LA RESTAURACIÓN DEL ZAKAT

La Eliminación del Zakat

El Fiqh del Zakat

La Restauración del Zakat

Por lo que hemos visto está claro que para que el fiqh del Zakat se pueda aplicar correctamente de nuevo y el pilar del Zakat sea restaurado a su posición capital en el centro de la sociedad musulmana, han de darse radicalmente dos factores principales:

  • El vinculo necesario entre Zakat y gobierno musulmán y
  • La reintroduccion de las monedas de oro y plata como medio de cambio entre los musulmanes, para permitir que el Zakat de la riqueza financiera se pague correctamente. Un tercer factor corolario debería añadirse a estos dos y es el restablecimiento de los awqaf entre los musulmanes. Esto es en parte porque el Zakat se ve en la actualidad como caridad y es utilizado para propósitos que tradicionalmente fueron acometidos en al sociedad musulmana por el establecimiento de los awqaf, y en parte porque el restablecimiento de los awqaf es el siguiente paso indispensable mas allá de la restauración del Zakat, para el correcto funcionamiento de una sociedad musulmana.

    La Cuestión del Liderazgo

En la primera parte vimos que hay una conexión inextricable entre Zakat y liderazgo político de la comunidad musulmana y que cuando ese lazo se rompió el Zakat, tal como se constituyo originalmente, dejó de existir. De lo que se deduce, por tanto, que para que el Zakat sea restaurado es indispensable reactivar el vínculo entre éste y el liderazgo político de los musulmanes.

Hay un punto de vista que mantiene que esto es, desde luego, esencial, pero que solo puede conseguirse cuando el liderazgo global de la nación musulmana haya sido restablecido. En otras palabras, no puede haber Zakat hasta que el khilafa haya sido restaurado, porque solo el khalif tiene el derecho de designar recaudadores de Zakat y supervisar su distribución. Debe ser claramente la determinación explicita de todo musulmán ver el khilafa restaurado tan pronto como sea posible, pero si tomamos este punto de vista respecto al Zakat estaremos fracasando en llevar a cabo nuestra tarea, asignada por Dios, de hacer todo lo que este en nuestro poder para ver el Din de Allah establecido en la máxima extensión que permita nuestra situación.

Hubo muchas ocasiones a lo largo de la historia del Islam en las que el poder y autoridad del khalif no alcanzó muchas partes de la umma, pero ello no evitó el establecimiento completo y correcto del Zakat en esas áreas. cuando tal situación ocurría el líder político de los musulmanes suplía al khalif y designaba recaudadores y organizaba la distribución del Zakat en la región en cuestión. Está claro que nuestra responsabilidad como musulmanes en este oscuro tiempo sin un khalif es hacer lo mismo y, si Allah quiere, nuestra fuerte determinación de restablecer el pilar del Zakat sobre los cimientos correctos colocara un peldaño en el camino hacia la restauración del khilafa.

Obviamente la situación de los musulmanes varía de acuerdo con dónde viven en el mundo. En los llamados paises musulmanes -- aquellas tierras que solían ser parte la umma cuando fue verdaderamente Dar al-Islam -- la responsabilidad del liderazgo político en relación con el Zakat está clara. Deben comenzar inmediatamente el proceso de desecularización que exige el Zakat. Deben empezar a recaudar el Zakat en el modo que la shari’a exige y esto no significa añadir un dos y medio por ciento a los impuestos ingresados, o seleccionar un cuarentavo de las cuentas bancarias de la gente, que ha sido la estratagema errónea, para cubrir las apariencias, empleada por algunos desacertados gobiernos.

Ello significa poner de nuevo en su sitio la entera maquinaria de la recaudación y distribución del Zakat y abandonar esos impuestos injustos e ilegales que han remplazado al Zakat. Significa reorganizar las estructuras gubernamentales regionales y designar recaudadores de Zakat, supervisados por cadis, y establecer centros de distribución local en los cuales el Zakat sea recaudado y desde los cuales sea desembolsado a los destinatarios correctos, en cada localidad. Y significa, ademas, restituir el corolario al Zakat, la jizya, de tal manera que la correcta relación entre musulmanes y no musulmanes dentro del sistema de Islam pueda ser reintegrada y mantenida en su puesto.

Desde la caída del khilafa y la desintegración del Dar al-Islam una situación nueva se desarrolló en el mundo, que por vez primera ve poblaciones significativas de musulmanes, en muchas partes del globo, bajo soberanía no musulmana.

Aunque hubo algunos ejemplos aislados de este fenómeno anteriormente, fueron raros y de corta existencia, pero, como sabemos, en los últimos cincuenta años, millones de musulmanes han emigrado a otras tierras, particularmente a Europa y la Estados Unidos, esto ha conducido a asentamientos permanentes de musulmanes en paises predomiantemente no musulmanes y, por tanto, a un conjunto de circunstancias nunca afrontados anteriormente por musulmanes, en la entera historia del Islam. La comunidad musulmana en Gran Bretaña es un típico ejemplo de esta anómala situación.

Nuestra responsabilidad como musulmanes, sin embargo, permanece igual allá donde estemos y seamos quienes seamos y, realmente, se vuelve más definida cuando estamos bajo soberanía no musulmana: o bien tenemos que emigrar a un lugar donde Islam este establecido y la shari’a implementada -- lo cual no es una opción porque no hay ningún lugar en el mundo en el que esto sea posible -- o tenemos que esforzarnos todo lo posible y hacer todo lo que esté en nuestro poder para ver Islam totalmente implementado allí donde estemos. La mayor parte de las comunidades se las han arreglado para establecer la oración, y el número creciente de mezquitas en cada ciudad es una evidencia de ello. La mayoría de los musulmanes observan el ayuno y muchos van al hajj. Pero como hemos visto que el Zakat esta ausente, así que es de inmediata y urgente obligación para toda comunidad musulmana remediar esa situación y colocar el pilar perdido en su sitio. No puede haber Islam sin Zakat. Pero tampoco puede haber Zakat sin el tipo de liderazgo musulmán que es preciso. Así que nuestra inescapable obligación de implementar este deber fundamental de nuestro Din, nos involucra automáticamente en restablecer entre nosotros la estructura política que lo haga posible.

Debemos partir de donde estamos. Tomemos el ejemplo de Gran Bretaña como caso puntual. Seria deseable que todos los musulmanes en G.B. estuvieran unificados bajo un solo liderazgo. Entonces podrían designarse recaudadores de Zakat desde los puntos de recaudación y distribución central y regional establecidos, y la totalidad de la maquinaria del Zakat ponerse en marcha suavemente y sin impedimento ni obstáculo. Desafortunadamente no es este el caso y los variados intentos que se han llevado a cabo para proporcionar esta unidad han sido fatalmente fallidos. En todos los casos han sido organizaciones representativas basadas en modelos kafir, que en lugar de proporcionar el liderazgo real exigido por la shari’a han actuado simplemente como un intermediario entre los musulmanes y la estructura de poder kafir, y, consciente o inconscientemente, han apoyado y coludido en la sumisión de Islam a kufr, que está prohibida tan claramente por Allah y Su Mensajero.

Pero aunque no hay una unidad total entre los musulmanes, dos cosas emergen de todas las diferencias étnicas, doctrinales y entre facciones que nos dividen. La primera es el reconocimiento de una predominante identidad musulmana, que emerge, por ejemplo, cuando Islam es atacado en los medios de comunicación o cualquier otro sitio. Y también, y de manera crucial, grupos musulmanes definidos, a nivel local, que son reconocidos por todos aquellos que forman parte de ellos. En la mayoría de los lugares estos están basados en divisiones de facción o étnicas, aunque hay algunos sitios donde estas divisiones son ignoradas en favor de una identidad musulmana más general.

El punto es que estos grupos tienen una relevancia real y tangible en la vida de casi todos los musulmanes en G. Bretaña, que se identifican con ellos en mayor o menor medida. Así que es a nivel de estos grupos donde los cambios políticos necesarios para la recaudación y distribución del Zakat deben tener lugar. La mayoría de estos grupos ya disponen de algún tipo de estructura política, en ocasiones impuestas desde arriba por organizaciones nacionales, a veces basadas en comités constituidos. Este liderazgo político es en la actualidad de una naturaleza encubierta y totalmente periférica a las vidas de la mayoría de los musulmanes a los que pretenden representar.

Puesto que los musulmanes en realidad tienen una identidad política, ésta es expresada en términos kafir tanto a nivel local como nacional, dividiendo a los musulmanes a lo largo de lineas políticas de partido, de acuerdo con qué partido esté más dispuesto a cortejar a la población musulmana local y excluyendo expresamente la creación de una identidad específicamente musulmana entre lo musulmanes en G. Bretaña. La estructura política exigida por el Zakat rectifica inmediatamente esta situación. El Zakat requiere un liderazgo abierto, en todo grupo musulmán. Para que el Zakat sea recaudado y distribuido de acuerdo con la shari’a, en cada comunidad musulmana debe haber un líder conocido y aceptado abiertamente. No importa si estos líderes son designados desde fuera o elegidos dentro en tanto tengan el apoyo y reconocimiento de la comunidad a la que representan.

Esto no sólo permitirá implementar correctamente el Zakat por primera vez en nuestro tiempo, sino que también politizará a los musulmanes radical e instantáneamente como musulmanes, dotándolos con una identidad política acorde con el Libro y la Sunna y dándoles con ello la posibilidad de tener poder real, que sólo puede llegar cuando las leyes de Allah se ponen en práctica correctamente.

Cuando el liderazgo musulmán local se establece de esta manera y el Zakat se recauda y distribuye de acuerdo con la shari’a, también a nivel local, entonces cada comunidad musulmana individual podrá ponerse en pie cara a cara con las autoridades kafir. Y los musulmanes ganarán un grado de independencia desde su posición actual de dependencia total del estado kafir. Otro resultado será que la comunidad musulmana ganará cohesión y fuerza política tanto a nivel local como nacional. Y como consecuencia los musulmanes se empezarán a ver así mismos en su verdadera dimensión, como una fuerza humana dinámica y transformadora, en lugar de una minoría inmigrante atribulada.

Me gustaría reiterar llegados a este punto que el hecho de la designación de un líder no es un asunto opcional para las comunidades musulmanas que viven bajo soberanía no musulmana; ni siquiera es algo que deberían hacer; es algo a lo que están obligados por el Din de Islam. Es obligatorio para ellos. Ningún grupo de musulmanes en ningún sitio pensaría en rezar sin designar un imán de entre ellos para dirigir la oración. El Zakat y la oración son interdependientes. Tal como la oración no es posible sin un imán para dirigirla, el Zakat no es posible sin un líder político que regule su recaudación y distribución. Así pues, es obligatorio para todo grupo social musulmán tener tal líder para permitir que se implemente el Zakat de la manera que el Din de Allah les obliga.

  • La Reintroducción de la Moneda de Oro y Plata

En este tafsir del ayat en el Surat An-Nisa: "¡Vosotros que teneis Iman! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquellos que tengan autoridad entre vosotros.."(4:58), el gran mufassir al-Qurtubi hace una lista con las siete responsabilidades principales del sultán de los musulmanes. Y la primera de ellas es la acuñación del dinar y el dirham. El lugar de honor dado a este asunto muestra lo importante que es para el establecimiento del Din, y esto se debe en gran parte al hecho de que, como hemos visto, oro y plata como medio de cambio son esenciales para el pago del Zakat. Esto es asi hoy día tal como lo fué siempre y permanece siendo una de las responsabilidades primarias de todos los líderes musulmanes, tanto a nivel local como nacional. Para asegurarse de que las monedas de oro y plata están a disposición de aquellos a su cargo, de manera que el Zakat pueda ser pagado en sus comunidades de la manera que la shari’a exige.

A nivel nacional la necesidad de volver al oro y la plata está empezando a ser reconocida en tierras musulmanas, a un nivel gubernamental. Durante su reciente primer ministerio de Turquía, Nejmettin Erbakan, estando en la mezquita, levantó en su mano un dinar de oro y lo declaró unidad monetaria de los musulmanes. Las monedas de oro y plata han sido proclamadas el medio de cambio oficial en uno de los estados de Malasia. Recientemente un anuncio oficial en la prensa egipcia hizo un llamamiento para el regreso a la moneda de oro. Aunque esto es un signo estimulante de que las cosas se están moviendo en la dirección correcta, todavía no se ha alcanzado el requerimiento urgente e inmediato de monedas de oro y plata para hacer posible el pago del Zakat, como manda la shari’a. Y ni siquiera empieza a encaminarse a las necesidades de los millones de musulmanes que viven bajo soberanía no musulmana en otras partes del mundo.

La situación, sin embargo, no es que no tenga remedio. En los últimos años ha habido varias acuñaciones de dinares de oro y dirhams de plata, con las especificaciones exactas de la moneda de los primeros musulmanes, aprobada por el Profeta, que Allah le bendiga y le de paz, y estas monedas pueden ponerse a disposición de cualquier comunidad musulmana, de cualquier parte del mundo, que esté decidida a ver el pilar perdido el Islam restaurado y el Zakat de nuevo desembolsado como Allah ha ordenado. Lo que se necesita es que los líderes musulmanes establezcan agencias dentro de sus comunidades en las que estas monedas halal puedan adquirirse y donde puedan, si es necesario, cambiarlas. Al mismo tiempo será necesario estimular a todo tipo de tiendas y negocios musulmanes a aceptar monedas de oro y plata, de manera que los receptores del Zakat y todo aquel que quiera usarlas puedan hacerlo.

Sin embargo, como cualquier tipo de obediencia a Allah y Su Mensajero, es muy posible que haya beneficios mas allá de la obligación inmediata de usar oro y plata para el Zakat. Vimos al comienzo que la destrucción del Dar al-Islam fué en gran medida conseguida a través de instrumentos financieros que eliminaron el oro y la plata de las manos de los musulmanes, y es precisamente este mismo sistema económico mundial usurero el que todavía mantiene al mundo entero, incluyendo a todos los musulmanes, subyugado. Mientras estemos enredados en ello será imposible establecer e implementar el Din de Allah. Tenemos que liberarnos a nosotros mismos de ello y esto solo sera posible dando marcha atrás a lo que se nos hizo y volviendo las técnicas de los usureros en su propia contra. La readopción del uso del oro y la plata en el presente ambiente económico reventará el globo, sobreinflado grotescamente, de las finanzas usureras y devolverá el poder a las manos de aquellos que adoran a Allah y siguen a Su Mensajero.

Antiguamente el papel moneda y otros instrumentos financieros estuvieron directamente respaldados por oro y plata, pero ahora ya no es el caso y el valor de las monedas en uso hoy día es enteramente ficticio -- literalmente sustentados sólo por la fe en ellos de la gente --. Hay muchos ejemplos en la historia moderna que han mostrado muy claramente qué pasa cuando esa creencia es sacudida, incluyendo la reciente debacle del sudeste asiático. De repente gente corriente encuentra que, de la noche a la mañana, el valor del dinero de sus bolsillos es una fracción del valor que tenía el día anterior. Esto es porque no vale nada en sí mismo, no tiene valor intrínseco. El oro no es así. Es real. Vale lo que pesa.

Allah nos da un ejemplo en el Coran, que es paralelo a esto, en la historia de Musa, la paz sea con el, y los magos, que se nos repite varias veces. Los magos crearon una apariencia de realidad haciendo creer a la gente que había algo allí realmente, pero cuando Musa tiró su báculo, que era real, el hechizo de los magos se mostró como una mera ilusión y se evaporó en el aire. El paralelismo es exacto. Los financieros han creado la apariencia del valor del papel moneda, pero cuando es enfrentado a la realidad del valor en lo forma de monedea de oro es desvelado como la ilusión que es, -nada más que trozos de papel sin valor y números evanescentes en ciberespacio-. El dinar de oro es verdaderamente un arma poderosa en las manos de los musulmanes.

  • La Institución de los Awqaf en la Sociedad Musulmana

La restauración del Zakat, particularmente en paises no musulmanes, es un primer paso vital para debilitar el dominio completo que el estado kafir tiene sobre todos sus ciudadanos. Restableciendo el liderazgo musulmán verdadero que dará a los musulmanes, por primera vez, una identidad política independiente de la estructura estatal dentro de la que viven. Y reintroducir la moneda de oro y plata, que abrirá el camino a la independencia económica del usurero sistema financiero mundial, que todo lo envuelve. Los musulmanes conseguirán un respiro, que deben usar para fomentar su fuerza y habilitarles para continuar con la total implementación del Din de Allah, una vez más, de manera que el equilibrio y la justicia puedan ser restauradas a una situación humana.

Pero el estado moderno domina a su población por muchos medios, además de la política directa de control. Educación, salud y asistencia social forman el cordón umbilical que une a cada individuo ciudadano con el estado, y la mayoría de los casos crea una dependencia casi desesperada con él, haciendo para los musulmanes cualquier independencia real, que es una condición básica para el establecimiento de Islam, virtualmente imposible. Tenemos la paradoja sin sentido del activista islámico que se apunta para recibir el subsidio de desempleo, dependiente para su provisión del estado a cuyo derrocamiento esta teóricamente dedicado.

Aquí es donde los Awqaf entran en juego. En una sociedad musulmana en correcto funcionamiento ninguno de estos mecanismos de control gubernamental esta en manos del estado. A lo largo de la historia del Islam han sido siempre asunto de los awqaf, fundados privadamente, totalmente independientes del control del gobierno. Esto no es una cuestión de romanticismo o mirar atrás a través de un cristal color de rosa. Investigaciones históricas objetivas muestran que educación, asistencia sanitaria, asistencia social, y desde luego, muchas otras áreas, ahora consideradas como asunto solo del gobierno central, fueron acometidas dentro del Dar al-Islam por los awqaf hasta e incluso dentro del siglo XX, con una eficacia sin parangón en cualquier otra parte del mundo.

Lo necesario ahora, por lo tanto, es la desnacionalización de todas las propiedades de los awqaf dentro de las tierras de los musulmanes, allí donde han sido tomadas bajo el control del estado y, en el caso de los musulmanes que viven bajo la directa soberanía kafir, el establecimiento gradual de los awqaf entre las diferentes comunidades musulmanas, de manera que realmente arranquen el control diaria de sus vidas de las manos de la estructura estado kafir, que en la actualidad los encarcela, sofocando el amor por Allah y Su Mensajero en sus corazones e impidiendo que sea abierta y gráficamente expresado en sus vidas a través de la implementacion del Din de Allah.

En árabe la palabra “waqf” significa literalmente confinamiento o prohibición. En el uso legal significa la innegociabilidad de la propiedad que es de valor útil y la dirección de sus beneficios a cierto propósito caritativo, de una vez por todas.

Hay un consenso de opinión entre las cuatro escuelas legales en consideración a la validez de los awqaf ( Plural de waqf ). Se ha tomado evidencia de varias fuentes para su legitimación:

  • El ayat Coránico en el que Allah dice: “No alcanzareis la verdadera bondad hasta que no deis de lo que amais” (al-Imran 91), que fue oído por el Compañero Abu Talha, y le movió a dar su huerto favorito como waqf. Esta acción fue aprobada por el Profeta, que Allah le bendiga y conceda paz, y se reconoce como uno de los primeros ejemplos de tierra dada como waqf.
  • Evidencia positiva en la literatura de hadices, como el hadiz: “El trabajo de un hombre termina a su muerte excepto por tres cosas: la caridad en curso, el conocimiento útil y las oraciones de un hijo creyente”. “Caridad en curso” se reconoce generalmente referido a donaciones al waqf.
  • El caso de ‘Umar ibn al-Jattab dando tierra en Jaybar como waqf, por consejo del Profeta, además de donaciones similares hechas por otros Compañeros.

Hay recogidas incidencias del establecimiento de awqaf por Abu Bakr as-Siddiq, ‘Umar ibn al-Jattab, Uzman y Ali ibn Talib, así como Zubayr, Mu’adh ibn Jabal, Zayd ibn Thabit, Sa’d ibn Abi Waqqas, Jalid ibn al-Walid, Jabir ibn Abdullah y Abdullah ibn Zubayr, que Allah este complacido con ellos.

  • El Propósito del Waqf

El propósito del waqf es abrir las puertas de la buena voluntad y el interés en el bien común de para en par , al mismo tiempo que permite a los contribuyentes del waqf actuar por un deseo genuino de agradar a Allah y ser recompensados de acuerdo a ello.

Tradicionalmente, todas los fondos para los servicios sociales en relación con Adoración, educación, salud, asistencia social, atención a los pobres o necesitados, fueron proporcionados por los awqaf, haciéndolos independientes del gobierno y a salvo de cualquier posible explotación por parte del sector privado. El waqf también proporcionaba un seguro medio de vida para maestros, eruditos, doctores y administradores, dejándoles libres para ejercer sus profesiones hasta el grado máximo. Como resultado de ello las actividades cultural, educativa y científicas florecieron.

  • Tipos de Waqf

1.- El primer tipo se dedica a mantener el bien común de la gente en general, la asistencia a los pobres, servicios comunes como mezquitas, escuelas, institutos, hospitales y clínicas, orfanatos, etc. Esto se compone de dos partes: la institución en si misma y suficiente propiedad auxiliar para su mantenimiento permanente.

2.- El segundo tipo es una donación a un individuo especifico, o la familia de alguien, descendientes o familiares. (Incluido uno propio).

Ambos tipos son legítimos y dentro de los limites reconocidos por la shari’a.

  • El Papel Social del Waqf

Los awqaf ha jugado tradicionalmente un papel vital dentro de la estructura social de una sociedad musulmana en funcionamiento. Dado que están fuera del control tanto del estado como de la interferencia corporativa, proporcionan unas bases para la sociedad muy seguras y estables. Las familias son provistas, hospitales, clínicas, escuelas, madrasas, mezquitas, albergues son administrados y financiados por el sistema de los awqaf. Los fondos para estos programas de asistencia social no dependen de las finanzas estatales ( ni por tanto de los impuestos provenientes de la población) ni del pago de los miembros del público que los utiliza. La estabilidad de los awqaf no puede, por tanto, ser socavada por cambios en el gobierno o cambios en el valor de la propiedad u otras variables de ese tipo. Están fuera del terreno de la especulación inmobiliaria.

Los awqaf también contribuyen considerablemente al crecimiento cultural e intelectual, dejando a la gente implicada en estas actividades libres de la necesidad de “ganarse la vida”. Maestros, estudiantes, investigadores, administradores, son provistos de los ingresos de los awqaf, y capaces de ejercer su trabajo en la máxima extensión. Los awqaf realizan al mismo tiempo un papel positivo en el establecimiento de justicia social, animando a los ricos a establecer los awqaf que a su vez se ocuparán de los necesitados. La renuncia voluntaria a propiedades agrarias y urbanas sustanciales ayudan a reducir los excesos de riqueza y pobreza que son tan comunes en la mayoría de las grandes ciudades hoy día.

Constituyendo el primer escalón para la restauración del Zakat, que, de nuevo, basa el Din de Allah en sus seguros fundamentos, la restitución de los awqaf y el renacimiento de correctas practicas de negocio hechas posible. Esto sera para los musulmanes de esta era lo que el arca del profeta Nuh, la paz sea con el. Cuando la burbuja usurera explote, como explotará, y el torrente resultante sumerja al mundo, nosotros podremos flotar libremente y, cuando la inundación baje, estar preparados con el Din de Allah para que la raza humana empiece de cero de manera que el Libro de Allah y al Sunna de Su Mensajero recobren su lugar legitimo al frente de todos los asuntos humanos.

Anterior

Siguiente