
lo que ésta representa. Estos tres elementos, que podrían también
ser llamados representación política, tolerancia y usura, desde
Locke, han sido unidos y están moralmente integrados. El orden mundial
que deriva de esta concepción integrada es esencialmente un orden esotérico.
El esoterismo, que mediante las Naciones Unidas y la Declaración Universal
de Derechos Humanos adquirió el estatus legal más elevado posible,
tuvo una entrada más modesta en los asuntos del mundo. Los ideales de egalité , liberté y fraternité no
fueron seguidos por un amor mutuo y paz inmediatos, sino más bien por
lo contrario. El Reino del Terror y el alzamiento de las pasiones nacionalistas
fueron los primeros resultados políticos de los ideales revolucionarios.
Sin embargo, dichos ideales sobrevivieron. Hacia 1848 la idea de la República
Universal (estado mundial) era el propósito milenarista declarado de
los ideales esotéricos expresados anteriormente por la hermandad de
la humanidad y la universalidad de todas las religiones. Las guerras y los
conflictos religiosos que siguieron no parecieron sacudir el predominio de
los ideales, sino que más bien los confirmaron. No fue un mero deseo
por la paz el que hizo que los ideales esotéricos prosperaran, ya que
no estaban basados en la renuncia a la guerra; por el contrario, surgió un
compromiso total con la guerra (guerra total). Lo crucial para la propagación
de estos ideales fue el descubrimiento de un aliado clave que encontró necesarios
para su desarrollo a estos ideales: el capitalismo bancario.
Los economistas, o la secta, cooperaron con el desarrollo de los ideales esotéricos
y les ayudaron a expandirse a pesar de las contrariedades de las guerras y
otros conflictos. Esta impía alianza selló su destino común:
el esoterismo y el capitalismo están ligados. El esoterismo, que nunca
había triunfado en la escena política y había sido un
fracaso total, fue mitigado sólo por engañosas esperanzas milenaristas.
La promesa de un futuro glorioso, inalcanzable y sin embargo inminente, quitó la
presión del caos presente. El orden esotérico que no pudo alcanzarse
por medios políticos halló medios económicos exitosos
en el capitalismo mismo. El orden mundial se lograría por el éxito
absoluto del orden económico.
Es esencial comprender esta doble realidad que afectó al mundo de la
economía a fin de comprender aquellos ideales esotéricos. Los
judíos, que fueron los principales portadores de la usura en Europa,
pudieron emanciparse y legalizar la práctica de la usura sólo
por la eliminación de la religión, y ésta fue la base
de los Derechos del Hombre. Como he dicho, la proclamación de que todas
las religiones son de idéntico valor es como decir que ninguna de ellas
es verdadera, y por tanto significa la abolición práctica de
la religión. De esta manera, el secularismo es la expresión legal
de la universalidad de todas las religiones. Históricamente, eso significó la
eliminación de todos los 'prejuicios' religiosos contra la usura. Asimismo,
con la hermandad de la humanidad vino la emancipación política
de los judíos y los calvinistas que se unieron a los judíos en
la búsqueda del dominio usurero. Así es como la banca se habría
de convertir en la institución dominante en los años a seguir,
hasta el día de hoy. No hay duda que la banca no habría existido
en la forma en que la conocemos hoy en día sin la eliminación
de las leyes religiosas que la prohibían. Y no hay duda, por tanto,
que los ideales esotéricos fueron el instrumento perfecto para garantizar
la transformación que significó el establecimiento del capitalismo.
El esoterismo es la religión de la última forma del capitalismo
bancario. Y ésta es la razón de que podamos afirmar que los ideales
esotéricos fueron un fracaso político pero un éxito económico.
El esoterismo plantea una amenaza más
peligrosa para el Islam que una negación
hostil del Islam como en las cruzadas. La aproximación esotérica
encubre cualquier carácter hostil que podría tener bajo el manto
del diálogo y la tolerancia. El esoterismo no niega de modo visible
al Islam. Reivindica el Islam para sí mismo, pero sólo una versión
modificada. Bajo los derechos humanos, la práctica de la religión,
incluyendo el Islam, es defendida -o eso dirían numerosas organizaciones
inspiradas por los derechos humanos- pero sólo en tanto el Islam deje
de presentarse a sí mismo como la verdadera y única religión
indisputada aceptable por Allah. La aceptación previa de la Orden de
las Naciones Unidas es la condición sin la cual el reconocimiento amistoso
de un país o una posición política no puede tener lugar.
Una Orden como ésta demanda la rendición ante la misma antes
de que pueda ser cuestionada. Por tanto la naturaleza del contrato pasa a un
segundo lugar una vez que el acuerdo no se define más por el consentimiento
mutuo, sino como una precondición. La verdadera orden estaba dándose
forma a sí misma, sin importar los sentimientos nacionales o populares,
más allá de los límites de las naciones estado y el escrutinio
electoral, en dirección a un sistema bancario y financiero integrado
que todavía hoy se está expandiendo hacia su propio irreversible
final.
Parte
2. El Fenómeno Esotérico.
(Dividido en 7 partes para facilitar
la lectura) |
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