


Introducción a:
Por el Shaykh Muhammad – Fatha – ibn Muhammad ibn Ahmad ibn Muhammad ibn al-Husayn ibn Nasir ibn ‘Amr as-Dar’i al-Aghlabi (f. 1085 AH). Está enterrado en su zawiyya en Tamagurt.
Las Alabanzas son para Allah. Su murid, el gran sabio Sidi al-Hasan ibn Mas’ud al-Yusi (f. 1102 AH) dice sobre él (el shaykh) en al-Fihrist: "Tenía relación con muchas áreas del conocimiento, tales como el fiqh, el Árabe, el kalam, el tafsir y el tasawwuf. Era un hombre de adoración y de gran devoción, escrupuloso, y un zahid, un hombre que estableció la Tariqa y que bebió de la fuente de la Realidad. Que la Misericordia de Allah sea con él. Y estaba asimismo ocupado con las ciencias de la gente del tasawwuf y (ocupado) siguiendo el Camino; no era avaro con el conocimiento externo en lo referido a la enseñanza, la composición de textos, la recopilación y la precisión. Que Allah beneficie a ambos grupos a través de él. Enseñó a sus murids a través de la palabra y de los hechos. Su himma era elevada y su estación era dichosa. Tenía un conocimiento firme y una observación iluminada de las cosas, así como maestría y solidez propias. Cuando hablaba, sus palabras se grababan en el corazón de la gente”. Imam al-Yusi dijo: "Se me ha narrado que su maestro, Sidi 'Abdullah Husayn ar-Raqi (f. 1045 AH), que no es el Sidi 'Abdullah ibn Husayn al-Wamghari que está enterrado en Tamsaluht cerca a Marrakesh, le dijo a los fuqara': 'Cuando el nafs de uno de ustedes pide un vaso de agua, uno debería dejarlo esperar un tiempo, no porque haya algo malo en beber agua, sino para que el nafs no se acostumbre a una gratificación rápida al recibir lo que quiere'”. Imam al-Yusi habla mucho acerca de su shaykh, Imam Ibn Nasir, en sus libros al-Muhadarat y al-Fihrist. Al-Yusi no sólo estaba interesado en el Shaykh Ibn Nasir desde el punto de vista del conocimiento, sino también por la ciencia del nafs y lo que ella comprende, a la manera de sentimientos y pensamientos respecto a la vida en este mundo así como en el Otro Mundo, y las diferentes comprensiones que hay en los momentos de la noche o del día. A través de todo eso, él era consciente de su propio asombro así como del asombro de otros respecto a la rectitud, gravedad y certeza de su shaykh. A veces su Shaykh Ibn Nasir le revelaba aquello que él mismo estaba pensando, y se lo aclaraba y explicaba de tal modo que no le dejaba ninguna duda con respecto a ese asunto. Él contó una vez que estaba sentado frente al shaykh pensando cómo podría haber ganado el shaykh la riqueza suficiente para casarse, ir al hajj y comprar libros, cuando la propiedad de la zawiya era un waqf sobre el cual el shaykh no tenía derecho para disponer de el. Entonces el shaykh se dirigió hacia él y le explicó las maneras normales de trabajo y cultivo por las cuales él había conseguido todo eso. Esto se menciona en una selección de lo que ha sido transmitido de Lectures e Index de al-Yusi. Según le iba revelando sus acciones a él, le explicaba qué era lo correcto y lo incorrecto en ellas, guiándolo cuando temía que se tambaleara o se desviara del Camino. Así es como al-Yusi, a quien se le llamaba el “Rayo Luminoso de los Conocimientos”, inclinó la cabeza ante el Shaykh Ibn Nasir más allá de toda estima y respeto. Shaykh Abu Salim al-'Ayyashi (f. 1090 AH) dijo en su libro El Regalo de los Amigos Próximos, que Shaykh Ibn Nasir, que Allah esté complacido con él, era escrupuloso en el seguimiento de la sunna en todos sus estados, aun con respecto a las ropas y la comida, así como en todas las formas de adoración y de la vida diaria. En ello, él siguió el camino de otros grandes hombres virtuosos tales como as al-Marjani, Ibn Abi Jamra, and Ibn al-Hajj. Fue al Hajj y visitó al Profeta dos veces, y encontró en sus viajes a Imames notables. Él transmitió conocimiento de ellos así como ellos tomaron conocimiento de él. No estará mal hacer un paréntesis respecto a algo que se relata en el Fihrist. Cuando el Imam al-Hasan al-Yusi y su hijo Muhammad fueron al hajj en 1098 AH, no tomaron nada de los ‘ulemas de las tierras musulmanas por donde viajaron. Se dice que eso fue así porque no encontraron a ninguno que tuviera más conocimiento que ellos de manera que pudieran aprender algo de los mismos. Uno de los deseos de los grandes ‘ulemas magrebíes cuando van al hajj y a Madina es encontrar a otros estudiosos en tierras musulmanas y beber conocimiento de ellos, y sus relatos no omiten a ningún estudioso al respecto. Así podemos reconocer la posición en el conocimiento que tenía al-Yusi, del hecho de que no tomara nada de nadie en su viaje al hajj y, por consiguiente, a su vez, reconocemos la posición de su shaykh Ibn Nasir, ante el cual al-Yusi era muy humilde, y con quien estudió y del cual se jactaba de que era uno de sus shaykhs, y a quien rindió honor en su poema en dal que revela una clara apertura de la divinidad que también aparece en el Dua Nasir. La oración Mashishiyya dice:
Eso se refiere al contenido de lo que hay en sí mismos, que Allah hace aparecer en sus lenguas. Si alguien contiene un secreto, Allah le cubre con un manto. La persona que compiló la selección, cita a Abu Salim al-'Ayyashi diciendo, “En lo que respecta al tasawwuf, él lo tomó de su shaykh Sidi 'Abdullah ibn Husayn ar-Raqqi. Cuando su muerte estaba cerca, le dejó al cuidado de su hermano en Allah, Sidi Ahmad ibn Ibrahim. Cuando, a su vez, su muerte estaba cerca, le ordenó cuidar la madrasa y la zawiyya y casarse con su viuda.” Eso fue lo que ocurrió. Él mismo se hizo cargo de la enseñanza de las ciencias del árabe a sus hijos, pues consideraba la instrucción de éstos como un acto de 'ibada. Enseñó, en gramática, el libro at-Tashhil del Imam Ibn Malik (f. 672 AH). Lo había memorizado. Se dice que la copia que leyó aún existe en los archivos de Tamagurt. Una prueba del refinamiento y la inteligencia del Shaykh Ibn Nasir fue que se dio cuenta de que el erudito Sidi Muhammad ibn Sa'id as-Susi al-Mirghiti (f. 1089 AH) – que vivió en Marrakesh y escribió al-Muqanna' respecto a los tiempos de las oraciones– tenía la idea de que la gente de la zawiyya Nasiri estaban dando el adhan de Maghrib antes de tiempo. La zawiyya tenía un minarete pero el adhan se daba normalmente desde una elevada colina que había cerca. Entonces el Shaykh Ibn Nasir sugirió a su huésped Sidi Muhammad ibn Sa'id que subieran al minarete en el momento de la puesta de sol. Cuando estaban tomando un momento de descanso juntos, después de haber subido, Shaykh Ibn Nasir le dijo a su huésped, “Tal vez ya es tiempo de Maghrib”. Casi tan pronto como el otro dijo le dijo, "Sí", el mu'adhdhan de la zawiyya, el tío de Ahmad ibn 'Abdu'r-Rahman dio el adhan. Shaykh al-Mirghiti, despues de eso, solía decir que el tío de Ahmad ibn 'Abdu'r-Rahman conocía los tiempos de la oración como conocía a sus propios hijos. Allah entregó al Shaykh Ibn Nasir a la gente de su tiempo y Él hizo firme el Din en ellos y revivió la Shari'a islámica a través de él. Los estudiantes de la zawiyya Nasiri hicieron viajes e incursiones entre las tribus de Sus y de todas las regiones del sur de allí conocidas como parte de la gente de la qibla. Esto está ahora en los límites del desierto. El primero de sus propósitos fue guiar a la gente y fundar escuelas, mezquitas y zawiyyas Nasiri donde había dedicación a la 'ibada y el dhikr, en especial la oración por el Profeta, que la bendición y la paz de Allah sean con él, los jueves en las noches y las mañanas de los viernes. La gente se dedicaba a hacerla por miles. Eso incluía a todos los círculos, incluso había un grupo de hombres ciegos que se ocupaban de hacerla desde la oración de la mañana hasta el tiempo de Duha. La oración que solían hacer era: "Allahumma, salli 'ala Sayyidina Muhammad wa 'ala alihi wa sahbihi wa sallam." La baraka consiguiente se mostró en la tierra, en la abundancia del agua y la extensión de moradas y cultivos. Él no se limitó, que Allah esté complacido con él, a establecer zawiyyas en la región Sus. Ciertamente su área de influencia incluía el centro y el occidente, Marrakesh, Casablanca, Settat, Ribat, Sale y Fes. Y fue su zawiyya en Fes la que se convirtió en la fuente del despertar nacional que fue la razón de la liberación de todo el Maghrib del colonialismo francés. El ‘alim Sidi Muhammad Ghazi al-Maknasi, que fue el primer embajador magrebí en Saudi Arabia, solía ir allí y la usaba como una madrasa libre. Sus hermanos entre los nobles estudiantes de Qarawiyyin iban allí, y solían encontrarse para estudiar y mantener discusiones, y en este punto dejamos esto. Shaykh Ibn Nasir instituyó la recitación de un hizb en la región de Sus conocido como el “Hizb del Shaykh” que se le atribuye, que Allah esté complacido con él. Es el famoso hizb que es recitado en grupo en las mañanas y las tardes en varias mezquitas, aunque este shaykh solía cancelar el hizb en las noches de los jueves y lo reemplazaba con el Surat al-Kahf pues un hadiz sólido dice que si alguno recita esta sura en las noches de los jueves, Allah le preservará hasta el final de la semana. Tampoco hacía el hizb del viernes en la mañana, reemplazándolo con Surat Yasin, ad-Dukhan, al-Waqi'a, al-Mulk, al-Insan, al-Buruj y cerca de quinientas oraciones por el Profeta, que la bendición y la paz de Allah sean con él. Esto era para los estudiantes que estaban implicados en la enseñanza y el aprendizaje. En cuanto a los fuqara' y los murids, algunas veces ellos hacían diez o veinte mil oraciones por el Profeta en las noches de los jueves y las mañanas de los viernes. Los hizbs que se reemplazaban excedían el período normal de un mes, por lo que todo el Qur'an se completaba como en 35 días. Así, la terminación del Qur'an siempre coincidía con la noche del domingo y siempre empezaba en la mañana del lunes. Eso era para tomar los beneficios de lo mencionado en sólidos hadices y por la baraka que el shaykh veía en recitar esas suras en esos momentos. ¡Que este hizb se expanda por todos los rincones! Al Shaykh Ibn Nasir y a sus estudiantes pertenece el mérito del claro compromiso con el Din que hoy podemos ver en todas las áreas rurales del Sus. También es suyo el mérito del calentar el agua para el wudu' en todas las mezquitas en los pueblos y el desierto. Su tariqa sufi es una rama, como la tariqa Darqawi, de la tariqa Shadhiliya, que fuera fundada por el Qutb Abu'l-Hasan 'Ali ibn 'Abdullah al-Ghamari ash-Shadhili (f. 656 AH en 'Aydhab in Egypt). El Shaykh Ibn Nasir recibió la tariqa de su shaykh, Sidi 'Abdullah ibn Husayn, quien la recibió de Sidi Ahmad ibn 'Ali al-Hajji, quien la recibió de Abu'l-Qasim al-Ghazi, a su vez de Sidi 'Ali ibn 'Abdullah as-Sijalmasi, a su vez de Shaykh Ahmad ibn Yusuf ar-Rashidi, a su vez de Shaykh Abu'l-'Abbas Ahmad Zarruq (f. 899). En cuanto a la cadena de transmisión del Shaykh Sidi Zarruq hasta Abu'l-Hasan ash-Shadhili, es bien conocida. Shaykh Zarruq recibió la transmisión de Sidi Ahmad ibn 'Uqba, quien la tuvo de Shaykh Yahya ibn Ahmad al-Qadiri, quien la tuvo de Sidi 'Ali ibn Wafa, quien la tuvo de su padre Sidi Muhammad Wafa, que la tuvo de Shaykh Da'ud al-Bakhili, que la tuvo de Shaykh Taju'ddin ibn 'Ata'llah al-Iskandari y del Shaykh Yaqut al-'Arshi, quien la tuvo de Sidi Ahmad ibn 'Umar al-Mursi, el califa de Abu'l-Hasan ash-Shadhili, quien la tuvo del Qutb, 'Abdu's-Salam ibn Mashish, y así. Quien desee más detalles sobre la biografía del Shaykh Ibn Nasir debería consultar el Index de al-Yusi y su Muhadarat, el Nashr al-Mathani, que trata acerca de las gentes de los siglos undécimo y décimo segundo, escrita por Sidi Muhammad ibn at-Tayyib al-Qadiri, y as-Safwa, referida a los relatos de los hombres íntegros del siglo undécimo, por Sidi Muhammad as-Saghir al-Ifrani al-Marakkushi, la mitad de la primera parte de Salwa al-Anfas por Sidi Muhammad ibn Ja'far al-Kittani, y Las Perlas Incrustadas de los Hombres Justos del Draa por Muhammad ibn Musa ibn Nasir (1179 AH). Shaykh Muhammad ibn Nasir, que Allah esté complacido con él, murió en 1085 AH y dejó nobles descendientes cuya excelencia ya se veía durante su vida. Esto se debió a la calidad de su guía recta y su enseñanza ejemplar. Sidi Muhammad, su hijo mayor que murió en 1126, fue un gran ‘alim, así como su hermano Sidi Ahmad, hijo del Shaykh, que murió en 1129. Él sucedió a su padre en el cuidado de la zawiyya a través de la enseñanza y la instrucción del dhikr bajo su dirección. Él fue el autor del popular “Viaje por el Hijaz Nasiri”, así como el Imam al-Yusi, el Imam 'Abdu'l-Malik at-Tajmu'ti (f. 1118), Sidi Husayn ibn Muhammad ash-Sharhabili, el estudiante de Sidi Ahmad, el hijo del Shaykh, (f. 1152), y el Imam Sidi Muhammad ibn 'Abdu's-Salam ibn 'Abdullah ibn Muhammad al-Kabir ibn Shaykh Ibn Nasir, (f. 1239). Él fue el autor de otro Viaje por el Hijaz que está lleno de lecciones de sabiduría. En cuanto a la qasida del Imam al-Yusi en la cual loa a su shaykh Ibn Nasir cuando regresó de uno de sus hajjs, Sidi Muhammad ibn Ja'far al-Kittani lo menciona en la página 264, parte uno, de as-Salwa cuando trata del Shaykh Ibn Nasir:
Los Susis lo dividieron según los días de la semana,y solían recitar parte del mismo con el hizb regular, cada tarde, así como lo hacían cada tarde con el Burda de al-Busairi y su poema en hamza en la mañana. No hay ninguno de sus estudiantes que no haya memorizado estos tres poemas atendiendo a los mismos durante la recitación regular del hizb. Empieza así:
Ascendió las
alegres montañas Al
través de al-Jar' que está en las tierras
bajas, Hay
un pasaje en el que se loa al shaykh, en el que dice: El
Auxilio de la Gente, Shaykh Ibn Nasir Reestableció la
radiante faz del Din Estableció la techumbre de su estructura que está por encima de todas las techumbres de los firmes amonestadores. Eliminó la
duda de toda noche oscura Después le dice: Albricias
a la gloria inigualada en los tiempos Albricias
al tesoro que se obtuvo anteriormente Cuando
tal tesoro se obtiene, la juventud culmina Di
a aquel que lo quiere que se ha quedado corto Termina
con estas palabras: Las
noches se deleitan y disfrutan en tu hoguera En cuanto al Dua cuya baraka es la que esperamos y a que se refiere en este prefacio, es una indicación de su estación y de la grandeza de su pensamiento. Dice el adagio: “Ellos hablan y así se les conoce”. En el Dua, se dirige por el camino en el que un sincero musulmán debe poner constantemente su confianza en Allah y dirigirse a Él en las dificultades y los asuntos de interés, a la par que se mantiene el adab correcto de un esclavo y es humilde ante su Señor, toda vez que ésa es una de las cosas que posibilitan que haya respuesta. Todo ello se expresa en fuertes y firmes expresiones mientras al mismo tiempo se muestra simple y dulce en su composición. Esto indica que el autor está versado en el adab elevado. Su expresión es tal que el que lo escucha piensa que puede ser capaz de venir con algo similar, pero entonces encuentra que es incapaz de alcanzarlo, como pasa tan frecuentemente con engañosa simplicidad. Fíjense y observen cómo empieza por pedir auxilio de Aquel a Cuya Misericordia la gente con dificultades y desventuras acude. Ése es Allah, el Poderoso. Lleva a cabo ese acercamiento por la Misericordia de Allah al precederla del 'jarr wa majrur' (la preposición y su complemento) al que se conectan. Sabido es que colocar el objeto en primer lugar proclama el contenido. Es como las palabras del Todopoderoso: “Sólo a Ti adoramos y sólo a ti acudimos buscando Auxilio”. Entonces, es como si estuviera diciendo: “¡Oh, Tú a cuya misericordia es la única a la que se puede acudir en las preocupaciones y los problemas!”. Después prosigue llamando al Único que puede proveer la liberación y la protección a aquellos preocupados y en necesidad, y a Aquel que es la única fuente de refugio frente a las cosas que se temen. Cuando a uno le viene la constricción, nadie sino Él puede ser el liberador o el socorredor. Es bien sabido que cuando alguien en extrema necesidad invoca a Allah, Él le aparta aquello que le preocupaba. Allah, el Poderoso, dice: "Aquel que responde al que se ve en necesidad cuando Le invocan, y les libera de su mal." (27:62) Esto es cual lo que (el shaykh) dijo con palabras elegantes: ¡Oh
Tú a cuya misericordia uno acude! Todos los versos del Dua son un ejemplo de excelente disposición y una expresión profunda de una total confianza en Allah, el Poderoso. Le vemos suplicando por cosas del Otro Mundo, así como por asuntos de este mundo. Y proclama que el Próximo Mundo es, de cualquier modo, el destino final y es mejor que éste. Él dice: Oh
Señor, haz que sea nuestro hábito aferrarnos
y dedicarnos Restringe
nuestros múltiples deseos sólo a Ti Combina
para nosotros el conocimiento junto con la acción, Se ha usado, se ha puesto a prueba y se ha verificado que este Dua remedia el infortunio y aparta las situaciones difíciles, en especial cuando son de naturaleza social y tratan de los asuntos de todos los musulmanes. La gente de Fez lo llama “La Espada de Ibn Nasir”. Suelen enseñarlo a sus estudiantes en los kuttabs coránicos y lo usaron para buscar refugio en Allah, con varias entonaciones, en el tiempo de la opresión francesa y la ocupación de Marruecos. Ésa es la costumbre de los musulmanes: buscar refugio en Allah en los tiempos de dificultad. Tu Señor dice: "Llámadme y os responderé". (40:60) Pedimos a Allah, el Poderoso, que nos lleve a nosotros y a todos los musulmanes a buen final y nos coloque en el camino del mejor de los Salaf de la Comunidad Islámica y que llene nuestros corazones con lo que Le complace y que nos sea benévolo en todos los estados. Paz. Rabat 1399/1979 Muhammad ibn 'Abdullah ar-Radani
|